Arcadia Fugaz
El enigma de la mujer, lo encontramos en su sexualidad, y nos hace pensar
en un paralelismo entre los procesos vividos en su infancia por el niño y la
niña, que no es el adolescente o, la adolescente juvenil. Lo que establece en
principio todo un carácter estructural que se diluyen en observaciones fenomenológicas,
que, en un proceso posterior, estableció diferencias existentes en dichos
desarrollos para cada uno de los sexos.
La vida amorosa del hombre es más asequible a la investigación, de una vez,
en su crecimiento, la mujer es obscura e impenetrable, y lo observamos en dos
obras: Transgresiones anatómicas, (1905), y sobre las teorías sexuales
infantiles, (1908).
El psicoanálisis y, su estudio, me llevó a leer obras calificadas de
autores para ir entendiendo la conducta del género humano y su reacción al
contexto histórico, y las frustraciones revelan una estadística sumativa.
Nos plantea, el psicoanálisis que, las niñas pierden la diferencia entre
los genitales de ambos sexos, porque hay en ella, una expresión y estimación
por lo masculino, llevándola a un compartimiento y manifestación que apuntan,
inicialmente, al deseo de ser varón-
Aunque
Freud en estas primeras investigaciones trabaja la sexualidad femenina a partir
de este paralelismo, simultáneamente deja entrever cierta asimetría. En la
carta 75 dirigida a Fliess4 (1897)
esboza algunas diferencias entre el niño y la niña: formula que en ambos existe
una oleada de vergüenza como producto de la represión; sin embargo, en la niña
el desarrollo de las inhibiciones de la sexualidad como la vergüenza, asco y
compasión, son asumidas antes y con menor resistencia que en el varón. Aparece
en ella una mayor inclinación a la represión sexual y a la preferencia por las
pulsiones de metas pasivas
Solamente
en sus escritos a partir de 1924 se expresa una visión más estructurada de la
asimetría en el desarrollo sexual de los dos sexos, dándole un viraje a la
explicación del desarrollo sexual en cada uno de ellos. Teoriza entonces sobre
las consecuencias de la percepción de la diferencia anatómica entre los sexos; el
complejo de castración; el cambio de objeto amoroso —de la madre hacia el
padre— y sobre su descubrimiento de la importancia de las relaciones, que Freud
denomina preetílicas, entre la madre y la hija.
En
Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia sexual anatómica entre los
sexos (1925) plantea que, al indagar sobre las primeras plasmaciones psíquicas
de la vida sexual infantil, tomó como parámetro al varón y consideró que en la
niña era semejante, aunque distinto de alguna manera, pero no sabía el lugar preciso
donde se hallaba esta diversidad en el proceso de desarrollo. Comprende que inicialmente
la madre fue para ambos el primer objeto de amor, y el varón se sostiene en ese
objeto. Pero ¿cómo llega la niña a resignarlo y a tomar al padre a cambio por objeto?
En
1933, en la conferencia La feminidad, Freud ratifica de nuevo que la mujer es
en sí misma un enigma, y ratifica también la confusión de los términos
masculino y femenino; pero sigue considerando una relación, aunque
insuficiente, entre lo masculino y lo activo y lo femenino y lo pasivo. Plantea
allí que no le corresponde al psicoanálisis tratar de describir qué es la
mujer, sino cómo surge ésta de la disposición bisexual infantil. La evolución
que transforma a la niña en “mujer normal” es mucho más ardua pues abarca dos
tareas a las que no se ve abocado el hombre: cambio de objeto amoroso y cambio
de zona libidinal.
