FRASES



Caminar a tientas era el desafío: no hay oscuridad viva que la voluntad no doblegue... Ana Caliyuri

lunes, 7 de junio de 2010

MERIDA, HISTORIA DE VAMPIROS Y BRUJAS

Para los mochileros y traseuntes, pasar por Mérida es una novedad. Algunos hoteles y hospedajes ofrecen a su clientela unos servicios que permiten una estadía agradable y luego de un buen desayuno dar unas vueltas para comprar novedades o recuerdos de esta meseta de los Mocoties y el precio por la noche es muy aceptable. Desde el centro del país operan varias líneas que salen a un horario muy adecuado y nos permiten con certeza llegar con prontitud al destino con una sola parada. Prefiero llegar al Municipio Tovar y subir al mediodía a Mérida y al otro día turistear más temprano, aunque no importa el anochecer, las busetas salen a horas adecuadas. Los hostales son mi predicción para comer la comida típica de esta región y los anuncios bien clasificados por toda la ciudad que tiene buenos estacionamientos y seguridad.
Es una opción que no llena de sueños y mucha imaginación. En el Vigía iba al aeropuerto a tomarme un café especial con una agradable compañía y, el momento es muy agradable y un poco alejado de los bullicios de la ciudad.
Son muchos los madrugadazos por ejecutar. En la autopista existen muchos detalles y da la posibilidad de comentar más allá de las premisas como titulares de los periódicos. Es un tiempo vacacional para aprovecharlas al máximo y donde el compromiso social revela un programa de visitas ajustado a nuestros quehaceres internos. Soy fiel a mi identidad, donde lo primero son los quehaceres geopolíticos de nuestra sociedad y la idea es que se hagan visibles sus costumbres, vicios como fiesta populares. En Tovar se celebra en agosto, la carrera de los burros.
Junio, julio, agosto y septiembre, son meses de fiesta popular en es región, donde quedan los recuerdos, sueños e ilusiones. Donde las peticiones a San Benito se hacen rigurosas para que el pueblo se alegre y cante, como las parejas se conozcan más en su intimidad. Es un recordar de símbolos como anécdotas que determinan la vigencia de una cultura con una evocación a sus artistas preferidos.
Mérida, es un Estado para transformarse, para huir de la gran ciudad. Constituye un frenesí estar allí con tu pareja e ir a Tabay, Lagunillas, Valle Grande, Zea, Santa Cruz de Mora y Tovar, donde cada uno es su propio protagonista. En esta ciudad, las brujas y enterradoras tienen sus secretos.
En la mochila debe ir un libro que nos hable sobre el amor, fortaleza de las relaciones familiares, el amor y sus pérdidas, como de la confianza y valores. Ayudaran a vivir mejor el momento como experimentar nuevas historias.
Mérida constituye una forma de madura la vida y es el camino para diferenciar los caminos, además de reflejar un gran reto para conocer historietas sobre ánimas, vampiros y murcielagas. Entonces, constituye un dulce recuerdo de una manera individual como colectiva, donde sus catedrales son fabulosas para visitar, con un destino particular, la alegría del alma.
*escritor

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Campa sobre el espaldar el crepúsculo larense

Campa sobre el espaldar el crepúsculo larense
Mar, sal del alma

Golondrina, tejado de luz.


Rapida golondrina vislumbras el sol,

bajo tus mensajes y cristales secretos.

Brillan tus cosas en el agua y copas

de árboles.

Mensajes, breves gestos, marchan

al camino.

Giros en tus molino, oh, golondrina

de pronto éstas.

Cuajas el sol en la piscina, tensas

piel al romperse las elásticas de

los árboles.

Nunca te has marchado, en Reyes menos,

tu imagen vuela cuan golondrina en el

copo de los árboles

He tocado el mar con mis manos,

Dejando la huella en la sal.

Es un ruido de caracol al vuelo

Del Cóndor.

Otea tu camella, cual mariposa avanzar,

Pasar por días, a tu tierra.

Es visibilizar el rostro en tu andar,

A punta de libertad.

Nos descubrimos, sin predecir el

Pasado.

Hasta, levantarme sobresaltado al

Mar.

Es el portal abierto hecho llorar y,

Sueño

Junto al mar.

Emiro Vera Suárez, San Esteban, 31. Diciembre 2011

Mariposa,capullo del rosal


Regresa, no diga más
calla, solo calla.
Eres la hoja de un árbol,
refleja filos, solo salpicaduras.
Eres y serás un recuerdo.

La cascada, es un encuentro,
se abre la piedra al sentarnos
La ansiedad produce sosiegos.
La hoja abre su capullo, ventea.
Después,
tu corazón, siempre será igual,
el mismo.

Es un espejismo, ver tu rostro.
El cielo se oscurece, se dilata.
Es mi corazón
tu amor es infinito. Cruza largo.
Es sobrevivir, nace mariposa
del capullo.

Eres una dama, acogida en despertar.
Tu casa es paz y equidad,
permaneceré en la esquina, cada sueño
vuela mariposa, abre surcos
en mis espaldas, cálidas.
Son tus uñas, descubre mi silueta
le da sentido al infinito, es mi faz


tranquiliza las aguas, conduce tu mirada
sobre rieles, ve a Caracas, háblame,
dime el reflejo de tu rostro.

Emiro vera Suárez, 07 AGOSTO 2013



CHINA

CHINA
capullos del aire y gusano en el corazòn que lame la miel del encanto

Por tu nombre

Por tu nombre
lA PALABRA ES LA VOZ DE QUIENES SOÑAMOS LUCES

LA ALCOBA DE LAS MUSAS


(La pintura es de Gina Intveen)

Me baño con los rayos de luna
y siento que, me provocas,
cuando tu boca recorre las auroras de mi cuerpo
y en el eterno rezo de los dioses
tus manos se agitan
se unen
se abren
me quedo indefensa, aletargada,
solo aspiro tu perfume
me embriago de emociones
mis sentidos juegan aceleradamente.

