Escritor


" La patria debe ser nuestra voz" Emiro Vera Suárez

El Cóndor

El Cóndor
su belleza es expansiva

viernes, 15 de febrero de 2008

ESCRITORA INVITADA: ANA TERESA TORRES

As
ANA TERESA TORRES Y LA VOZ DIRIMENTE
Por Julio Ortega
El exilio del tiempo de Ana Teresa Torres (Caracas, 1948), fue publicada en 1990, aunque según explica la autora en una entrevista, es necesario saber que se escribió cinco años antes. Esta novela es una biografía familiar en la cual la narradora, interesantemente, es anónima. Ambos hechos (advertir el lapso entre escritura y publicación, la ausencia del nombre propio en una novela multibiográfica) parecen declarar, por una parte, el afincamiento en el presente de la escritura, que explica la perspectiva crítica y política; por otra parte, el balance histórico de una crónica familiar, donde si algo suelen tener los personajes es un nombre propio. Aquí es la voz del presente la que carece de nombre.
Lo primero que distingue a un personaje de otro es la marca de su diferencia nominal. Pero en esta novela, el hecho de que el personaje central, donde está depositada la articulación de las voces narrativas, esté desprovisto del suyo, no aparece necesariamente como una carencia. Puede ser hasta un signo de plenitud de la voz, puesto que quien está en posesión del cuento, está en posesión de los nombres, del escenario nominativo; esto es, de la memoria tanto familiar como tribal. Además, el hecho de que la personaje no tenga nombre la libera de su propia historia, y le permite la estrategia de contar la historia de los otros como la prehistoria de sí misma. En este espacio en blanco de la voz narrativa, los personajes usan el tiempo no necesariamente como un exilio sino como una presencia incluso abundante. O sea, tienen una gran capacidad de reconstruir sus propias vidas, gracias a que la narración sitúa a esas vidas en el cuento, la crónica, el testimonio, la biografía, y hasta la interpretación política. Con todo, el proceso de este relato biografista canjea, en un momento, la vida de los demás por la voz propia del sujeto. Lo cual hace recordar una observación de Helene Cixous acerca de la voz de la escritora, quien recibiría la suya desde la palabra materna. La palabra materna en esta novela es privilegiada: está hecha de las voces de las varias madres, abuelas, bisabuelas y tías tutelares, que son como fuentes del narrar, y también modelos de contar; favorecen, en fin, el escenario, robusto y fecundo, de la identidad del narrador (acto) o narradora (voz).
En un sentido, esta novela no reconoce problemas con la identidad porque los personajes saben quiénes son; ese es uno de los rasgos configurativos de la identidad de clase, la identidad histórica y la identidad nacional, favorecidas a su modo por su propio discurso. Por lo tanto, el hecho de que la narradora carezca de nombre y favorezca, así, la voz recobrada de las madres, sugiere que cuando asuma su propio cuento deberá dirimir su voz en ese escenario de voces. Dicho de otro modo, cuando asume su identidad (aunque su identidad esté obviamente cargada por la espesura del relato familiar) habrá disputado su propia voz. En ese momento, en la novela aparecen otras voces, que ya no son necesariamente familiares, sino que están vinculadas por otro sistema de parentesco. Se trata de personajes nuevos, como la hija de los antiguos sirvientes. Y en estos relatos los hijos de familia se reconocen como otros. Ocurre un cierto desdoblamiento de la propia voz, que se construye desde su reflejo antagonista. Si al comienzo teníamos las voces que hablaban con todo el tiempo a favor en un relato prolijo, hecho de anécdotas y digresiones; al final tenemos una cierta urgencia del habla y una especie de disputa por ocupar la persona narrativa. En ese momento de la parte final, incluso aparecen unos personajes muy antiguos en el linaje familiar, como el vasco y otros; pero también aparecen personajes muy recientes; y esta especie de interpolación de historias que diversifican el tiempo y el espacio narrativo, ocurre justamente cuando la persona que no tiene nombre está ganando su voz propia. Esa voz se genera en la intermediación de las otras voces, las de la diferencia.
