FRASES

Foto cortesía de Mary Zuñiga

Caminar a tientas era el desafío: no hay oscuridad viva que la voluntad no doblegue... Ana Caliyuri

lunes, 7 de junio de 2010

MERIDA, HISTORIA DE VAMPIROS Y BRUJAS

Para los mochileros y traseuntes, pasar por Mérida es una novedad. Algunos hoteles y hospedajes ofrecen a su clientela unos servicios que permiten una estadía agradable y luego de un buen desayuno dar unas vueltas para comprar novedades o recuerdos de esta meseta de los Mocoties y el precio por la noche es muy aceptable. Desde el centro del país operan varias líneas que salen a un horario muy adecuado y nos permiten con certeza llegar con prontitud al destino con una sola parada. Prefiero llegar al Municipio Tovar y subir al mediodía a Mérida y al otro día turistear más temprano, aunque no importa el anochecer, las busetas salen a horas adecuadas. Los hostales son mi predicción para comer la comida típica de esta región y los anuncios bien clasificados por toda la ciudad que tiene buenos estacionamientos y seguridad.
Es una opción que no llena de sueños y mucha imaginación. En el Vigía iba al aeropuerto a tomarme un café especial con una agradable compañía y, el momento es muy agradable y un poco alejado de los bullicios de la ciudad.
Son muchos los madrugadazos por ejecutar. En la autopista existen muchos detalles y da la posibilidad de comentar más allá de las premisas como titulares de los periódicos. Es un tiempo vacacional para aprovecharlas al máximo y donde el compromiso social revela un programa de visitas ajustado a nuestros quehaceres internos. Soy fiel a mi identidad, donde lo primero son los quehaceres geopolíticos de nuestra sociedad y la idea es que se hagan visibles sus costumbres, vicios como fiesta populares. En Tovar se celebra en agosto, la carrera de los burros.
Junio, julio, agosto y septiembre, son meses de fiesta popular en es región, donde quedan los recuerdos, sueños e ilusiones. Donde las peticiones a San Benito se hacen rigurosas para que el pueblo se alegre y cante, como las parejas se conozcan más en su intimidad. Es un recordar de símbolos como anécdotas que determinan la vigencia de una cultura con una evocación a sus artistas preferidos.
Mérida, es un Estado para transformarse, para huir de la gran ciudad. Constituye un frenesí estar allí con tu pareja e ir a Tabay, Lagunillas, Valle Grande, Zea, Santa Cruz de Mora y Tovar, donde cada uno es su propio protagonista. En esta ciudad, las brujas y enterradoras tienen sus secretos.
En la mochila debe ir un libro que nos hable sobre el amor, fortaleza de las relaciones familiares, el amor y sus pérdidas, como de la confianza y valores. Ayudaran a vivir mejor el momento como experimentar nuevas historias.
Mérida constituye una forma de madura la vida y es el camino para diferenciar los caminos, además de reflejar un gran reto para conocer historietas sobre ánimas, vampiros y murcielagas. Entonces, constituye un dulce recuerdo de una manera individual como colectiva, donde sus catedrales son fabulosas para visitar, con un destino particular, la alegría del alma.
*escritor

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Campa sobre el espaldar el crepúsculo larense

Campa sobre el espaldar el crepúsculo larense
Mar, sal del alma

Golondrina, tejado de luz.


Rapida golondrina vislumbras el sol,

bajo tus mensajes y cristales secretos.

Brillan tus cosas en el agua y copas

de árboles.

Mensajes, breves gestos, marchan

al camino.

Giros en tus molino, oh, golondrina

de pronto éstas.

Cuajas el sol en la piscina, tensas

piel al romperse las elásticas de

los árboles.

Nunca te has marchado, en Reyes menos,

tu imagen vuela cuan golondrina en el

copo de los árboles

He tocado el mar con mis manos,

Dejando la huella en la sal.

Es un ruido de caracol al vuelo

Del Cóndor.

Otea tu camella, cual mariposa avanzar,

Pasar por días, a tu tierra.

Es visibilizar el rostro en tu andar,

A punta de libertad.

Nos descubrimos, sin predecir el

Pasado.

Hasta, levantarme sobresaltado al

Mar.

Es el portal abierto hecho llorar y,

Sueño

Junto al mar.