Tú,
envuelves el tiempo en pétalos de rosa
mientras respiras sobre mí.

Todo sucede
palabras indescifrables
se pronuncian en el vaho oscuro de la noche
el amor se disfraza de sueños
el silencio se rompe en gemidos
y comenzamos a volar.

Aline Bruzas

Alina Bruzas

Alina Bruzas
Escritora Argentina

La Serpiente desnuda

La Serpiente desnuda
arropa tu cuerpo con la soga del cautiverio

La Serpiente Desnuda




Siempre, estaré desnudo
A orillas del árbol. Un noviembre frio.
El amor es una señal humeante
Donde el jugo de tu cuerpo es distante
Y fluye el desierto como agua de coco.

Te siento tan adentro, es tu fruta
En mis labios, no importa el desierto,
Tengo que caminar, arráncame el deseo.
Es un Cují que se desprende del árbol,
Son calladas confesiones

Siempre, se me hace difícil,
Quizás sea verdad lágrimas
Y esperanza, amas o no amas.

Emiro Vera Suárez/03/03/2014

Pintame, de Suyai

Píntame

Desde mi ventana observo el parque, veo los arboles desnudos agitándose con la brisa que al pasar los mueve sin piedad.

La tarde esta gris, es otoño y me siento triste. Los senderos tapizados de marrón cobrizo me ponen melancólico. Imagino crujir las hojas bajo las pisadas indolentes de algunos transeúntes que pasan apurados. Nadie mira a nadie. Estoy solo invisible ¡Cómo cuesta sobrevivir!

Las hojas marchitas se esparcen entre cada ráfaga de viento que las encumbra por los aires, danzan y caen desordenadas formando una alfombra digna de pintar.

Mi tristeza aumenta a cada minuto, estoy en completa orfandad. Las horas son lentas, dolorosas.

A mi mente surges tú, angelical, etérea. Tus ojos esmeralda con la mirada que cautiva, penetra, como descubriéndome, tratando de conocer mis secretos, que no tengo, porque tú eres mí secreto.

Te veo venir a mi estudio, silenciosa, tímida, alborotando mi vida. Disfruto cada momento que estás conmigo, tu compañía se ha transformado en un portal de luz. Tú viniendo a mí, yo ansiando que las horas se detengan y no te vayas. Amo tus largos silencios, tu calidez que se ha hecho tan mío.

Llegas y, te sientas aquí, donde hoy parado al ventanal , miro el mundo de afuera. Descorres las cortinas, abres y dejas entrar el aire fresco. Juegas con tu pelo, absorta por unos instantes, y yo hago como que no te miro. Te mueves coqueta, con ese aire de ausencia que me encanta. ¡Te sabes bella!

Posas ingenua frente a mí, tu boca, tus ojos inquietan, no puedo pintar, tu belleza me deslumbra.

Tienes ese magnetismo que adquieren las mujeres que se sienten admiradas, amadas.

Sonríes y el perfume de tu silueta me envuelve, embelesado me acerco, te acaricio, te beso. Muerdes mis labios con suavidad, te ocupas de mi boca, la recorres toda y me haces tu prisionero.

_Nadie te besará de esta forma_ dices, Porque mis besos los he creado para ti.

_Mis besos en tu boca, llevan mi sello._ Y mordisqueas mis labios hasta hacerme gemir. Tienes esa manía deliciosa de llevar mi labio a tu boca y morderlo. Te enojas cuando digo que me has dado un beso sádico, entonces ríes con esa risa tan tuya que envuelve el estudio y lo transforma en un laberinto lleno de ecos de amor y seducción. En esos momentos la felicidad me inunda, nos inunda.

Esos besos tuyos tan atrevidos, dulces como almíbar subyugan, alteran. Nunca me habían besado como lo haces tú, tus labios me convierten en tu esclavo, lo sabes y haces de mí lo que deseas. Te enlazas a mi cuerpo como serpiente encantándome, y pierdo la noción del tiempo. La pintura y el trabajo carecen de importancia , tú eres lo único que deseo. Mi respiración se precipita y la agitación hace presa de mí, tus manos me palpan, moldean mi piel y vas pellizcando mi espalda. Mi cuerpo temblando de pies a cabeza. Te sulfuras, dices: que es preciso que gobierne mis impulsos, que debo aprender a controlarme y es que cada beso tuyo, cada palabra me enciende y ya no puedo tener calma. Alargas tus manos y recorres con las yemas de tus dedos mi cara. Cierra los ojos dices, ­y ronroneas detrás de mi oreja, besándome, la nariz, el cuello. Bajas por el pecho mordiéndome con suavidad, sigues bajando y me susurras palabras inconexas. Me doy vuelta, te tomo de los hombros y te dejo inmovilizada Te hago el amor incansablemente, mis deseos de ti son insaciables. Tu entrega es indefinible. Juramos amarnos hasta el fin, y tú dices; hasta el fin del hechizo, y ríes.

_Píntame con los colores del amor _ dices. El canela de tu piel, me quedará bien en la sombra de los ojos. _Píntame de rojo carmesí los labios,_ has que tus pinceles hagan derroche en mi cuerpo.

_Me pides que escriba mi nombre en cada espacio de tu piel._ Que marque huella. Cantas viejas canciones de amor en mi oído “Nunca, nunca te dejaré”, “Si tú no estás, la vida no puede ser.” Me embriagas con tu canto de musa angelical, la felicidad me envuelve.

Al anochecer te marchas, me lanzas un beso, tus ojos tienen ese brillo de picardía e ingenuidad, te sonrío . _Volveré mañana susurras, cuando el sol esté alto._

Vuelvo a mis pinturas, me dejas ensimismado y una parte de ti se impregna en mí. Tu belleza queda plasmada en el lienzo. Mi mejor obra de arte eres tú.