La biografía familiar aparece en esta novela como romance nacional. El romance nacional es el relato en el cual se construye una representación de la ciudadanía, de la formación de la nacionalidad, del drama de la diferencia cultural. Esto es, representa el decurso de la identidad en el imaginario de la comunidad hipotética. Aquí la representación del país es histórica, puesto que requiere explicarse los tiempos coloniales; y es de clase, puesto que se refiere a una clase tradicional dominante y en evolución. De modo que estamos ante un romance familiar (ante un nacer nacional en la épica doméstica) que tiene que ver con la relación e interacción del país, desde su representación en Caracas, con las otras clases, con los inmigrantes, con las transformaciones de la modernidad y con la modernización venezolana; pero también con la historia mundial, porque estos personajes son testigos de varios acontecimientos importantes del devenir contemporáneo. Es sintomático que el romance familiar venezolano, por una vez, no sea regional. Baste recordar que el romance familiar en Teresa de la Parra ocurre como la nostalgia aristocrática (tradicional y antiburguesa) de una arcadia autárquica que se reconstruye como universo señorial, tan perfecto que ha desaparecido. El romance familiar en Gallegos es regional, y dramatiza un conflicto de códigos: de honor, de género, de clase; y se da sobre el escenario de la modernización, que es la incertidumbre de su época. El romance familiar en la novela de Adriano González León, País portátil, es un intrincado recuento del pasado, medido generacionalmente en la biografía laberíntica de las regiones disputadas por la incertidumbre, ahora, de lo nacional, que ha sido usurpado por el Estado; sólo que ya no hay arcadia arcaica sino crónica de violencias y saga de fracasos. Ana Teresa Torres coincide en algunos puntos con la contraépica de González León; su novela también asume el fracaso de los personajes, sobre todo de algunas mujeres que ven frustrada su vocación en la socialización compulsiva. Sin embargo, el romance familiar tiene la peculiaridad de desarrollarse aquí como un cuento acerca de la evolución misma de la nación venezolana. Es decir, el romance familiar viene a ser una metáfora de la modernización cultural, política y social de este país. Es por eso que, interesantemente, se da no como regional sino como una interacción de lo nacional con el exterior, a través de los viajes de la clase tradicional aristocratizante a Francia; a través de la evolución de la burguesía más moderna que se vincula a los patrones y modelos norteamericanos; y a través de los más jóvenes, cuya educación sentimental y literal se hace en una interacción con el mundo exterior. La otra peculiaridad de este romance familiar, emblemático de la nacionalidad procesal, es que varios de los personajes son inmigrantes. Es revelador el caso del vasco, que hace el recuento de su vida venezolana; como el extranjero que conquista pero que luego es conquistado y, al final, vencido.
Al plantear este romance nacional como una biografía familiar, la novela no requiere insistir en la crítica del mundo que representa, un mundo coherente, sistemático y codificado, que es el de la alta burguesía. Más bien, la novela se plantea un problema formal, desde el punto de vista de la representación narrativa: cómo representar legítimamente una clase social que, en la mayor parte de sus prácticas sociales, es ilegítima. Otros autores enfrentados a similar dilema han dado en algunas resoluciones paradójicas y distintas. El ejemplo clásico es el de Balzac, que decidió retratar fielmente a la burguesía francesa para elogiar su dinámica en la construcción de la nacionalidad, y que terminó, irónicamente y sin pretenderlo, cuestionando su integridad. De otro orden es el caso de Proust, porque la formalidad de su mundo aristocrático, en contraste a las burguesías nuevas, está hecha en el exceso de sus saberes y poderes. Más próximo nos es el ejemplo de Alfredo Bryce Echenique. Un mundo para Julius (1971) es una novela marcada por el pensar crítico de los años 60, pero al representar a la clase alta peruana confronta el dilema de la legitimidad social desde la perspectiva del humor; y si ese "mundo" es socialmente impensable, profundamente antidemocrático, gracias a la voz relativizadora del humor es disputado por la ternura, la compasión y el diálogo. Por lo mismo, la representación queda mediada por el lenguaje que la construye y, al final, por la lectura que la sostiene. Así, los primeros lectores de esta novela la leyeron como un responso de la alta burguesía latinoamericana. Casi a la manera en que se leyeron Pedro Páramo (1955) de Juan Rulfo o La muerte de Artemio Cruz (1962) de Carlos Fuentes, que liquidaron la revolución mexicana como tema al convertirla en un discurso funerario. Sin