Más
adelante plantea, en el mismo texto, que parte de lo que los hombres llaman “el
enigma de la mujer” se deriva de esa manifestación de la bisexualidad en la
vida femenina. La disposición bisexual será mucho más patente en la mujer, pues
ella cuenta con dos órganos sexuales: el clítoris, análogo al pene —que nos remite
a lo fálico—, y la vagina, órgano femenino propiamente dicho —que nos remite a
la castración
¿Cuáles
son los cambios que Freud introduce al realizar sus conjeturas sobre la
sexualidad de la mujer? Inicialmente —1905— el autor consideraba que la diferencia
sexual entre hombres y mujeres se establecía en la pubertad. Pero luego en
—1924—, al exponer la teoría sobre el complejo de Edipo y su interrelación con
el Complejo de Castración, establece que el descubrimiento de la diferencia
sexual anatómica en ambos sexos produce efectos psíquicos que conducen a un
desarrollo sexual diferente.
Es
importante ubicar cuál era la situación de la mujer en la época en que Freud
escribe sobre la sexualidad femenina, pues esto nos permitiría contextualizar
cuáles son los prejuicios y preconceptos que el autor expresa sobre la mujer
A
finales del siglo XVIII la diferencia anatómica entre hombres y mujeres se hace
de manera radical como producto de los descubrimientos biológicos, los cuales
se convirtieron en los fundamentos epistemológicos de las discriminaciones
sociales, en donde a la mujer, por ser procreadora, le corresponde la educación
de los hijos y las labores en el hogar. El hombre debe encargarse de la
producción, la creación de lo político y de lo público, y es ésta su esfera
natural. Para muchos esta dicotomía fue el referente de las teorías de la complementariedad
y la armonía entre el hombre y la mujer.
En
el siglo XIX se postulaba que el hombre era legible, transparente, y la mujer
era “la otra”, extranjera e incomprensible, deduciéndose que era a partir del hombre
como se juzgaba a la mujer. Es precisamente en este siglo donde se desarrollan
las teorías freudianas acerca de los procesos psíquicos del ser humano, en las
cuales toma inicialmente como referente al varón para realizar su teoría sobre
la sexualidad humana, a través de un paralelismo entre hombre y mujer; teoría
que posteriormente varía teniendo en cuenta la diferencia anatómica.
En
lo contemporáneo. la mujer se da toda a cambio de amor, porque está suspendida
en el deseo del otro: esto es lo que se ha llamado pasividad, o masoquismo
femenino. Así la mujer permanece dependiente, sin deseo propio, esclava de un
amo que ella se da. Por eso las mujeres fácilmente pueden instalarse en la
alternativa: vida o muerte.
Freud
deduce: a la niña le falta algo y ella se apresura a hacer una representación
en el momento que confronta su imagen con la del varón. Y el varón, no debe
permanecer en un continuo proceder con la hembra, porque se unifican los
paralelismos.
Para
Lacan el hombre no tiene que ubicarse del lado del ser todo fálico, también
puede ubicarse del lado del no todo, como las mujeres. Los poetas y místicos se
encuentran de este lado, pues escriben sobre un goce que experimentan y del que
no saben nada, goce en relación a Dios, ser que sí es todo, completo y absoluto.
La experiencia mística le permite al psicoanálisis abordar el goce femenino
pues éste es también un goce que se siente y sobre el cual las mujeres, cuando
se les interroga, no aportan ningún saber.
La
mujer, ha trascendido al campo ideológico, y se ha transformado en una
militante de sus ideales, y planteando de una manera abierta su liderazgo en
esta sociedad contemporánea. Lo que implica que, ya no se siente encuartelada
y, busca el placer de su nueva profesión: El liderazgo político, y enmarcarse
de hecho en una lucha de clases para tener oportunidad de exponer sus puntos de
vista.
Surgen
preguntas, sobre la actitud de María Corina Machado ante Delcy Eloina Rodríguez
Gómez. Es una ontología de fuerzas en los cuadros políticos, y observar la
capacidad de ejercer control sobre El Estado. En definitiva, es el mismo poder
específico. De acción sobre la comunidad,
Se
tiene un discurso en el planteamiento y discusión sobre la experiencia en la interpretación
del Estado Social. Lo que indica, el conocimiento que debe tener una candidata
presidencial sobre los niveles comunitarios, organización del poder., y lograr
el voto masivo de cada grupo familiar.
