Fusión
En la adecuación de nuestras exigencias, nos encontramos en un abierto desafío hacia el encuentro de un espacio adecuado para activar nuestras aficiones y desarrollar un equilibrio con la territoriedad en que nos movemos. La vida en pareja se encuentra llena de múltiples contrastes, pero nos afina a compartir en la propia esencia del personaje femenino que deseamos y amamos. Incluso en la toma de un café capuchino en el aeropuerto o, simplemente ceder a pasear con la familia a una hamburguesería, centro comercial o Iglesia. Sin duda, todos estaremos beneficiados con ese compartir que afianza nuestros lazos familiares.
Es menester entrelazar los nexos para dejar de lado nuestra individualidad y las circunstancias que le acompañan. Es un proceso entregarse el uno con el otro para tener oportunidad de encajar para darle un sentido a nuestra propia vida. Se debe comprender las relaciones humanas como algo vital, ya que es una intimidad emocional y física que no se tiene con otra persona. Es una relación obligante a pensar en dos por uno, sencillamente, es fuerte convivir en pareja.
Siempre tuve en mi vida una obsesión llena de muchos sentimientos, escribir para observar a mis lectores comprar el matutino y así cersoriarse de mis criterios hacia una realidad. Siempre he sido fiel a mis principios y como praxis, me encanta sentirme a gusto para ir descubriendo un estilo de vida que no resulte peligroso a mis intereses. Todos, debemos quemar etapas de nuestra existencia y, desde hace años cerré el más importante de ellos. Por esto, algunas veces me he cuestionado, pero, he sido poco comprendido. Estar solo, algunos años, implica sujeciones fundamentales para entender un estilo de vida.
Una fémina transforma nuestra existencia y el camino se deja abierto para un tu y yo. La realidad, no sufro de migrañas desde que descubrí ese mundo. Los zapatos en un sitio adecuado y las puntas hacia fuera, la ropa limpia y planchada. Es una verdad impresionante. Convivir en pareja, es dormir en silencio y sentirnos algo idiota, necesitamos mucho ingenio para evitar algunos errores cotidianos, no basta tener unos lentes espectaculares, solo se debe dar vuelta al corazón.
Tener una relación es humanizarse, porque, el corazón empieza a moverse bajo la visión de un pacto para así evitar devastaciones sobre un pasado que fue incierto y quizás lleno de mucha violencia. En la vida, debemos tomar distancias para aproximarnos al lector que nos ve desde una perspectiva científica y su único deseo es unificar la historia bajo un antecedente de sí mismo. Nos movemos en un mundo imaginario y real para descubrir la impaciencia del genero hacia lo común. Por otro lado, sabemos romper todas las barreras que concentran y atraen nuestro mundo ulterior. Somos el producto de la tensión matrimonial y social, que, en oportunidades nos convierte en una persona grotesca y obscena. Simplemente hay que recrearse en sus complicidades al solaz de nuestro desnudo mundo interior
En los últimos años he estado solo, sin embargo lograr el encuentro con una compañera es dificultoso, todo se inicia con una relación de amistad para llegar a un noviazgo cierto. De todas maneras, desde el rompimiento de mi primer noviazgo he buscado lo previsible y hay un solo requisito, saber amar, no desatar mis quejas. Sinceramente, necesito ganar y no caer en la trampa de la vanidad.
Siempre me quede dormido en la escuela, los profesores dictaban sus clases y yo me dedicaba a escribir crónicas y, ver las chicas de mi colegio hasta la sopa. Todas mis compañeras de clase asumían papeles protagónicos en el drama, sin duda, me arriesgue por Betty que le gustaba ser hechicera y su sonrisa, algo extraña, buscaba a los dioses y ángeles. Era una mujer brillante, ingeniosa y divertida. Con una voz muy suave, tuvo la oportunidad de tener tres hijos y transformarse en una angelita.
Los escritores estamos condenados a ser personas serias y con mucho coraje para ver nuestro destino, el cual tiene algo de turbulento. Nada, es al azar. Tengo la certeza que no habrá más torbellinos en mis sentimientos.
Nuestra existencia interna es una inmensa vegetación, donde descubrimos nuestra alma. He nacido para crear y recrear almas, donde he sido protagonista desde mi juventud. Cuando escribo, parto de mi mismo para convertirme en ficción y quedarme con lo testimonial. Hago de realidades, un mundo de catálogos en ficción, son imágenes difusas y expresiones metafísicas que se convierten en palabras para convalidarlas con la realidad. Tenemos, dentro de nosotros mismos, un poder intimo que fluye a la conciencia para movernos a una acción mental. Es un mundo paralelo y vulnerable que va desde mi niñez en El Vigía, La Fría, Ciudad Ojeda, pasando por mi juventud en Carabobo. Es enfrentar un mundo marcado por la feminidad. Nada es inocente e ideológico, somos criterios y argumento de una realidad.
Yo no me otorgo ningún premio, sería una trampa. Por lo tanto, no gobierno a nadie. Sí le tengo respeto a los demás e interpreto no hacerles daño. Mi mejor premio como escritor y filósofo es ser entendido para no originar desconfianzas. Un fantasma enrarecido lleno mi alma de sangre, es mi pasado. Se llevó en mi juventud lo conocido, como el día que tome el último bus en el Terminal del Vigía, son sueños e ilusiones que corren sabiamente por los procesadores de nuestra alma.
Hay que deletrear nuestras pesadillas, de esta manera conformamos un conjunto de palabras que se clasifican en ciclos históricos para conformar nuestro pasado. Es un imaginario de conciencia para amar y acentuar nuestra relación con lo femenino. Es un instrumento de liberación para adecuar nuestros cercos y obviar nuestras revisiones con la cotidianidad, repetimos siempre la historia, porque no recopilamos el pasado en un presente continuo.
Escritor- Filósofo
"La niebla es un paso del camino entre una certeza y otra certeza, jamas he caminado entre cargas y visiones falsas, debemos aprender a caminar en el umbral del camino con nuestro maestro espiritual o gurú. Debemos aprender a desafiar a la muerte y dominarla. Amar es un desafío espiritual." Emiro Vera Suárez
Todo cambia tan abruptamente. El tiempo y la vida con su paso solo develan la crudeza, solo caminan para agotarse, para hundirse ante nuestros fallidos intentos de entender algo.
Juan Carlos Vásquez Flores