embargo, una década más tarde Un mundo para Julius fue leída como una saga nostálgica del tiempo burgués perdido. En el caso de El exilio del tiempo, no ajena al ejemplo de Bryce, hay al comienzo una actitud de distancia crítica frente al mundo representado y, no pocas veces, ese distanciamiento crítico es irónico y opera contrastivamente subrayando situaciones de privilegio, dominación, exotismo y dependencia entre los estilos de vida de la alta burguesía y los de la burguesía emergente. La nueva burguesía es aquella que concibe a Miami como polo de expectativas y que adquiere una compulsión adquisitoria, complacientemente alienada. Frente a esa burguesía que concibe lo bueno como lo que se compra doble, la otra, la más antigua, obviamente se distancia. Se plantea aquí una posición discursiva que es paralela a la de Bryce, la noción que la única aristocracia legítima es de por sí una causa perdida. En Las memorias de Mamá Blanca Teresa de la Parra demuestra, quizá sin proponérselo, que la aristocracia es imposible porque ya no es un programa social, y sólo puede ser un programa arcádico. Pero, en otro sentido, perdida la hacienda todavía le queda el discurso, el valor sin precio de una economía simbólica. En cambio, en la novela de Bryce la nueva burguesía en el poder ya no requiere de discurso: el dinero habla mejor que el lenguaje. Sin duda a la vista de estos ejemplos, Ana Teresa Torres trabaja sobre el dilema de la legitimidad narrativa, ya que sus personajes deben ser específicos y a la vez figuraciones de cada época postulada como un marco de referencia histórico. Por eso, aun cuando algunos personajes puedan resultarnos injustos o dominantes, y aun cuando la novela los condene desde un punto de vista crítico-ilustrado, aparecen creíbles y veraces; y, no pocos de ellos, hasta empáticos y humanizados. Por cierto, otros personajes ganan la dimensión de su propio discurso, como es el caso de Marisol que pretende hacerse guerrillera, aunque uno sospecha que está buscando entrar en una novela de Adriano González León sobre la guerrilla urbana. Pero el personaje de más arraigo es el vasco, cuya historia es realmente conmovedora; primero su carta y luego su monólogo desde la muerte lo hacen extraordinario. Es un personaje de la fundación, del habla de los orígenes, una especie de anti-Pedro Páramo.
Dentro de esta lógica narrativa del romance, aparte de la legitimación narrativa de una clase perdida como causa social, El exilio del tiempo no rehuye explorar el melodrama. En varios momentos el romance familiar es comparado con los grandes melodramas de la opera. En la página 38 leemos: "se casaron pero todo se convirtió en tragedia, como en las óperas." La opera es un sistema de referencia que está, diríamos, dignificando el gasto melodramático del romance nacional. En la página 69, se habla de las películas mexicanas, ("plagadas... de encrucijadas más reales que la vida misma"), sugiriéndose que el melodrama construye la memoria, quizá la identidad. En esta novela, por otra parte, este romance familiar pasa por un análisis bastante agudo y rico de lo que se podría llamar la socialización de la mujer. Esa práctica asigna a la mujer el valor de articulación social, dado que su papel en el intercambio regula simbólicamente cualquier saga familiar. Pero en esta novela casi todos los personajes femeninos se construyen en el relato a partir de su conflictividad social; primero asumen y luego cuestionan, e incluso rompen, los códigos de socialización de lo femenino. La sociedad aparece como una máquina de convertir a la mujer en perpetuadora del orden. Es evidente en la página 71, cuando León habla de su infancia, y enumera una serie de pautas, conductas y valores que tienen que ver con la reconstrucción social de la mujer. Por eso, la abuela dice: "si fuera joven sin duda estudiaría algo o hubiera realizado mi vocación artística"; este es un tema que reaparece, porque justamente el fracaso se presenta como un canje según el cual la realización social de la mujer se cumple a cambio de sí misma. No es casual, entonces, que el matrimonio asegure el contrato social, como el intercambio de las hijas para la perpetuación del orden. Ese intercambio sostiene el poder patriarcal; aunque evidentemente el relato de las madres indica que hay una dimensión matrilineal trabajando su propia historia de los hechos. A veces, el relato de las madres parece sólo la voz de la casa y de la cotidianidad domestica; o sea, el marco desde el cual se construye el sistema patriarcal. Esa es la otra ambigüedad dentro de la complejidad del relato de vida, el cual no permite ver las cosas en blanco o negro, porque el entramado de las historias personales en las historias familiares es un mapa ideológico, histórico y político; lo que demuestra que la vida cotidiana no es esquemática sino conflictiva.
