Gloria Arcuschin

Foto cortesia de Mary Zuñiga


  • Gloria Arcuschin : hay dirigencias , dirigentes clases dominantes que lanzan a los pueblos a esas aventuras de lo indecible de lo ominoso y siniestro. Siempre prefiero hablar de dirigencias... Me entendes, seguro!

lunes, 7 de junio de 2010

MERIDA, HISTORIA DE VAMPIROS Y BRUJAS

Para los mochileros y traseuntes, pasar por Mérida es una novedad. Algunos hoteles y hospedajes ofrecen a su clientela unos servicios que permiten una estadía agradable y luego de un buen desayuno dar unas vueltas para comprar novedades o recuerdos de esta meseta de los Mocoties y el precio por la noche es muy aceptable. Desde el centro del país operan varias líneas que salen a un horario muy adecuado y nos permiten con certeza llegar con prontitud al destino con una sola parada. Prefiero llegar al Municipio Tovar y subir al mediodía a Mérida y al otro día turistear más temprano, aunque no importa el anochecer, las busetas salen a horas adecuadas. Los hostales son mi predicción para comer la comida típica de esta región y los anuncios bien clasificados por toda la ciudad que tiene buenos estacionamientos y seguridad.
Es una opción que no llena de sueños y mucha imaginación. En el Vigía iba al aeropuerto a tomarme un café especial con una agradable compañía y, el momento es muy agradable y un poco alejado de los bullicios de la ciudad.
Son muchos los madrugadazos por ejecutar. En la autopista existen muchos detalles y da la posibilidad de comentar más allá de las premisas como titulares de los periódicos. Es un tiempo vacacional para aprovecharlas al máximo y donde el compromiso social revela un programa de visitas ajustado a nuestros quehaceres internos. Soy fiel a mi identidad, donde lo primero son los quehaceres geopolíticos de nuestra sociedad y la idea es que se hagan visibles sus costumbres, vicios como fiesta populares. En Tovar se celebra en agosto, la carrera de los burros.
Junio, julio, agosto y septiembre, son meses de fiesta popular en es región, donde quedan los recuerdos, sueños e ilusiones. Donde las peticiones a San Benito se hacen rigurosas para que el pueblo se alegre y cante, como las parejas se conozcan más en su intimidad. Es un recordar de símbolos como anécdotas que determinan la vigencia de una cultura con una evocación a sus artistas preferidos.
Mérida, es un Estado para transformarse, para huir de la gran ciudad. Constituye un frenesí estar allí con tu pareja e ir a Tabay, Lagunillas, Valle Grande, Zea, Santa Cruz de Mora y Tovar, donde cada uno es su propio protagonista. En esta ciudad, las brujas y enterradoras tienen sus secretos.
En la mochila debe ir un libro que nos hable sobre el amor, fortaleza de las relaciones familiares, el amor y sus pérdidas, como de la confianza y valores. Ayudaran a vivir mejor el momento como experimentar nuevas historias.
Mérida constituye una forma de madura la vida y es el camino para diferenciar los caminos, además de reflejar un gran reto para conocer historietas sobre ánimas, vampiros y murcielagas. Entonces, constituye un dulce recuerdo de una manera individual como colectiva, donde sus catedrales son fabulosas para visitar, con un destino particular, la alegría del alma.
*escritor

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MARY BELL DIAZ

COMO TE DESEO

7 de febrero de 2012 a la(s) 0:50

Te conocí

por un reflejo del destino

cuando fui sol y mi boca

se posó sobre la tuya

dulce volcán de miel y fuego.

No entendí el amor

pero son tus labios

un soplo de deseo

que pernocta en mi piel,

donde no quiero ser sombra

sino la luz de tu ocaso

de tu amanecer;

ese que me regala

el brillo de tu luna

mecida en el asta de mi cuerpo.

Deambulo en tu verso suelto

como centella dormida

como el adios de un deseo

que se hizo humo en la oscuridad.

Siento un torbellino de fuego

cuando te pienso

cuando tus labios rozan mi boca

como un río inhóspito

que corre por la soledad

de mi cuerpo.

Tu boca produce huracanes

en el invierno que abraza

mi tálamo sediento.

Ven,

despierta mis ansias

liba mis placeres

desnuda mis labios

para morderte de a poco

tu frágil llanura

que se vuelve tormento

cuando beso tu boca

y se agita el averno

entre tu piel y mi cuerpo.

Desliza tu lengua

en mis poros abiertos

desborda la ira,

la furia y el deseo

del oleaje ardiente

dormido en tu cuerpo.