Emiro Vera Suárez, San Esteban, 31. Diciembre 2011

Mariposa,capullo del rosal


Regresa, no diga más
calla, solo calla.
Eres la hoja de un árbol,
refleja filos, solo salpicaduras.
Eres y serás un recuerdo.

La cascada, es un encuentro,
se abre la piedra al sentarnos
La ansiedad produce sosiegos.
La hoja abre su capullo, ventea.
Después,
tu corazón, siempre será igual,
el mismo.

Es un espejismo, ver tu rostro.
El cielo se oscurece, se dilata.
Es mi corazón
tu amor es infinito. Cruza largo.
Es sobrevivir, nace mariposa
del capullo.

Eres una dama, acogida en despertar.
Tu casa es paz y equidad,
permaneceré en la esquina, cada sueño
vuela mariposa, abre surcos
en mis espaldas, cálidas.
Son tus uñas, descubre mi silueta
le da sentido al infinito, es mi faz


tranquiliza las aguas, conduce tu mirada
sobre rieles, ve a Caracas, háblame,
dime el reflejo de tu rostro.

Emiro vera Suárez, 07 AGOSTO 2013



CHINA

CHINA
capullos del aire y gusano en el corazòn que lame la miel del encanto

Por tu nombre

Por tu nombre
lA PALABRA ES LA VOZ DE QUIENES SOÑAMOS LUCES

LA ALCOBA DE LAS MUSAS


(La pintura es de Gina Intveen)

Me baño con los rayos de luna
y siento que, me provocas,
cuando tu boca recorre las auroras de mi cuerpo
y en el eterno rezo de los dioses
tus manos se agitan
se unen
se abren
me quedo indefensa, aletargada,
solo aspiro tu perfume
me embriago de emociones
mis sentidos juegan aceleradamente.

Tú,
envuelves el tiempo en pétalos de rosa
mientras respiras sobre mí.

Todo sucede
palabras indescifrables
se pronuncian en el vaho oscuro de la noche
el amor se disfraza de sueños
el silencio se rompe en gemidos
y comenzamos a volar.

Aline Bruzas

Alina Bruzas

Alina Bruzas
Escritora Argentina

La Serpiente desnuda

La Serpiente desnuda
arropa tu cuerpo con la soga del cautiverio

La Serpiente Desnuda




Siempre, estaré desnudo
A orillas del árbol. Un noviembre frio.
El amor es una señal humeante
Donde el jugo de tu cuerpo es distante
Y fluye el desierto como agua de coco.

Te siento tan adentro, es tu fruta
En mis labios, no importa el desierto,
Tengo que caminar, arráncame el deseo.
Es un Cují que se desprende del árbol,
Son calladas confesiones

Siempre, se me hace difícil,
Quizás sea verdad lágrimas
Y esperanza, amas o no amas.

Emiro Vera Suárez/03/03/2014

Pintame, de Suyai

Píntame

Desde mi ventana observo el parque, veo los arboles desnudos agitándose con la brisa que al pasar los mueve sin piedad.

La tarde esta gris, es otoño y me siento triste. Los senderos tapizados de marrón cobrizo me ponen melancólico. Imagino crujir las hojas bajo las pisadas indolentes de algunos transeúntes que pasan apurados. Nadie mira a nadie. Estoy solo invisible ¡Cómo cuesta sobrevivir!

Las hojas marchitas se esparcen entre cada ráfaga de viento que las encumbra por los aires, danzan y caen desordenadas formando una alfombra digna de pintar.

Mi tristeza aumenta a cada minuto, estoy en completa orfandad. Las horas son lentas, dolorosas.

A mi mente surges tú, angelical, etérea. Tus ojos esmeralda con la mirada que cautiva, penetra, como descubriéndome, tratando de conocer mis secretos, que no tengo, porque tú eres mí secreto.

Te veo venir a mi estudio, silenciosa, tímida, alborotando mi vida. Disfruto cada momento que estás conmigo, tu compañía se ha transformado en un portal de luz. Tú viniendo a mí, yo ansiando que las horas se detengan y no te vayas. Amo tus largos silencios, tu calidez que se ha hecho tan mío.

Llegas y, te sientas aquí, donde hoy parado al ventanal , miro el mundo de afuera. Descorres las cortinas, abres y dejas entrar el aire fresco. Juegas con tu pelo, absorta por unos instantes, y yo hago como que no te miro. Te mueves coqueta, con ese aire de ausencia que me encanta. ¡Te sabes bella!

