La Tecla Fértil.
Donald Trump-, jamás logrará la restauración del Capitalismo, porque las consecuencias
han sido anodar la crisis mundial, y crear caos económico en el comercio de las
transnacionales., desempleo, discurso fatuo de los niveles de vida para la
mayoría, y sus riquezas obscenas para un puñado de oligarcas, sus familias, y
su círculo de parásitos.
Busca introducirse en Rusia con La OTAN, y todas las >>bendiciones
del mercado libre<<: la prostitución, la Iglesia Ortodoxa y sus
manifestaciones, la xenofobia de las Centurias Negras, drogadicción, la mafia y
los niveles de corrupción junto a los viejos burócratas soviéticos que
quedaron, luego de la traición de Mijaíl Gorbachov.
La Rusia de hoy, con Vladimir Putin, no luce tarascada y semicampesina, del
tiempo de 1920. Ya tiene una base industrial poderosa, y una clase trabajadora
culta como educada, que es la mayoría abrumadora de la sociedad.
Moscú, ha tenido un avance, hacia la verdadera democracia, y busca una
salida al callejón, que les tiene La OTÁN.
Estamos, en un nuevo mes de octubre, y dentro de poco Rusia hará comprender
a nivel mundial su posición, ante la apertura nefasta del 2030 global.
Hay que mirar la verdad de frente, y tener una posición reflexiva, hacía la
casta de los trabajadores, y avanzar firmemente de una manera sincera hacía los
países latinoamericanos.
Se viene buscando los mejores resultados para la economía rusa, con un
coeficiente estadístico de crecimiento, donde los consumidores y turistas ganan
por su misma dinámica. Se han venido corrigiendo las discordancias del tiempo
de los zares.
Pero, la manipulación exterior contra Moscú, ha sido pavorosa y, EE. UU
busca descifrar las cuentas.
Se puede admitir, con toda seguridad que, la población busca inversiones en
la producción. Octubre, es un mes de aniversario para la revolución.
Trump, quiere ganar de manera global. Se ha aprovechado de la tara del
capitalista, y quiere ganar dividendos que incluya a Venezuela que la humillado
y avergonzado, gracias a unas fuerzas políticas insípida. Se ha ido más allá,
en cuanto al tema de la escasez.
EE. UU, desea aplicar a Europa y Rusia, el mismo comunismo de 1918- 21.
Todos, hablan de transición, más no hablan de la entrega del gobierno. En
la URSS, observamos un material humano que, no se aplica a las técnicas del
Capitalismo, sino, utilizar al hombre como una fuerza de trabajo creativo, nada
de labores a destajo. Es una lucha para alcanzar las normas europeas y
americanas. El asunto, no es dejarse decaer por la historia política.
Los
hechos y los documentos indiscutibles también obligarán al historiador a
aceptar que la Oposición de Izquierda analizó de una manera ingénitamente más
justa las evoluciones que se desarrollaban en el país, y que previó mucho mejor
su curso posterior.
A
primera vista, esta aeración parece contradictoria por el simple hecho de que
la fracción del partido menos capaz de prever alcanzó incesantes victorias, en
tanto que el grupo más perspicaz fue de derrota en derrota.
Pero en el
fondo, la lucha política es la de los intereses
y de las fuerzas, no la de los
argumentos. Las cualidades de los que dirigen
no son indiferentes para el resultado de los combates, pero no son el único
factor ni el decisivo. Por lo demás, los campos adversos exigen jefes hechos a su
imagen.
Los militares en el mundo son Imperiales, la diferencia es que los actuales
no conocen el arte de la guerra, y siempre han vivido de privilegios, ya
mandaron a la GNB a tomarle fotografías al pueblo, y a cada comunitario que
expresa su sentimiento con protesta alzada porqué perdió su nevera, aire
acondicionado u lavadora. Y, lo peor está por venir, ya que nos puede llegar
sofocones de calor, sino de una insurrección por el descuido del Estado a los
sistemas institucionalizados, y lo peor está por venir.
Hay estudios, por genealogías y categorización social, suscrito por Joan
Scott y Sandra Harding, donde se describen los cuatros esfuerzos de teorizar el
género, cuyos autores fueron Steven Smith, (1992), Judith Bluter, (1990), Wendy
Mckenna, (1978). Son solo el nombre de algunos académicos que hicieron un
estudio de las genealogías para observar y visualizar las genealogías de
género.
Esto, quiere decir, que los de mayor pobreza o menos, pueden ligarse con
los burócratas y burguesía de base, porque hay una categorización social, y ya
están agrupados para saltar los vallados del 2030.
Se habla de un Nuevo Orden Mundial, un género humano ya preparado para la
periodización de los tiempos que ha de venir.