Como te deseo...

Mary Bell Díaz Castillo

(06-FEB-12)

Mary Bell Diaz Castillo

Mary Bell Diaz Castillo
Escritora Colombiana

La Serpiente desnuda

La Serpiente desnuda
arropa tu cuerpo con la soga del cautiverio

La Serpiente Desnuda




Siempre, estaré desnudo
A orillas del árbol. Un noviembre frio.
El amor es una señal humeante
Donde el jugo de tu cuerpo es distante
Y fluye el desierto como agua de coco.

Te siento tan adentro, es tu fruta
En mis labios, no importa el desierto,
Tengo que caminar, arráncame el deseo.
Es un Cují que se desprende del árbol,
Son calladas confesiones

Siempre, se me hace difícil,
Quizás sea verdad lágrimas
Y esperanza, amas o no amas.

Emiro Vera Suárez/03/03/2014

Pintame, de Suyai

Píntame

Desde mi ventana observo el parque, veo los arboles desnudos agitándose con la brisa que al pasar los mueve sin piedad.

La tarde esta gris, es otoño y me siento triste. Los senderos tapizados de marrón cobrizo me ponen melancólico. Imagino crujir las hojas bajo las pisadas indolentes de algunos transeúntes que pasan apurados. Nadie mira a nadie. Estoy solo invisible ¡Cómo cuesta sobrevivir!

Las hojas marchitas se esparcen entre cada ráfaga de viento que las encumbra por los aires, danzan y caen desordenadas formando una alfombra digna de pintar.

Mi tristeza aumenta a cada minuto, estoy en completa orfandad. Las horas son lentas, dolorosas.

A mi mente surges tú, angelical, etérea. Tus ojos esmeralda con la mirada que cautiva, penetra, como descubriéndome, tratando de conocer mis secretos, que no tengo, porque tú eres mí secreto.

Te veo venir a mi estudio, silenciosa, tímida, alborotando mi vida. Disfruto cada momento que estás conmigo, tu compañía se ha transformado en un portal de luz. Tú viniendo a mí, yo ansiando que las horas se detengan y no te vayas. Amo tus largos silencios, tu calidez que se ha hecho tan mío.

Llegas y, te sientas aquí, donde hoy parado al ventanal , miro el mundo de afuera. Descorres las cortinas, abres y dejas entrar el aire fresco. Juegas con tu pelo, absorta por unos instantes, y yo hago como que no te miro. Te mueves coqueta, con ese aire de ausencia que me encanta. ¡Te sabes bella!

Posas ingenua frente a mí, tu boca, tus ojos inquietan, no puedo pintar, tu belleza me deslumbra.

Tienes ese magnetismo que adquieren las mujeres que se sienten admiradas, amadas.

Sonríes y el perfume de tu silueta me envuelve, embelesado me acerco, te acaricio, te beso. Muerdes mis labios con suavidad, te ocupas de mi boca, la recorres toda y me haces tu prisionero.

_Nadie te besará de esta forma_ dices, Porque mis besos los he creado para ti.

_Mis besos en tu boca, llevan mi sello._ Y mordisqueas mis labios hasta hacerme gemir. Tienes esa manía deliciosa de llevar mi labio a tu boca y morderlo. Te enojas cuando digo que me has dado un beso sádico, entonces ríes con esa risa tan tuya que envuelve el estudio y lo transforma en un laberinto lleno de ecos de amor y seducción. En esos momentos la felicidad me inunda, nos inunda.

Esos besos tuyos tan atrevidos, dulces como almíbar subyugan, alteran. Nunca me habían besado como lo haces tú, tus labios me convierten en tu esclavo, lo sabes y haces de mí lo que deseas. Te enlazas a mi cuerpo como serpiente encantándome, y pierdo la noción del tiempo. La pintura y el trabajo carecen de importancia , tú eres lo único que deseo. Mi respiración se precipita y la agitación hace presa de mí, tus manos me palpan, moldean mi piel y vas pellizcando mi espalda. Mi cuerpo temblando de pies a cabeza. Te sulfuras, dices: que es preciso que gobierne mis impulsos, que debo aprender a controlarme y es que cada beso tuyo, cada palabra me enciende y ya no puedo tener calma. Alargas tus manos y recorres con las yemas de tus dedos mi cara. Cierra los ojos dices, ­y ronroneas detrás de mi oreja, besándome, la nariz, el cuello. Bajas por el pecho mordiéndome con suavidad, sigues bajando y me susurras palabras inconexas. Me doy vuelta, te tomo de los hombros y te dejo inmovilizada Te hago el amor incansablemente, mis deseos de ti son insaciables. Tu entrega es indefinible. Juramos amarnos hasta el fin, y tú dices; hasta el fin del hechizo, y ríes.