Existe
un proceso univoco en términos de articulación política, cuando contemplamos al
mismo tiempo los procesos de identificación [. Siempre, hacia una misma
historia con elementos de trascendencia. La ideología que vivimos es de zorras
y, tiene un carácter espontaneo, y hemos sido ideologizados y determinados por
un proceso de una verdad cognoscitiva que nos lleva a la ignorancia. Es solo
una referencia y, Brasil es un ejemplo con el manejo de la estrategia, de parte
de Los Bolsonaro, al igual que María Corina, gana con los votos y, los
despilfarra por no tener cuadros políticos, Freud, nunca vio a la mujer en
cuadros políticos, solo hay referencias a su identidad, implica que nos han
mutilado desde muy jóvenes.
Eso,
de hablar mal de las féminas es un error, más sí tienen su origen en hombres.
Estamos
repitiendo esferas, argumentaciones contra Delcy Eloína Rodrigué Gómez y María
Corina Machado que, no tienen validez y, brotan en cualquier lugar, solo hay
una verdad, el militarismo no debe ocupar los cargos de civiles.
La
Geopolítica en América del Sur llegó por medio de dos maneras: la primera, a
través de la experiencia que tuvieron los agregados militares de los países
suramericanos, especialmente brasileños, argentinos y chilenos, en sus misiones
en Europa durante la primera mitad del siglo XX; mientras que, la segunda
forma, fue gracias a la llegada de las misiones militares europeas, contratadas por los países suramericanos para ayudar a la
profesionalización de sus estamentos militares, específicamente en la
generación de conocimientos a nivel de Estados Mayores, 2011). A lo anterior
hay que considerar que, de acuerdo con Andrés Rivarola, la geopolítica. también
tuvo una inserción que se produjo como consecuencia de la interpretación de los
escritos de los «padres fundadores» de la disciplina, especialmente aquella que
se relacionaba con la vinculación entre territorio y desarrollo, más ligada a
la línea de Kjellen. Dicha situación se dio con mayor fuerza para las
realidades de los países de la cuenca del Atlántico que para los del Pacífico
¿Qué
tanto interés de León XIV en visitar Perú y Argentina, Uruguay en relación al
Vaticano y Donald Trump y, el Estado 51, ¿qué es Venezuela?
La
Geopolítica, en plenitud de su campo científico, y en su principio, tuvo una
inserción fundamental en el Continente Sur, como consecuencia de las
interpretaciones del Mercosur y Lula en Brasil, quién acaba de ganar bajo
acuerdos políticos y una población imberbe y sin conocimiento de actos, con su
Brics, y que nunca quiso darle paso al desarrollo de Venezuela, porque él es
únicamente una referencia internacional para Venezuela y su campo diplomático.
La Casa Amarilla ha fracaso en su acción con los países europeos y del Sur. Es
una clave para sacar el oro de Venezuela en el macizo guayanés y Guyana, una
colonia inglesa hasta Capernamuco. Y las riquezas vegetales para los
laboratorios norteamericanos. Es un posicionamiento en evolución expansionista
y de realización de fuerzas en una realidad fiscal y tributaria.
Al
comunismo, como estructura socialdemócrata nunca se interesó por Chávez y
Nicolás Maduro, dos presidentes arlequines del militarismo oriental y de la
estrategia de entrega de nuestra soberanía, desde 1948, ya que, a Estados
Unidos, siempre le intereso controlar nuestro petróleo y gas para movilizar su
Armada y capacidad en la Fuerza Aérea norteamericana.
Los
militares venezolanos fueron una impronta en la experiencia militar del Sur, y
los cubanos que cuidaban a Maduro no tuvieron el conocimiento estratégico de
descubrir las señales de la traición, y de quienes engañaron a Chávez.
Están
fuera de la realidad nacional y del sur patrio.
La
visita de León XIV, deja interrogantes, y
un programa de ocupación de tres siglos de historia, fue uno de los
propulsores del feminismo en el Perú, para dejar atrás la imagen del campesino
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