Donald Trump, sus impulsos lo llevaron al quiebre moral de su propia
genealogía y, fue rechazado por el Espíritu superior que nos gobierna para
implantar en la tierra un Reino, porque desafió las mismas leyes que le fueron
dadas para hacer crecer La Palabra y la economía
Existen incómodos planteamientos que reflejan una profundidad teórica, que
va más allá de la posición crítica, y devela temas expuestos claramente veinte,
(20) años atrás,
El destino de Barak Hussein Obama es incierto, legitimó el discurso y sus
limites sobre el género humano de América Latina, haciendo hincapié de
Venezuela, y bajo un marco conceptual de socialdemocracia, basó su programa de
acción para desterrar el mundo árabe, que ya se venia estructurando en
Venezuela, (Nueva Esparta y Carabobo), para avanzar hacia la Cordillera Andina y
hasta el Puerto de Santander, lo demás sería más fácil , Panamá esta a pocas
millas náuticas, y es un buen puerto para el comercio internacional y, cargar
los tanqueros envejecidos hacía la costa atlántica de EE.UU.
En este momento hay confusión y ambigüedades, los líderes políticos y
religiosos- protestantes extendieron un vocablo recurrente y, algunos
feministas, de uso extendido y corriente creando una militancia de causas
sociales que unifica el uso de La Biblia con la política, en camino de formar
una sola religión. Dentro del seno de estas asambleas se habla de progresismo y
desigualdad social, que ya no tiene nada que ver, con el Evangelio Bíblico.
Se quiere manejar un paradigma de sistemas de cuotas, y otras medidas
alternativas para dañar La Palabra, desde adentro, y darle cobijo al
denomincialismo, como una concepción moralista.
La certeza de la modernidad nos ha destruido por completo en lo ético y
moral. Hemos naufragado en un mundo líquido, separado por vallados separados,
aguas condensadas por el frio, pero, con un control insiduoso desde los radares
y drones. Y, no hay la manera de hacerle entender a las personas que se olviden
de lo político, ya no existe esta realidad, se perdió por la hipocresía del
hombre los campos territoriales del planeta y su magnetismo cuántico es
manejado por travestis y mujeres
feministas, una genealogía preparada por generaciones anteriores que en esencia
permanecen en los archivos del Estado, y cuya memoria esta en EE.UU, como
último Imperio de dominación religiosa, cristiana y, hombres mutantes
preparados para la guerra, que andan en los mares no en goletas, sino barcos de
energía atómica, minerales integrados al planeta para que el hombre viviese en
armonía y paz.
La acción social en este planeta, (es global), será restringida y habrá
hambruna y muertes por carencia de alimentos proteicos a precio estable, serán
costosos, donde la codicia pertuba conciencias. Es redefinir la historia, >>
por nuevas maneras de entender y vivir lo político<<, ¿Porque el Estado no llama a ex ministros de Energía para
que rindan informes sobre lo sucedido en los presupuestos de generación de CADAFE?
Pero, en el Zulia, mandan a un GNB a tomarle fotos a un ciudadano y otros, por
qué no había luz en su comunidad y, los apagones prosiguen, y nadie del Estado
nos compra neveras, lavadoras u otro electrodoméstico dañado por apagones.
Mientras, madres en Cuba y Venezuela lloran por sus hijos muertos
atropelladamente por un gobernante enfermo al invadir tierras extranjeras y
soberanas cuidando sinvergüenzas, presuntos hombres sin valor patriota y vagabundos,
que desconocen la ideología política.
El género humano, es una razón de argumento para hacernos entender el mundo
de los interlocutores, es una moralidad para considerarla deseable o
indeseable. Son pedófilos, hombres sin moral que toman las tierras de Dios como
suyas, para causar daños finales de atropellamiento. Ético en las instituciones
y Estados. –
¿por
qué los países de américa del sur, aún invierten en defensa, especialmente en
términos convencionales de la misma? ¿resultan adecuados aquellos procesos,
desde el punto de vista de la? geopolítica contemporánea?
resurgen
preguntas,
Hay
una visión política que tiene una perspectiva ontológica y epistemológica que
se refleja en la geopolítica y, en los sistemas de defensa. Cualquier ministro
de un Estado soberano debe tener un análisis del Caribe y su territorio, y
entender la complejidad del conflicto, y sí es de Defensa aconsejar y asesorar
al presidente.
El
dueño del Imperio es El León con máscara de Águila, es la última dispensación.
EE. UU será destruido por no cumplir los juicios y periodización del Supremo,
del juez del planeta Tierra, en esta Vía Láctea.
La
geopolítica es una disciplina del conocimiento que puede ser circunscrita tanto
a la Geografía como de los Estudios Internacionales, que ha sido
conceptualizada y entendida de múltiples formas, tomando tal vez como un común
denominador su visión de nacimiento como corriente de pensamiento y
conocimiento. La geopolítica nace a fines del siglo XIX, como parte de la
evolución y aplicación de la corriente de
pensamiento “organimista” de aquel momento, producto de los estudios y conclusiones a la cuales había llegado Darwin.1 No obstante aquello, la visión del Estado como “un ser vivo”, si bien había quedado
plasmada en los escritos de Friedrich Ratzel, el término
como tal fue producto del jurista y politólogo sueco Rudolf Kjellen. Aquello,
que para muchos pasa por alto, no solamente es una clara muestra de la
complejidad epistémica de la geopolítica, sino que también de la dificultad
para establecer un claro posicionamiento ontológico y teórico, que incluso se
refleja en la actualidad.