Solamente desde la ideología de la modernidad, desde el relato totalizador del progreso y la racionalidad, podríamos pensar que todas las sociedades son imperfectas frente a la sociedad ideal racional. Esa interpretación optimista convierte a las sociedades tradicionales en ilegítimas, y vacía el contenido del presente a nombre del futuro. A esas versiones responde la memoria como fuente de la identidad y la diferencia en esta novela de novelas. Quizá también todos estos gestos de refutación sugieren una rebelión contra el padre; en la página 117, Mercedes enuncia una letanía sobre el odio: "Odio cómo toda mi vida se ha visto envuelta en problemas que no entiendo", etc., que termina en una frase formidable: "Odio ser yo también un perfecto gesto inacabado". Es revelador como conclusión, porque es un relato de vida que está saturando el discurso con los hechos; pero como ocurre varias veces, lo hace desde la perspectiva del fracaso, del incumplimiento. Un gesto importante sobre la memoria es el del vasco fundador cuando afirma, al final, que la memoria es un principio de deseo."Toda memoria es un deseo" (253), dice, y sugiere también unas memorias del porvenir. En el sentido de que la perspectiva de una narración que ve el tiempo como vivido, puede ver un fragmento de ese tiempo no solamente como pasado sino como anticipación del propio relato que lo va a contar. La novela se beneficia del discurso de la memoria, que es circular, acumulativo y digresivo; pero también es un discurrir formalizado por la presencia o copresencia de distintos narradores que ocupan el teatro de la memoria. Teatro del pasado, este es un libro hecho para recordar cíclicamente, incluso anticipadamente, como es patente en el recuento de vida que sigue a la muerte del vasco. Recordar puede ser desear, esto es, cambiar el sentido de las cosas, reinterpretar y reescribir. El testimonio parece ocurrir como un recuento que se da en el escenario de la memoria por primera vez; pero se da, más bien, en una segunda instancia escénica, como si los personajes hubiesen ya leído todo lo que estaba contándose. Los hechos, en verdad, ocurren en una reescritura de la memoria pluralizada, más abierta que puntual. Porque si una memoria se refleja en otra y si un testimonio se construye frente a otro, tenemos un juego de espejos desenterrados, una representación de la memoria como teatro de voces, donde se equivalen este des-romance familiar y esta contra-historia nacional.
En este debate formal está latente el dilema de las identidades, que es por definición plural y heteróclito. La memoria es una fuente de la identidad, en tanto principio del autorreconocimiento; y la identidad se construye por semejanza: algo es idéntico o parecido a uno; pero también por diferencia: la parte del otro nos distingue como diferentes. En esta novela la presencia del otro está entramada en la construcción de la identidad, al punto que es la diferencia la fuerza que libera a los sujetos. Por eso aquí la identidad que se cuestiona es la de lo semejante; varias veces la novela dice: "esto es lo mismo"; hasta los muebles nos ratifican, porque estamos hechos para perpetuar los mismos gestos, para repetir las mismas cosas. Así, la crítica no es necesariamente, como en los años 60, del contenido ideológico que deslegitimiza a la clase, sino del contenido de identidad homogénea, que sustrae la individualidad de los personajes. Paradójicamente, podemos tener una identidad nacional, cultural o social muy robustas, pero no tenemos identidades individuales saludables y libres; porque las identidades individuales terminan frustradas por los mecanismos que aseguran la identidad de lo mismo contra la identidad de lo diferente.