Posas ingenua frente a mí, tu boca, tus ojos inquietan, no puedo pintar, tu belleza me deslumbra.

Tienes ese magnetismo que adquieren las mujeres que se sienten admiradas, amadas.

Sonríes y el perfume de tu silueta me envuelve, embelesado me acerco, te acaricio, te beso. Muerdes mis labios con suavidad, te ocupas de mi boca, la recorres toda y me haces tu prisionero.

_Nadie te besará de esta forma_ dices, Porque mis besos los he creado para ti.

_Mis besos en tu boca, llevan mi sello._ Y mordisqueas mis labios hasta hacerme gemir. Tienes esa manía deliciosa de llevar mi labio a tu boca y morderlo. Te enojas cuando digo que me has dado un beso sádico, entonces ríes con esa risa tan tuya que envuelve el estudio y lo transforma en un laberinto lleno de ecos de amor y seducción. En esos momentos la felicidad me inunda, nos inunda.

Esos besos tuyos tan atrevidos, dulces como almíbar subyugan, alteran. Nunca me habían besado como lo haces tú, tus labios me convierten en tu esclavo, lo sabes y haces de mí lo que deseas. Te enlazas a mi cuerpo como serpiente encantándome, y pierdo la noción del tiempo. La pintura y el trabajo carecen de importancia , tú eres lo único que deseo. Mi respiración se precipita y la agitación hace presa de mí, tus manos me palpan, moldean mi piel y vas pellizcando mi espalda. Mi cuerpo temblando de pies a cabeza. Te sulfuras, dices: que es preciso que gobierne mis impulsos, que debo aprender a controlarme y es que cada beso tuyo, cada palabra me enciende y ya no puedo tener calma. Alargas tus manos y recorres con las yemas de tus dedos mi cara. Cierra los ojos dices, ­y ronroneas detrás de mi oreja, besándome, la nariz, el cuello. Bajas por el pecho mordiéndome con suavidad, sigues bajando y me susurras palabras inconexas. Me doy vuelta, te tomo de los hombros y te dejo inmovilizada Te hago el amor incansablemente, mis deseos de ti son insaciables. Tu entrega es indefinible. Juramos amarnos hasta el fin, y tú dices; hasta el fin del hechizo, y ríes.

_Píntame con los colores del amor _ dices. El canela de tu piel, me quedará bien en la sombra de los ojos. _Píntame de rojo carmesí los labios,_ has que tus pinceles hagan derroche en mi cuerpo.

_Me pides que escriba mi nombre en cada espacio de tu piel._ Que marque huella. Cantas viejas canciones de amor en mi oído “Nunca, nunca te dejaré”, “Si tú no estás, la vida no puede ser.” Me embriagas con tu canto de musa angelical, la felicidad me envuelve.

Al anochecer te marchas, me lanzas un beso, tus ojos tienen ese brillo de picardía e ingenuidad, te sonrío . _Volveré mañana susurras, cuando el sol esté alto._

Vuelvo a mis pinturas, me dejas ensimismado y una parte de ti se impregna en mí. Tu belleza queda plasmada en el lienzo. Mi mejor obra de arte eres tú.

Tu olor de almendra permanece en mi boca inundando la habitación.

Los días pasan, y pasan. No vienes. Mi vida carece de sentido, pintar se me hace agónico, un dolor agudo me atraviesa el pecho. Sin tu presencia las horas son tan largas y tediosas.

Es imposible ser feliz, cuando se ha bebido el amor y luego mueres de sed.

¡Qué agonía me produce no verte! No sé dónde buscarte. ¿Por qué me has dejado?

¿Fuiste sueño o realidad?‘

Creo verte venir, y no llegas….tus pasos los escucho y al llegar a la puerta, se pierden en la nada, no estás.

Miro por la ventana, la calle tapizada de hojas cobrizas, alguien canta en susurros.

Nunca te dejaré”.”Si tú no estás la vida no puede ser”

Pero acá no estás,me envuelve la melancolía, no viniste y no sé si volverás.