La
visión de la geopolítica, anclada a una visión positivista propia de fines del
siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX, no ayudaba a explicar una serie
de fenómenos que no se relacionaban con la necesidad de aumentar el poder duro
de los países, sino que los fenómenos que estaban ocurriendo (y que aún
ocurren) desarticulaban las visiones clásicas de la disciplina: el territorio encuentra nuevos campos o “escenarios” de donde
comprenderse, la visión de una soberanía no solamente se entiende en términos territoriales, y el
pueblo no se considera homogéneo ni “anclado”
a un territorio específico. Pero incluso más allá, la concepción geopolítica
clásica, si bien puede otorgar un grado de explicación frente a fenómenos como
la globalización, sus herramientas metodológicas se entienden solamente desde
una perspectiva positivista, principalmente en lo relativo a los denominados “elementos constitutivos del
Estado”. Aquello no solamente otorga como
consecuencia un alcance limitado de los análisis y perspectivas que se
consideren, sino que además implica un reduccionismo claro de la realidad que
se evidencia en el mundo.
Sin
embargo, la realidad de las relaciones en Suramérica demuestra que la
conflictividad cada vez se visualiza con una menor influencia, especialmente en
la eventual utilización de los medios materiales para hacer la guerra. Más allá
de los conflictos que se han dado entre Venezuela y Colombia, en dónde se
visualizaron movimientos de tropas, los países de la región cada vez optan con
mayor frecuencia, resolver sus diferencias a través de medios pacíficos,
incluso dentro del ámbito de los diferendos territoriales. En este plano, es
posible visualizar que los reclamos frente a terceros actores internacionales,
especialmente tribunales de justicia internacional, ha sido una constante en aumento, especialmente desde la década de
los 90’ a la fecha en la región, para
resolver problemas de diferente índole. Pero sin perjuicio de lo anterior, es
posible evidenciar un aumento constante en la inversión en los temas de
Defensa, lo que demuestra, a primera vista, que, entre el discurso de paz,
cooperación y arreglo pacífico de las controversias, se encuentra una real
posibilidad, percibida por diversos países en la región, de que existe una
probabilidad no menor de que un conflicto convencional se produzca.
El
sistema de Defensa de Venezuela ha fallado de una mil y una mil formas, es
chatarra, mejor, son los viejos mousers de la GNB, se nos extraviaron los
ministros de defensa eficientes,
Un
territorio, es un valor simbólico, y viene acompañado por una forma, que son
las representaciones generacionales de identidad nacional. Y, la figura, como
manejar el discurso sobre lo territorial. Todo ello, engloba una esfera o
burbuja, y señala las amenazas existentes.
Venezuela,
refleja fallas en su hidrología, sobre todo en Oriente que hay agua, pero no
fluye porque los sistemas están colapsados desde la presidencia de Carlos
Andrés Pérez, y de generación eléctrica, desde que los militares tomaron la
gerencia de CORPOELÉC. Los chinos, rusos, turcos e iranies nunca invirtieron en
el país. Es un contexto agotado en la región.
Los
conflictos en la región, en términos generales, no van más allá de una
conflictividad demostrada a través de un determinado discurso, incluso en los
casos donde el tema territorial es el objeto en disputa. Pero el mencionado
discurso posee una cualidad no menor: su grado de interpretación e
institucionalización es, por sí mismo, un foco de conflicto. La valorización de
los mismos, tanto por los eventuales actores involucrados, como por los propios
tomadores de decisión, da como consecuencia una aceptación tácita de una
determinada realidad, y que, si es vista con otro prisma, otorga efectos y
percepciones diferentes.
la
geopolítica se planteó para entender el comportamiento de los países, lo cierto
es que los diferentes “proyectos geopolíticos” o “teorías geopolíticas” que se
esbozaron, especialmente en la primera mitad del siglo xx, eran parte del
posicionamiento de determinados Estados en el ámbito internacional. Por ese
motivo, las “teorías geopolíticas clásicas” pueden considerarse como proyectos
en el ámbito de la política exterior de una serie de países, que buscaban tener
un posicionamiento hegemónico en el sistema regional e internacional imperante.
Por esta razón, para determinados autores la geopolítica clásica puede
considerarse una parte sustancial de un proyecto hegemónico e imperialista.
América
Latina, ha sido presionada hacía una política autoritaria, que nos lleva a un
conjunto de transiciones políticas, la cual, nos ha llevado a procesos
económicos cerrados, donde vemos de manera ambivalente una actitud de raíces
profundas, ante la historia que nos presenta el patriarcado, colonialismo,
racismo y clasicismo.
Debemos
detener la irracionalidad., porque ante esto, insurge la insurrección, todo se
ha agotado, y deben irse, de una.