Tu olor de almendra permanece en mi boca inundando la habitación.

Los días pasan, y pasan. No vienes. Mi vida carece de sentido, pintar se me hace agónico, un dolor agudo me atraviesa el pecho. Sin tu presencia las horas son tan largas y tediosas.

Es imposible ser feliz, cuando se ha bebido el amor y luego mueres de sed.

¡Qué agonía me produce no verte! No sé dónde buscarte. ¿Por qué me has dejado?

¿Fuiste sueño o realidad?‘

Creo verte venir, y no llegas….tus pasos los escucho y al llegar a la puerta, se pierden en la nada, no estás.

Miro por la ventana, la calle tapizada de hojas cobrizas, alguien canta en susurros.

Nunca te dejaré”.”Si tú no estás la vida no puede ser”

Pero acá no estás,me envuelve la melancolía, no viniste y no sé si volverás.

Registrado como autor

Edith Moncada

Edith Moncada
Cantos de Chile

Nuevo amanecer. Edith Moncada



Tus ojos se agrandan, me observas tímido, y no pestañeas. Veo en tus pupilas un brillo que me ciega. De pronto empequeñecen, una lágrima rueda por tu mejilla. Me abrazas como si me fuera a desvanecer, me aprietas a ti con frenesí; siento tu piel erizada, tu aliento quema. Tu pecho desnudo es para mí un imán, no permite que me aleje ni un milimetro de ti. Siento el latir de tu corazón. Seco tu lágrima con mi dedo que resbala por los pliegues de tu cara, lo llevo a mi boca, y mis ojos no pueden apartarse de los tuyos. Beso tu frente, tu nariz, busco tus labios que se abren prestos a darme la bienvenida, los voy mordiendo con suavidad, sin embargo el roce tierno se desmide, la inquietud me abrasa. Te haces dueño de mi boca y el desenfreno nos invade. En este laberinto nuestras lenguas se buscan, se enredan, se reconocen. Una placidez dulce , misteriosa nos envuelve. Dejo de ser yo, y tú, te conviertes en mi respiro. Morir y vivir en este instante, abrazados en esa soledad tan tuya, tan mía, que va desapareciendo.


Susurros, gemidos, ya no se quien los hace, si eres tú o soy yo. Reímos y nuestra risa se hace eco, nos abandonamos invisibles a los ojos del mundo en esta felicidad seductora.



El amor nos ha tocado, nos viste en la desnudez de nuestra piel, explora, trepa y los sentidos se multiplican, nos deja sumisos ante su embestida. Ni tú ni yo, recordamos haber sentido antes algo parecido, la memoria busca, y jamás un instante como éste, acude a nuestra mente.


Las pupilas encandiladas brillan, su resplandor nos ciega. Nos vemos por primera vez, no sabía de tu hermosura , no imaginé tu poder . Nunca te conocí como hoy.


Tu boca es mía, he escrito en ella mi nombre, y en la piel de tu dorso dejé mi huella.


Observo tus alas multicolores, las mías se han tornado violetas. La brisa trae aroma a madreselvas, una fina lluvia comienza a mojarnos. Sueltas mis cabellos. Un arco iris nos saluda en el infinito. Tu lágrima aparece y rueda por mi cuello, anidándose a mi vientre, ha comenzado un nuevo día.


Suyai


D/R


2014




EDITH SUYAY MONCADA- VALPARAISO

EDITH SUYAY MONCADA- VALPARAISO
ESCRITORA DE CHILE

Toco a su puerta


Nunca pensé que sería capaz , y ahora me encuentro llamando a su puerta.

Esta noche mi alma necesita conocer su intimidad. Los rincones

que la vieron reír, llorar, vivir.

Grandes ventanales y techos de distintos relieves hacen la casa acogedora.

Subo los peldaños siete en total. La terraza me recibe con macetas de begonias rosadas,

alegría del hogar, filodendros colocados al este y oeste de los ventanales.

Ella amaba las plantas. En un rincón de la puerta de entrada me llama la atención un cactus,

lo recuerdo perfectamente,me mandó la foto cuando lo compró estaba feliz, había dicho que

apenas lo vio se enamoró de él y lo tenía para mí. Florece una vez al año_ dijo__

me lo entregaría cuando nos viéramos. Mi pequeña nunca pude tenerlo en mis manos y

hoy, te siento conmigo a través de él . Perdóname por invadir tu hogar.

___Buenas noches, se que usted no espera visitas, deseo expresar cuanto lo siento,

conocí a su esposa en el taller de arte. Era una persona sensible, muy querida.

Sus ojos brillarony abrió la puerta de par en par.

___Pase usted, por favor, tenga la bondad.

En su ancha espalda puedo ver el peso del dolor que lleva a cuesta.

Es más joven que yo. Noto su tristeza, y su voz tenue al hablar, hago esfuerzo por escucharle.

Cosa extraña de pronto mi rabia se extingue, este hombre me digo no es mi enemigo,

nos une el mismo dolor. Ambos la perdimos, yo más que él, porque él la tuvo cada día, cada noche.

Yo solo la soñé.

___Disculpe dijo, no soy buena compañía, pero si usted conoció a mi esposa,

me siento halagado de su visita, necesito hablar de ella.

Me mordí la lengua quise enjuiciarlo, darle una trompada, remecerlo de golpe,

propinarle una estocada, que sufriera más que yo. Él fue afortunado al tenerla,

yo un ladrón que robo su cariño, pero siempre volvió a él.

Quise decirle todo, que yo la había amado, que era tan mía,

como de él, pero más mía, su dolor, su afabilidad me desarmó.