Registrado como autor

Edith Moncada

Edith Moncada
Cantos de Chile

Nuevo amanecer. Edith Moncada



Tus ojos se agrandan, me observas tímido, y no pestañeas. Veo en tus pupilas un brillo que me ciega. De pronto empequeñecen, una lágrima rueda por tu mejilla. Me abrazas como si me fuera a desvanecer, me aprietas a ti con frenesí; siento tu piel erizada, tu aliento quema. Tu pecho desnudo es para mí un imán, no permite que me aleje ni un milimetro de ti. Siento el latir de tu corazón. Seco tu lágrima con mi dedo que resbala por los pliegues de tu cara, lo llevo a mi boca, y mis ojos no pueden apartarse de los tuyos. Beso tu frente, tu nariz, busco tus labios que se abren prestos a darme la bienvenida, los voy mordiendo con suavidad, sin embargo el roce tierno se desmide, la inquietud me abrasa. Te haces dueño de mi boca y el desenfreno nos invade. En este laberinto nuestras lenguas se buscan, se enredan, se reconocen. Una placidez dulce , misteriosa nos envuelve. Dejo de ser yo, y tú, te conviertes en mi respiro. Morir y vivir en este instante, abrazados en esa soledad tan tuya, tan mía, que va desapareciendo.


Susurros, gemidos, ya no se quien los hace, si eres tú o soy yo. Reímos y nuestra risa se hace eco, nos abandonamos invisibles a los ojos del mundo en esta felicidad seductora.



El amor nos ha tocado, nos viste en la desnudez de nuestra piel, explora, trepa y los sentidos se multiplican, nos deja sumisos ante su embestida. Ni tú ni yo, recordamos haber sentido antes algo parecido, la memoria busca, y jamás un instante como éste, acude a nuestra mente.


Las pupilas encandiladas brillan, su resplandor nos ciega. Nos vemos por primera vez, no sabía de tu hermosura , no imaginé tu poder . Nunca te conocí como hoy.


Tu boca es mía, he escrito en ella mi nombre, y en la piel de tu dorso dejé mi huella.


Observo tus alas multicolores, las mías se han tornado violetas. La brisa trae aroma a madreselvas, una fina lluvia comienza a mojarnos. Sueltas mis cabellos. Un arco iris nos saluda en el infinito. Tu lágrima aparece y rueda por mi cuello, anidándose a mi vientre, ha comenzado un nuevo día.


Suyai


D/R


2014




EDITH SUYAY MONCADA- VALPARAISO

EDITH SUYAY MONCADA- VALPARAISO
ESCRITORA DE CHILE

Toco a su puerta


Nunca pensé que sería capaz , y ahora me encuentro llamando a su puerta.

Esta noche mi alma necesita conocer su intimidad. Los rincones

que la vieron reír, llorar, vivir.

Grandes ventanales y techos de distintos relieves hacen la casa acogedora.

Subo los peldaños siete en total. La terraza me recibe con macetas de begonias rosadas,

alegría del hogar, filodendros colocados al este y oeste de los ventanales.

Ella amaba las plantas. En un rincón de la puerta de entrada me llama la atención un cactus,

lo recuerdo perfectamente,me mandó la foto cuando lo compró estaba feliz, había dicho que

apenas lo vio se enamoró de él y lo tenía para mí. Florece una vez al año_ dijo__

me lo entregaría cuando nos viéramos. Mi pequeña nunca pude tenerlo en mis manos y

hoy, te siento conmigo a través de él . Perdóname por invadir tu hogar.

___Buenas noches, se que usted no espera visitas, deseo expresar cuanto lo siento,

conocí a su esposa en el taller de arte. Era una persona sensible, muy querida.

Sus ojos brillarony abrió la puerta de par en par.

___Pase usted, por favor, tenga la bondad.

En su ancha espalda puedo ver el peso del dolor que lleva a cuesta.

Es más joven que yo. Noto su tristeza, y su voz tenue al hablar, hago esfuerzo por escucharle.

Cosa extraña de pronto mi rabia se extingue, este hombre me digo no es mi enemigo,

nos une el mismo dolor. Ambos la perdimos, yo más que él, porque él la tuvo cada día, cada noche.

Yo solo la soñé.

___Disculpe dijo, no soy buena compañía, pero si usted conoció a mi esposa,

me siento halagado de su visita, necesito hablar de ella.

Me mordí la lengua quise enjuiciarlo, darle una trompada, remecerlo de golpe,

propinarle una estocada, que sufriera más que yo. Él fue afortunado al tenerla,

yo un ladrón que robo su cariño, pero siempre volvió a él.

Quise decirle todo, que yo la había amado, que era tan mía,

como de él, pero más mía, su dolor, su afabilidad me desarmó.