_Píntame con los colores del amor _ dices. El canela de tu piel, me quedará bien en la sombra de los ojos. _Píntame de rojo carmesí los labios,_ has que tus pinceles hagan derroche en mi cuerpo.

_Me pides que escriba mi nombre en cada espacio de tu piel._ Que marque huella. Cantas viejas canciones de amor en mi oído “Nunca, nunca te dejaré”, “Si tú no estás, la vida no puede ser.” Me embriagas con tu canto de musa angelical, la felicidad me envuelve.

Al anochecer te marchas, me lanzas un beso, tus ojos tienen ese brillo de picardía e ingenuidad, te sonrío . _Volveré mañana susurras, cuando el sol esté alto._

Vuelvo a mis pinturas, me dejas ensimismado y una parte de ti se impregna en mí. Tu belleza queda plasmada en el lienzo. Mi mejor obra de arte eres tú.

Tu olor de almendra permanece en mi boca inundando la habitación.

Los días pasan, y pasan. No vienes. Mi vida carece de sentido, pintar se me hace agónico, un dolor agudo me atraviesa el pecho. Sin tu presencia las horas son tan largas y tediosas.

Es imposible ser feliz, cuando se ha bebido el amor y luego mueres de sed.

¡Qué agonía me produce no verte! No sé dónde buscarte. ¿Por qué me has dejado?

¿Fuiste sueño o realidad?‘

Creo verte venir, y no llegas….tus pasos los escucho y al llegar a la puerta, se pierden en la nada, no estás.

Miro por la ventana, la calle tapizada de hojas cobrizas, alguien canta en susurros.

Nunca te dejaré”.”Si tú no estás la vida no puede ser”

Pero acá no estás,me envuelve la melancolía, no viniste y no sé si volverás.

Registrado como autor

Edith Moncada

Edith Moncada
Cantos de Chile

Nuevo amanecer. Edith Moncada



Tus ojos se agrandan, me observas tímido, y no pestañeas. Veo en tus pupilas un brillo que me ciega. De pronto empequeñecen, una lágrima rueda por tu mejilla. Me abrazas como si me fuera a desvanecer, me aprietas a ti con frenesí; siento tu piel erizada, tu aliento quema. Tu pecho desnudo es para mí un imán, no permite que me aleje ni un milimetro de ti. Siento el latir de tu corazón. Seco tu lágrima con mi dedo que resbala por los pliegues de tu cara, lo llevo a mi boca, y mis ojos no pueden apartarse de los tuyos. Beso tu frente, tu nariz, busco tus labios que se abren prestos a darme la bienvenida, los voy mordiendo con suavidad, sin embargo el roce tierno se desmide, la inquietud me abrasa. Te haces dueño de mi boca y el desenfreno nos invade. En este laberinto nuestras lenguas se buscan, se enredan, se reconocen. Una placidez dulce , misteriosa nos envuelve. Dejo de ser yo, y tú, te conviertes en mi respiro. Morir y vivir en este instante, abrazados en esa soledad tan tuya, tan mía, que va desapareciendo.


Susurros, gemidos, ya no se quien los hace, si eres tú o soy yo. Reímos y nuestra risa se hace eco, nos abandonamos invisibles a los ojos del mundo en esta felicidad seductora.



El amor nos ha tocado, nos viste en la desnudez de nuestra piel, explora, trepa y los sentidos se multiplican, nos deja sumisos ante su embestida. Ni tú ni yo, recordamos haber sentido antes algo parecido, la memoria busca, y jamás un instante como éste, acude a nuestra mente.


Las pupilas encandiladas brillan, su resplandor nos ciega. Nos vemos por primera vez, no sabía de tu hermosura , no imaginé tu poder . Nunca te conocí como hoy.


Tu boca es mía, he escrito en ella mi nombre, y en la piel de tu dorso dejé mi huella.


Observo tus alas multicolores, las mías se han tornado violetas. La brisa trae aroma a madreselvas, una fina lluvia comienza a mojarnos. Sueltas mis cabellos. Un arco iris nos saluda en el infinito. Tu lágrima aparece y rueda por mi cuello, anidándose a mi vientre, ha comenzado un nuevo día.


Suyai


D/R


2014