Me ofreció asiento, nos quedamos mirando de frente, por un instante pensé que lo sabía.

Ese sofá en el que usted se ha sentado, era el preferido de ella, allí, permanecía

horas mirando tras la ventana, o dibujando, era difícil sacarla de sus ensimismamientos.

Siempre la admiré, era el motor de mi vida, logró hacer de mí un hombre sensato,

en una época fui ….y su vista se perdió tras una fotografía que estaba en la chimenea.

Era Elu con su pelo largo, se puso de pie, la tomó y la trajo hacia mí, dijo;

se veía frágil, pero era muy fuerte, muy fuerte.

Nunca imaginé que se iría antes que yo, ella brindando siempre cariño a todos con esa sensibilidad

a flor de piel. Se desplomó en el sofá y sin más lloró...

Quise decir algo y mi boca enmudeció. Mis ojos me traicionaron, y confieso me fue difícil

ocultar también mi llanto, dos hombres en este instante lloran y recuerdan a la misma mujer.

Permanecimos silenciosos mucho rato.

No recuerdo en qué momento me sirvió un trago, me vi con un whisky en la mano

y sentado al comedor, miré el reloj de pared, llevaba dos horas allí. No se de qué hablamos.

En mis manos me encontré con un ábum de fotografías, de su vida juntos.

¡Juntos! Esta en Zapallar tenía entonces treinta años, pero siempre demostró menos, esta

otra en el sur de Chile con nuestros hijos; Lucas y Matías, la adoraban, fue excelente madre.

Se me puso la piel de gallina. Pensé por un instante que este hombre quería humillarme,

de alguna manera sabía hacerlo, cada parte de sus vidas estaba allí, yo miserable de mí,

tenía solo mis recuerdos y el amor en mi piel . Forjó en mi su nombre, ya estaba escrito

que yo también sufriría.

Me temblaron las manos cuando vi una fotografía donde él la besaba y ella reía feliz.

Era de antes, mucho antes, pero mi amor propio me hizo ponerme de pie y cerrar el álbum de golpe,

él me miro, le escuché decir:

___ Era muy bonita ¿verdad?

Ya en la puerta le contesté; Sí, muy hermosa, siempre lo fue.

Con el álbum en la mano me despidió, venga cuando quiera,

necesito hablar de ella, y usted sabe escuchar.

__ Cualquier día vuelvo, me escuché decir, y no podía creerlo.

Al bajar los escalones me di vuelta, allí estaba el cactus, aquel que no

alcanzó a entregarme, erguido con una sola flor en el centro,

me alejé de allí con el corazón roto, más roto que cuando entré.

TORBELINOS


"he sido sabio en el tiempo, déjense pecadoras de utilizar la palabra áspera y adornar el engaño y lengua con la sabiduría de Dios, es un engaño. La Biblia dice que en casa de justo hay gran provisión, pero turbación en las ganancias del impío"

Dolarización

Dolarización
El Camino a la Pobreza extrema

La ‘dolarización’: ¿Un vomito negro?


Por: Edgar Perdomo Arzola

“Estamos especializados en una armoniosa repetición del desastre y la estupidez.”

Terenci Moix…

El pueblo venezolano sufre desde hace 2 años, los efectos devastadores de una especie de vomito negro dolarizado, agudizado el pasado 21 de mayo cuando el paralelo superó la barrera de los 400 bolívares, que representa desde ese día la dolarización de nuestra moneda para el consumo, que nos ha sido impuesta en una forma económica dictatorial, esto no se le ha consultado a nadie, en primera instancia al mismo pueblo que es el más afectado, por ser el dueño absoluto de la soberanía nacional; ni a la Asamblea Nacional, utópica representante del soberano, como tampoco se ha pronunciado el presidente Nicolás Maduro Moros, ya que esto es de estricto rigor por ser algo de suma importancia para el desarrollo nacional.

La dolarización es un castigo, es una deuda que debe hacérsele pagar a los responsables de este desastre económico, pues los venezolanos padecemos los efectos de este monstruoso vomito negro, como el de los peores en el planeta Tierra por la alta inflación que este produce, que succiona los bolsillos de los ingresos vitales, provocando en la población una grave anemia económica.

Con esta perversa dolarización, las grandes mayorías populares sienten quedar sumidas en una situación de escasez, más pobreza, especulación, dada la caída drástica del poder adquisitivo de nuestra moneda, el Bolívar, así como la caída, y devaluación de los salarios, puesto que el valor de los bienes de consumo en general, alimentos, ropas, medicamentos, repuestos domésticos, y automotrices, etc. Se han disparado exageradamente. El costo de vida se ha hecho prohibitivo para el pueblo, no para aquellos a quienes la dolarización le lleva la dedicatoria de tenerlos como piedras depositados en el exterior.

En este año electoral de la Asamblea Nacional, el pueblo con su sabiduría, y esta triste experiencia que no quiere corregir la presente administración gubernamental, y lo más importante es que el pueblo sabe perfectamente bien a quién le cobrará este daño: ¿y a quién más? Si no al burocratismo estalinista que bajo su tutoría, ha puesto en práctica una desventurada economía de guerra, cuando se ha embarrancado a nuestro pueblo, y al país en el vórtice de este gigantesco vomito negro, del cual el actual gobierno le ha costado tanto agarrar este ‘toro inflacionario’ por los cachos.

A toda costa, nuestro pueblo debe afianzar en la derrota de esta “guerra económica o economía de guerra”. Alguien debe pagar el crimen cometido contra nuestro pueblo por esta alta inflación, cuyo burocratismo quien es además acusado de otras fechorías por la gente de la Marea Socialista, de la dolarización, y la estafa al Estado con los dólares de CADIVI, y un delito similar con los depósitos en el Banco de Andorra, que según las investigaciones que se llevan a cabo, se apropiaron ciertos funcionarios, y sus testaferros, y depositados en el susodicho banco extranjero.