Me ofreció asiento, nos quedamos mirando de frente, por un instante pensé que lo sabía.

Ese sofá en el que usted se ha sentado, era el preferido de ella, allí, permanecía

horas mirando tras la ventana, o dibujando, era difícil sacarla de sus ensimismamientos.

Siempre la admiré, era el motor de mi vida, logró hacer de mí un hombre sensato,

en una época fui ….y su vista se perdió tras una fotografía que estaba en la chimenea.

Era Elu con su pelo largo, se puso de pie, la tomó y la trajo hacia mí, dijo;

se veía frágil, pero era muy fuerte, muy fuerte.

Nunca imaginé que se iría antes que yo, ella brindando siempre cariño a todos con esa sensibilidad

a flor de piel. Se desplomó en el sofá y sin más lloró...

Quise decir algo y mi boca enmudeció. Mis ojos me traicionaron, y confieso me fue difícil

ocultar también mi llanto, dos hombres en este instante lloran y recuerdan a la misma mujer.

Permanecimos silenciosos mucho rato.

No recuerdo en qué momento me sirvió un trago, me vi con un whisky en la mano

y sentado al comedor, miré el reloj de pared, llevaba dos horas allí. No se de qué hablamos.

En mis manos me encontré con un ábum de fotografías, de su vida juntos.

¡Juntos! Esta en Zapallar tenía entonces treinta años, pero siempre demostró menos, esta

otra en el sur de Chile con nuestros hijos; Lucas y Matías, la adoraban, fue excelente madre.

Se me puso la piel de gallina. Pensé por un instante que este hombre quería humillarme,

de alguna manera sabía hacerlo, cada parte de sus vidas estaba allí, yo miserable de mí,

tenía solo mis recuerdos y el amor en mi piel . Forjó en mi su nombre, ya estaba escrito

que yo también sufriría.

Me temblaron las manos cuando vi una fotografía donde él la besaba y ella reía feliz.

Era de antes, mucho antes, pero mi amor propio me hizo ponerme de pie y cerrar el álbum de golpe,

él me miro, le escuché decir:

___ Era muy bonita ¿verdad?

Ya en la puerta le contesté; Sí, muy hermosa, siempre lo fue.

Con el álbum en la mano me despidió, venga cuando quiera,

necesito hablar de ella, y usted sabe escuchar.

__ Cualquier día vuelvo, me escuché decir, y no podía creerlo.

Al bajar los escalones me di vuelta, allí estaba el cactus, aquel que no

alcanzó a entregarme, erguido con una sola flor en el centro,

me alejé de allí con el corazón roto, más roto que cuando entré.

TORBELINOS


"he sido sabio en el tiempo, déjense pecadoras de utilizar la palabra áspera y adornar el engaño y lengua con la sabiduría de Dios, es un engaño. La Biblia dice que en casa de justo hay gran provisión, pero turbación en las ganancias del impío"

PSICOPATAS EN EL CAMINO REAL

PSICOPATAS EN EL CAMINO REAL
Parecen normales y no lo son.

El piloto asesino



La tragedia es inexplicable. La conclusión es que ante locuras humanas no hay medidas de seguridad que valgan.

El mundo no sale de su estupor ante la noticia de que, Andreas Lubitz, un joven piloto de apariencia apacible, haya podido estrellar su aeronave y matar a 150 personas, causándole un dolor sin fin a miles de familiares y amigos.

“Creo que las víctimas solo se dieron cuenta en el último minuto, justo antes del impacto”. Esas fueron las únicas palabras de aliento que les pudo decir en una rueda de prensa, el jueves, el fiscal general de Marsella, Brice Robin, a los familiares de las personas fallecidas en el vuelo GWI9525 de Germanwings. El resto de su declaración fue una seguidilla de datos que conducían a una tesis devastadora sobre el destino que corrieron sus seres queridos: su muerte no fue accidental, sino que el copiloto de la aeronave la produjo deliberadamente.