Somos venezolanos, y sentimos los latigazos de este alto costo de la vida, tenemos que asegurarnos, y es el clamor de muchos ciudadanos, de que no sigan ocurriendo esta clase de desastres, estafas, fraudes y descomunales vómitos negros, nuestro pueblo debe cobrarle al o los culpables este cheque inflacionario , ignorándolos, desconociéndolos en las elecciones parlamentarias nacionales de este 2015, propiciando un abrumador, y total triunfo a los que garanticen asegurarnos de que no continuarán los tantos problemas que empobrecen a nuestro pueblo, y desarrollar los proyectos hasta ahora catapultado por la misma revolución bolivariana, para beneficio, y como una bendición para miles, y miles de familias venezolanas pobres, y necesitadas, pero no a través de las perversas dadivas, y en particular, con un cuidado especial a los del agro, y al sector productivo no politizado, e ignorados.

Que la sabiduría de nuestro noble pueblo, trabajador y honrado, se conviertan esta vez en un potente satélite que señale el camino económico correcto, en vez de hundir en la miseria a nuestro país, por eso enfilo esta crítica constructiva, y benéfica en beneficio de toda la población.

Percasita11@yahoo.es


COCA COLA

COCA COLA
La muerte en el camino

Coca Cola: 100 años enfermando a la gente


Por: Carlos Ruperto Fermín |


“No es 100 años vieja, sino 100 años joven y 100 años nueva”. Con esas erráticas palabras la transnacional estadounidense Coca Cola, festeja el centenario de su icónica botella de vidrio Contour, que desde el año 1.915 viene lavándole el cerebro a toda la Humanidad, destruyendo la salud de sus inocentes víctimas, contaminando los recursos naturales del Medio Ambiente, y adorando ciegamente a la chispa del dios dinero, que le paga con religiosidad las infernales estrategias de marketing.

Aunque comenzó siendo vendida en las farmacias de Estados Unidos, el tónico cerebral Coca Cola generaba una gran adicción al juntarse con la saliva, con la lengua y con la garganta de sus hipnotizados pacientes, por lo que el espíritu capitalista del farmacéutico Pemberton, convertiría el codiciado jarabe para la tos en el famoso refresco americano, que representa la máxima expresión cultural del gran pueblo estadounidense.

¿Por qué es tan oscuro el líquido de la Coca Cola? Si bien Samuelson intentó disimularlo con la elegancia de una silueta curva en relieve, no pudo limpiar la sucia imagen de la botella americana, que sigue siendo imposible de mirarla fijamente a los ojos, porque desconocemos el grosor de las cicatrices que burbujean en su turbio corazón. Yo me quedo admirando la forma y el fondo de la Coca Cola, solo para preguntarme ¿Cómo es posible que la gente ingiera litros y más litros de la atrofiada pócima mágica? Seguro que Dalí, Warhol, Baker y Rockwell se arrepienten de haber manchado el óleo y la tinta de sus obras de arte, con el simplismo taciturno de la estampida del buey.

Si no entiendes el significado de mis laicas palabras, es porque te encanta beber y eructar con una refrescante Coca Cola en la palma de tu mano, mientras te rascas el trasero lleno de flatulencias y hemorroides con el imperdible control remoto, esperando disfrutar la televisión basura que entretiene desde el cómodo sofá de tu hogar.

Dicen que el Universo es tan infinito como la ilimitada estupidez humana. Agua para que florezcan las plantas del soleado jardín, y Coca Cola para enfermar nuestros envejecidos cuerpos. La gente ya no distingue el bien del mal, el amor del odio y la verdad de la mentira. ¡Qué fácil es lavarle el cerebro a la Sociedad Moderna! Basta con un constante bombardeo publicitario en las calles, con hiperactivos spots en la TV, con pegajosos jingles en la radio y con coloridos banners en la Internet, para que el Tío Sam y su legendario adoctrinamiento de masas Made in USA, logre conseguir todas las metas que se proponga en la vida.

No es casualidad que uno de los slogans de la Coca Cola, para celebrar los 100 años de la botella Contour sea "Contiene recuerdos y otros ingredientes secretos". Precisamente, en sus ingredientes secretos radica el mayor éxito de la Coca Cola, pues transmite oralmente enfermedades degenerativas a todos sus consumidores, gracias a la prematura llegada de la diabetes que te vuelve adicto a la inyección de una trágica insulina, por toda la glucosa que se acumula en la sangre producto de la obesidad de los enfermos, quienes tarde o temprano acabarán postrados en una cama, preguntándose ¿Qué hice yo para merecerme esto?

Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS), que cada año recibe el jugoso financiamiento económico de la empresa Coca Cola, tuvo que reconocer públicamente que la venta indiscriminada de refrescos alrededor del planeta Tierra, es uno de los factores principales que acelera la aparición de la hiperglucemia, de la osteoporosis, de la hipertensión, de la gastritis aguda, de los cálculos renales, de la taquicardia y del deterioro del esmalte dental por la presencia de caries.

Recientemente leía comentarios escritos en las redes sociales por unos fanáticos de la Coca Cola, quienes no reconocían los daños a la salud causados por su ingesta. Ellos criticaban al resto de los foristas, y argumentaban sus opiniones a favor del refresco diciendo lo siguiente: "Váyanse a la mierda hijos de puta. ¡Aguante la Coca Cola!" "No digas boludeces maricón, andá a cagar" "Vergación si hablan paja, son una bola de huevones".

Navegando de incógnito en la Web, me preguntaba en silencio ¿Qué relación existirá entre la gente boca sucia y los consumidores de Coca Cola? Uno sale a la calle y observa que la mayoría de los individuos groseros, vulgares y obstinados que nacen, crecen y se reproducen en la amalgama multicultural de nuestras ciudades, son acérrimos adeptos de las bebidas carbonatadas que ofrece la transnacional estadounidense Coca Cola.

Antes de perder mi fe en la Humanidad, leí otro comentario que decía "Es un tema complejo, porque todos sabemos lo dañina que es la Coca Cola para la salud, pero con hielo y estando bien fría, qué mas da, jajaja". Tras leer su mensaje le pregunté en calidad de invitado "Amigo ¿Por qué no lees lo que acabas de escribir? Él me dijo ¿A qué te refieres? Y yo le dije ¿Cómo es posible que sigas bebiendo Coca Cola, si tú mismo reconoces que es perjudicial para el organismo? Finalmente me respondió "No lo sé, algún día supongo que la voy a dejar, no sé cómo ni cuándo, pero de que la dejo, la dejo", y me colocó un emoticón de carita feliz para terminar con su sincera respuesta.

Esa triste forma de pensar, es un espejo social de la adicción generada por el consumo de los refrescos a escala mundial. Hay mucho conformismo, terquedad y necesidad en dejar que otros decidan nuestro propio estilo de vida, incluyendo los hábitos alimenticios, los tiempos de ocio, los perfiles laborales, los gustos musicales, el estado civil, los prejuicios morales y hasta las preferencias sexuales. Vemos que la presión social de encajar con los ovejas del rebaño, nos deja esclavizados a obedecer la mediática voz de mando, sin pensar en el quiebre de la capacidad analítica y reflexiva que yace con independencia en cada uno de nosotros.

Quisiéramos preguntarle a la bondadosa Sylvia Likens, qué sintió después que la obligaron a meterse en dos ocasiones, una botella de Coca Cola dentro de su vagina. Por infortunio, ella murió y jamás reveló la fórmula secreta del alucinante refresco. Pero nos dejó una gran lección de vida: La Coca Cola es un fiel reflejo del deshumanizado Mundo en el que vivimos, donde el materialismo, la hipocresía, la sed de venganza, el rencor, el orgullo, la soberbia y la envidia, van de la mano con la refrescante chispa de la vida.

Pregúntate y respóndeme con sinceridad ¿Le habrías salvado la vida a Sylvia? Yo creo que le hubieras hecho bullying hasta cansarte, luego le tomarías un selfie mientras se desangra frente a ti, y finalmente subirías la macabra foto a tu muro de Facebook, para obtener con rapidez un millón de nuevos seguidores.

Desde su fundación que data del año 1886, la Coca Cola se transformó en el gran símbolo de la guerra, del racismo y del genocidio impuesto por el régimen norteamericano, representando con gran fidelidad la fútil idiosincrasia de su gente. No sólo porque financió la campaña electoral del genocida George W Bush, quien ya tiene asegurado un puesto V.I.P en el infierno, sino porque la Coca Cola siempre ha estado involucrada en desfalcos, sobornos, actos de corrupción, secuestros, torturas, paramilitarismo y asesinatos que cobraron la vida del sindicalista Pedro Quevedo en Guatemala, cuya sangre llena de impunidad social, sigue resplandeciendo en el hermético vestíbulo del Hotel Mezhdunarodnaya en Rusia.

Con su hashtag #BotellaÚnica, la Coca Cola viene desarrollando una agresiva campaña de marketing para festejar sus 100 años de poca madre. Desde las redes sociales de Twitter y Facebook, hemos visto analogías que comparan la ingesta de la Coca Cola con el cosquilleo que produce dar el primer beso. Se afirma que la felicidad se destapa cuando compartes una Coca Cola. Piden que la efervescencia alcance las estrellas dentro de sus botellas. Nos aseguran que el sonido perfecto "Phsst, fizzzz, clink clink, glug, glug… ahhh" proviene de una Coca Cola. Y hasta un fanático extremo reconoce que sus dos amores en la vida son la videoconsola X-Box 360 y una botella de Coca Cola.

Yo creo que la Coca Cola se convirtió en una religión adorada por los "cocacoleros", porque nos acompaña en los momentos de alegría y nos ayuda en los momentos de tristeza. Es omnipresente, pues se vende en más de 200 países del Mundo. Todos los días la compramos y la honramos como si fuera un mandamiento o un manuscrito bíblico. Ninguna religión es más todopoderosa que la canonizada Coca Cola, ya que rompe con las barreras culturales, lingüísticas y sociales que separan a diario a su feligresía universal.

Tanto así, que Coca Cola inspiró a 200 jóvenes de distintas nacionalidades, para que cantaran desde una colina en Italia "Me gustaría hacer del Mundo un hogar, quiero enseñarles a cantar y enviar un mensaje de paz". Definitivamente ¡Lo lograron! Por eso nos deleitamos al observar que todas y todos le rinden pleitesía al monoteísmo de la Coca Cola, y se gozan al máximo cada bendito sorbo que ilumina la chispa de la vida, simbolizando una luz de esperanza para mantener la paz que habita en el esquizofrénico planeta.

Cabe destacar, que en su nuevo spot titulado "Un Mundo Generoso", podemos ver el altruismo que despierta la Coca Cola en sus solidarios consumidores. Desde un agradable turista en un kiosco, pasando por una enojada monja a quien le remolcaron su accidentado carro con una grúa, y llegando hasta un valiente bombero rescatista, se inhiben de beber el codiciado refresco para entregarle "la felicidad" a otra persona menos favorecida. ¡WOW! Es sorprendente ver el júbilo de la monja al aceptar la Coca Cola, y tenerle más fe a una sagrada botella de vidrio que al rezo de los grandes misterios del rosario.