Según el informe de Robin, basado en el examen de la media hora registrada por la caja negra del avión, todo transcurrió normalmente durante los primeros 20 minutos de vuelo. En particular, la conversación entre el piloto y el copiloto –las únicas personas presentes en la cabina de mando– no tuvo nada de extraordinario y fue más bien “amable e incluso jovial”. Sin embargo, la normalidad se desvaneció cuando el capitán de la nave se levantó de su asiento, le pidió al copiloto, Andreas Lubitz, que tomara el mando de la aeronave y salió al baño. Al tratar de regresar, encontró la puerta cerrada con seguro, por lo que le pidió abrir, primero directamente y luego a través del citófono. Pero Lubitz no contestó ninguna de sus llamadas, ni las de la torre de control ni las de otros aviones que volaban por la zona, que habían sido alertados de que algo extraño sucedía.

Y a medida que pasaban los minutos, en medio de la desesperación creciente del comandante, los controladores observaban impotentes una tendencia espeluznante. El aparato había comenzado a perder gradualmente altura y se acercaba a los escarpados peñascos del macizo de Trois-Évêchés, en las estribaciones occidentales de los Alpes franceses. De inmediato lanzaron una alerta para anunciar que la aeronave estaba en alto riesgo y un Mirage despegó de una base cercana para alcanzarla. En la cabina, mientras tanto, el comandante pasaba de la preocupación a la angustia. La grabación de la caja negra registra cómo empezó a dar “golpes violentos” a la puerta como si “tratara de echarla abajo”. Según algunas fuentes, habría incluso usado un hacha para abrirse paso. Pero en realidad era poco lo que podía hacer, pues desde los atentados de las Torres Gemelas la entrada a la zona de mando está blindada . Y aunque se conozca el código numérico de acceso, quien está al mando del avión puede desactivar el mecanismo hasta por 20 minutos mediante un dispositivo que se encuentra a su lado.

Nadie sabrá jamás qué estaba pensando Lubitz cuando se encontraba a cargo de la aeronave. Pero las grabaciones de la cabina de mando demuestran que respiraba normalmente y que por lo tanto estaba en condiciones de oír los llamados desesperados de los controladores de Marsella y los golpes del capitán. Y, sobre todo, se sabe que realizó una operación técnica que no pudo ser ni accidental ni atribuible a un piloto automático, que consistió en descender el avión a menos de 2.000 metros, una altura inferior a la de las montañas de la región. Esa serie de acciones condujo a Robin a concluir que el copiloto tenía “la intención de destruir el avión”.

La noticia fue devastadora para los familiares de las 150 personas fallecidas, entre ellas los colombianos María del Pilar Tejada y Luis Eduardo Medrano. Y a su vez, un desenlace inesperado para el público mundial, que desde los primeros minutos siguió con enorme interés la caída de un avión segurísimo como el Airbus 320, operado por una compañía low cost pero filial de una empresa del prestigio de Lufthansa, que se precia de contar con los mejores pilotos y de tener uno de los mejores registros del mundo en términos de accidentalidad. Aunque no se trata del primer caso en el que un piloto estrella su avión con pasajeros a bordo para suicidarse, sí se trata de un evento sumamente extraño. De hecho, la decisión de Lubitz de acabar con la vida de las mismas personas que estaban bajo su responsabilidad plantea más preguntas que respuestas.

En la mente del piloto

El perfil de Lubitz difícilmente coincide con el de un asesino de masas. Según la información recopilada por los diarios alemanes, ese joven de 28 años siempre había soñado ser piloto, no tenía antecedentes penales, le iba bien profesionalmente, vivía en un agradable edificio de apartamentos, ya había acumulado una experiencia de 630 horas de vuelo y, hasta la fecha, todos los testimonios de sus amigos y conocidos apuntan a que se trataba de una persona tranquila. “Era un tipo que transmitía buena energía”, le dijo a AP Peter Ruecker, un miembro del club de aviación LSC Westerwald de Montabaur, la localidad donde Lubitz nació y dio sus primeros pasos como piloto.

Aunque ha trascendido que hace seis años Lubitz tomó una larga pausa laboral afectado por una depresión, ese antecedente difícilmente podría explicar que una persona normal se convierta de la noche a la mañana en un homicida a sangre fría capaz de llevar a una muerte segura a familias enteras, niños de colegio e incluso bebés. Como le dijo a SEMANA José Posada Villa, asesor en salud mental del Ministerio de Protección Social, “la depresión puede favorecer estados agresivos que se pueden volver contra la persona, o se pueden volcar contra quienes lo rodean. Pero si esta no presenta a su vez otras condiciones como psicosis, es decir, con pérdida de contacto con la realidad, no puede explicar un hecho como el de la semana pasada”.