No hay duda que vivimos inmersos en un despiadado proceso de transculturación, de hipnosis colectiva y de alienación social, que deja a la Pachamama al borde del fatal ecocidio. Pese a la alegría de la monjita, debemos considerar que por culpa de la reluciente botella Contour, el tono rojizo de la Coca Cola se convirtió en un baño de sangre para la Madre Tierra. Tenemos el anecdótico caso del río Matasnillo y de la Bahía de Panamá, donde Coca Cola derramó miles de litros de un colorante químico, que perturbó la hermosísima flora y fauna panameña e impactó el iris de los atónitos pobladores, quienes pensaron ser testigos de la primera de las plagas egipcias.

Sabemos que la prestigiosa confederación Oxfam ubicó a la Coca Cola, en la lista de las 10 transnacionales menos comprometidas en frenar los estragos ambientales, causados por las emisiones de gases de Efecto Invernadero en el planeta Tierra. La colosal quema de combustibles fósiles (petróleo, gas natural, carbón), facilita la retención en la atmósfera del dióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Así, se acrecienta el problema del Cambio Climático y de sus drásticas alteraciones meteorológicas, que incluyen sequías, incendios forestales, pérdidas de cosechas y desertificación de los suelos, para que se acelere el implacable Calentamiento Global en los cimientos de la biosfera.

En calles, plazas, aceras, parques y demás espacios públicos de nuestras ciudades, hay un sinfín de latas y botellas de Coca Cola aglomeradas en el suelo, las cuales van destruyendo el equilibrio ecológico de ríos, playas, humedales y campos rurales. Es común visualizar el recorrido citadino de los gigantescos camiones rojos de la Coca Cola, llenos de humo diesel para quemar la santidad del aire a través del tubo de escape, y provocar enfermedades respiratorias en los malogrados pulmones del prójimo. Los camioneros deben mear y entregar con premura el adictivo refresco a los restaurantes, a los kioscos, a las tiendas, a los colegios, a las canchas deportivas, a los bodegones y a los centros comerciales.

Pero nunca se aprecia que los monstruosos camiones o sus diminutos consumidores, se dediquen a recoger, reutilizar y reciclar todos los envases de plástico, vidrio y aluminio que se acumulan en la capa vegetal o en el asfalto. La apatía ecológica de la Coca Cola, es comprobable viendo el etiquetado especial de sus botellas, para evocar los 100 años de la inigualable Contour. Si observamos en detalle la información de la etiqueta, resultará casi imposible hallar el símbolo de respeto ambiental, que invita a desechar el envase en un contenedor de basura.

Recordemos que el plástico y el vidrio son dos de los materiales sintéticos, que generan mayor polución en el entorno biofísico que albergamos, pues la Naturaleza tarda de 100 a 4000 años en lograr la biodegradación total de los tóxicos envases inorgánicos. Por culpa de transnacionales irresponsables como Coca Cola, hay más de 8 millones de toneladas métricas de plástico flotando en los océanos del planeta Tierra, que se están transformando en basureros marinos repletos de tereftalato de polietileno (PET), por la falta de políticas públicas que prioricen el reciclaje y protejan a las especies de fauna acuática.

Es consabido que la Coca Cola junto a sus salvajes aliados comerciales, que abarcan a Monsanto, Nestlé, McDonald´s y Cargill, están involucrados en graves delitos ambientales, que engloban la deforestación progresiva de los bosques nativos y la contaminación de fuentes de agua dulce y salada en la geografía del Mundo, por la expansión de la frontera agrícola y por las frecuentes descargas de residuos industriales que polucionan los hábitats. Así, se priva del vital líquido a los pueblos y a los lugareños que se cruzan con el mercantilizado camino de la ambición corporativa, buscando que las atemporales concesiones, las explotaciones de pozos o las kilométricas hectáreas, tengan espacio de sobra para aniquilar los ecosistemas y la biodiversidad autóctona.

Usted seguramente desconoce que por cada litro de la azucarada Coca Cola, se requieren en promedio 2,5 litros de agua, para comprobar el fracaso de los Objetivos del Milenio emprendidos por la ONU, y reeditar el triunfo del incontrolable empobrecimiento global. Basta con mover la brújula a Chiapas, Kerala, Concón, Fontibón o Nejapa, para beber un poco de los efluentes cancerígenos que se llevan la vida de los agricultores y de los campesinos. No obstante, duele reconocer que esos aguerridos compatriotas en pie de lucha, también se beben los litros de la espumosa Coca Cola mientras protestan por los derechos de sus tierras, ya que la transnacional yanqui sabe confundir, engañar y lavarles el cerebro a las comunidades globales.

Además, la Coca Cola es con insistencia demandada por la explotación laboral, por los despidos masivos y por el incumplimiento de contratos que afectan a sus trabajadores. Ellos no son vistos como Seres Humanos, sino como máquinas borregas dominadas por el sistema opresor de turno. Basta con viajar a la planta embotelladora de Coca Cola en Fuenlabrada (España), y apreciar como el desmantelamiento de sus instalaciones perjudicó a gran parte de la masa obrera, que fue echada a la calle, golpeada y reprimida por la policía española al servicio de la transnacional americana.

Un gran número de asalariados no fueron reenganchados a sus puestos de trabajo, incumpliendo las decisiones judiciales de los organismos competentes en España. Pero cuando se trata de cumplir con la ley, la Coca Cola siempre evita pagar los sueldos, las prestaciones sociales, los seguros médicos y demás beneficios contractuales, porque tiene maletines dolarizados por doquier para comprar los bolsillos de los jueces, de los tribunales y de las salas constitucionales. Incluso, los recortes de personal establecidos sin previo aviso, sumado a las pésimas condiciones de trabajo y a la sobrecarga laboral impuesta por la Coca Cola, han llevado al suicidio forzado a muchísimos de sus empleados, tal como aconteció con los trabajadores de Télécom en Francia o de Foxconn en China.

¡Qué loco se ha vuelto este Mundo! Se encuentra tan oscuro como el pasado, el presente, y el futuro de la hitleriana Coca Cola en el Cuarto Reich. Antes nos exterminaban dentro de las cámaras de gas, con el ácido cianhídrico enlatado en el Zyklon B. Ahora nos asesinan a cielo abierto, con el ácido fosfórico embotellado de la Coca Cola. Ambos son potentes pesticidas que causan la muerte de sus cándidas víctimas. Seguimos estando presos en el holocausto de Auschwitz. El Zyklon B lo siguen vendiendo para exterminar la plaga de insectos y roedores checos. La Coca Cola la siguen vendiendo en casi todo el planeta Tierra, para exterminar insectos, roedores y al Homo Sapiens. Ayer nos decían con entusiasmo Arbeit macht frei. Hoy nos dicen con alevosía zu Tode Trinken.

Creemos que si las personas se atrevieran a triturar una lata con el puño cerrado, o a romper una botella de vidrio con furia en el pavimento, seguro que se les quitarían las ganas de ingerir litros y más litros de la gasolina con hielo. La gente bebe Coca Cola como una ridícula treta psicológica para sacarse las frustraciones, el stress, los corajes y las ansiedades que se amontonan en la vida diaria de ancianos, adultos y niños.

Sin embargo, dicen que la única forma de que la Coca Cola pueda causarle daño a un niño, sería que alguien lanzara una botella por la ventana y le cayera encima. Por eso me entristece ver que jovencitos y hasta bebés recién nacidos, se la pasan chupando Coca-Cola por la completa irresponsabilidad de sus padres, quienes acabaron traumados por tantas botellas de Coca Cola que les lanzaron desde la ventana en la etapa de la infancia.

Es la auténtica verdad. Sus progenitores juegan con la salud de sus hijos, sin pensar en las consecuencias negativas de malograr el hígado, los riñones, el páncreas, la vesícula, los dientes, y los huesos de sus gordísimos retoños lactantes. Lo que empiezan siendo calambres musculares, se convierten en úlceras que terminan en amputaciones, por los kilos de azúcar que la diabética Coca Cola deposita e incinera en el reloj biológico del cuerpo humano.

Hirviéndola en una cazuela a fuego lento o mezclándola con leche descremada, con filetes de carne, con pastillas de mentas, con bichos del jardín o con tornillos oxidados, es impresionante dilucidar al alto poder corrosivo de la Coca Cola, que se transforma en azul petróleo, en huevo podrido, en desinfectante del inodoro, en aceite lubricante, en explosión doméstica y en plaguicida de bajo costo.

Vale aclarar, que la combinación de agua carbonatada con ácido ortofosfórico, cafeína, aspartamo, benzoato de sodio, fenilalanina, metanol, color caramelo, fructosa, acesulfame de potasio, y demás ingredientes adheridos a las gaseosas de Coca Cola (Original, Light, Zero, Stevia), influyen con mayor daño en nuestro organismo que los cigarrillos, los energizantes y las cervezas.

Es tanta la perversión consumista, que Coca Cola le paga a famosos nutricionistas, instructores de gimnasios y expertos del fitness, para que tiren a la basura su ética profesional y afirmen en blogs, en periódicos y en revistas como "American Heart Month", que una lata pequeña de Coca Cola constituye "una buena merienda" para mantener ejercitado el cuerpo. De igual manera, se maquilla el veneno con el uso de saborizantes artificiales (vainilla, limón, naranja, cereza, uva), que envician las papilas gustativas de los adictos cocacoleros, para que rechacen cualquier bebida, zumo o alimento de origen natural.

Seamos sinceros, la composición química de la Coca Cola demuestra claramente que es una droga vendida sin prescripción médica. Usted se está drogando a diario consumiendo una sustancia transgénica invasiva, que desequilibra el bienestar físico y mental del cuerpo humano. Si supieran que la vida es un pequeñísimo instante sideral en retrospectiva, no fueran tan tontos para asfixiar por voluntad propia el pequeñísimo sueño cósmico de la vida, bebiendo la ignorante chispa que honra la muerte.

Piensa que tu abuelo podría haber vivido 10 años más, tu mamá podría haber vivido 5 años más, y tú tienes la vida entera para recapacitar y no continuar haciéndole un irreparable daño al organismo. Yo no lo digo porque escribí un artículo de opinión o porque investigué bastante al respecto. Lo afirmo, porque como la gran mayoría de las personas, yo también compraba los refrescos de la Coca Cola, pero fue por mi propia mala experiencia que dejé de ingerirlos hace más de 10 años.

Recuerdo que cuando estudiaba en la universidad y bebía Coca Cola, me daba con recurrencia acidez estomacal. El centro del pecho se me endurecía muchísimo, hasta pensaba que me daría un infarto por el fuerte dolor torácico. Los ojos se me enrojecían. Sentía que mis dientes se estaban volviendo arcilla, y perdía la paciencia con facilidad. Era obvio que las bebidas carbonatadas me estaban enfermando.

Por eso, decidí cambiar drásticamente mis hábitos alimenticios, bebiendo ocho vasos de agua al día que activan los órganos internos, favorecen la digestión, bajan la presión arterial, aumentan la energía, reducen el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, hidratan la piel y desintoxican el sistema linfático. A su vez, le dí prioridad a las galletas integrales, a los jugos naturales, a las ensaladas, a los cereales, a las frutas y a la milagrosa práctica del veganismo. Ese cambio radical en mi estilo de vida, me ha transformado en un hombre más positivo ante los retos que trae consigo la vida, mejorando mi estabilidad emocional y mi concentración, para desenvolverme como periodista en mi querida Venezuela.

Dicen que no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. Pero parece que el flash capitalista en el centenario de Coca Cola, inmortalizará el destino de todos sus ángeles caídos.

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