Sin embargo, también ha trascendido que recientemente el copiloto atravesaba por una mala situación. Según se supo el viernes, la Fiscalía de Düsseldorf –la ciudad hacia la que se dirigía el avión y el lugar de residencia de Lubitz– tras allanar su apartamento encontró en el cesto de la basura una orden médica que lo declaraba no apto para volar el día del accidente. Revelaron, además, que se encontraba medicado y que “escondió una enfermedad a su empleador y sus colegas”. El mismo día, el sitio web del semanario Der Spiegel anunció que lo s investigadores habían hallado “indicios de una enfermedad psiquiátrica”, a lo que se agregaron las revelaciones del diario sensacionalista Bild, según el cual el copiloto atravesaba una “crisis personal” debido a la reciente ruptura con su novia.

¿Qué hacer?

Si de cada catástrofe aérea se saca una lección, una enseñanza preliminar de la caída del vuelo GWI9525 de Germanwings sería que en la cabina de todos los aviones debería siempre haber por lo menos dos personas, como es obligatorio en Estados Unidos. Consecuentemente, Alemania, Canadá y varias aerolíneas de otros países anunciaron el viernes que comenzarían a exigir ese requisito y la Comisión Europea dijo que estaba evaluando la posibilidad de hacer otro tanto, pero que la medida no se aplicaría de inmediato pues habría que evaluarla, pues no es seguro que funcione. Como le dijo a SEMANA Heinrich Grossbongardt, experto alemán con 30 años de experiencia en el estudio del transporte aéreo, “hay demasiados escenarios y en algunos la presencia de varias personas en la cabina no garantiza nada. En una emergencia por turbulencia, por ejemplo, que una azafata se encuentre en el puesto de mando podría quitarle al capitán segundos preciosos para maniobrar”.

Por otro lado, se ha propuesto reducir el grado de seguridad de la puerta de la cabina de mando, que paradójicamente fue crucial en la tragedia. Pero esa alternativa también tiene detractores de peso, como David Learmount, editor de la publicación Flight Global Magazine, quien le dijo a SEMANA que “hubo muy buenas razones para poner en práctica las medidas de seguridad posteriores a los atentados del 11 de septiembre. Y esos argumentos son aún válidos, pues sigue siendo mayor el riesgo de que un terrorista irrumpa en la cabina, a que los pilotos bloqueen la puerta y estrellen la aeronave”.

A su vez, varias voces han pedido que sean más estrictos y frecuentes los exámenes a los que se somete a los pilotos, de modo que solo dirijan los aviones personas exentas de problemas psicológicos. Pero esa posibilidad también tiene sus límites. “A diferencia de las condiciones físicas, que pueden ser examinadas y medidas científicamente, las psicológicas no son tan sencillas de evaluar. Por supuesto, es fácil identificar a un sociópata o a un psicópata e impedirle acceder a la cabina. Pero cuando se trata de enfermedades como la depresión, estamos hablando de algo que ni siquiera la ciencia ha terminado de entender por completo”, dijo Grossbongardt.

Por otro lado, en una era en que la tecnología les permite a los ciudadanos de a pie controlar drones a varios miles de kilómetros de distancia, surge la pregunta por la posibilidad de que las aeronaves comerciales puedan ser piloteadas desde tierra mediante un dispositivo inalámbrico. Sin embargo, aunque esa posibilidad ya existe, pilotear los aviones por control remoto tan solo desplazaría el problema al mando de control en tierra. Además, esa posibilidad traería nuevos problemas. Como le dijo a esta revista Jeffrey Price, autor del libro Practical Aviation Security, “con unos sistemas cibernéticos tan vulnerables como los de la actualidad, hay grandes posibilidades de que cualquier loco logre ‘hackear’ el sistema de guía del avión para divertirse o estrellarlo intencionalmente”.

Todo lo cual no debe, sin embargo, hacer perder el sentido de las proporciones, pues a pesar del impacto mediático y emocional que tiene un accidente como el de la semana pasada, lo cierto es que año tras año el número de accidentes baja, a medida que el número de pasajeros aumenta. En Europa, donde anualmente hay 8 millones de vuelos anuales, es la primera vez que se presenta un caso de esas características. Pero así como actividades tan banales como montar en bicicleta, comer pescado o salir de una bañera pueden terminar en accidentes mortales, en ningún vuelo se puede garantizar una seguridad absoluta.