Se plantea, por ello, una problemática que tiene que ver ya con las prácticas críticas de la literatura postmoderna, donde reaparece la noción de sujeto, y es la del lugar del discurso, allí donde recomienza a desatarse la historia de lo representado como natural para suscitar el relato alterno de la subjetividad entrecruzada de viejas cóleras y nuevos deseos. En la práctica y en el discurso postmodernos, con los movimientos feminista, municipal y ecologista, con las asociaciones de base y las reconstrucciones de la sociedad civil, reaparece la noción del sujeto y, en consecuencia, la recuperación del debate de la identidad. A ese momento del debate emancipatorio del género, del desbase del código, y de la pregunta por la posición del yo en el discurso, pertenece esta novela, que ha debido recorrer toda la historia nacional para recuperar la voz de su instante como un tiempo, aunque siempre exiliado, esta vez afincado.
La identidad de la diferencia, de lo heterogéneo frente a lo homogéneo, contradice, por tanto, el orden construido por las identidades de clase, de nación, de historia, que resultan convenciones canónicas. Al final, el romance nacional aparece contradicho, confrontado y subvertido por la identidad posible de las mujeres frente a estas identidades homogenizantes. No obstante, hay que decir que el personaje que podría ser el héroe de la identidad como diferencia, que es Marisol, la guerrilleara, irónicamente aparece como un personaje codificado por su propio discurso de época. En la página 217, dice: "me acuerdo que un día le dije cuando sea grande quiero ser artista como usted;" y le replican: "pero tú estás loca, chiquita, cuando te gradúes ya nadie se acuerda de que tu papá es conserje." Lo que equivale a decirle: la sociedad es quien te da identidad, nunca podrás ser libre, siempre serás parte del simulacro. Pero hay otro momento, en la página 222, donde ella dice: "De pronto me parece, Oswaldo, que no somos más que productos de una violencia, de una ejecución impensada que cae sobre nosotros, articulándonos en las más diversas posiciones y dejándonos en historias que vamos haciendo nuestras a fuerza de vivirlas." Lo que supone una conclusión melancólica: la noción de que el sujeto no está hecho para la personalización sino que está condenado a repetir la violencia de lo mismo. No obstante, si el relato puede hacerse, en efecto, nuestro, el camino se abre como una fuerza contraria. A ese cruce de caminos nos lleva Ana Teresa Torres con esta entrañable y lúcida novela, capaz de convertir a la historia nacional en la forma que sostiene la opción de una ruta distinta.

Conversación con la autora
Julio Ortega: Para empezar, Ana Teresa, quiero preguntarte por las circunstancias en que escribiste la novela. ¿Cómo se te planteó el libro, y qué problemas y soluciones encontraste en ese proceso?
Ana Teresa Torres: El exilio del tiempo es un libro que yo escribí entre el 84 y el 85, y la base de donde yo partí era, como me imagino que parten la mayor parte de las novelas, de fragmentos, de episodios, de situaciones, escenas, relatos, que en ese momento no estaban organizados; yo no tenía un plan exactamente de cómo era la novela, creo que en ese momento yo no tenía ningún plan, para decir la verdad. Creo que el plan de la novela, o la idea de estructurarla y organizarla, fue algo que surgió desde los propios fragmentos; fue como intentar que los fragmentos produjeran una unidad, que no sé si realmente tienen totalmente. Creo que en novelas posteriores yo me planteé la idea de un plan previo, pero no en esa novela, que es la primera que yo escribí; yo había escrito algunos cuentos, no muchos y sobre todo episodios. Ahora, en tus comentarios tocaste mucho el tema de la identidad en la novela, y yo me estaba preguntando cuál era mi estado de ánimo, cuál era mi idea entonces; bueno, yo creo que en ese momento yo estaba muy impactada por la Venezuela de los años 70, porque hubo un cambio muy impor­tante de la sociedad venezolana después de los años 60, que creo que se formó en los 70 y que se ha venido continuando hasta hoy. Esos cambios se habían producido dentro de la sociedad en todos los niveles, y por eso surge la idea de la identidad, la idea de evocar la memoria, como tu dijiste, para construir la identidad; la memoria, en el sentido de reconstruirme yo misma, es decir, quiénes somos, dónde estamos. Y, en cierta forma, mi personaje es un poco la etiqueta de los años 70, en el modelo de sociedad que se ofreció; lo que pasa es que económicamente el modelo fracasó y ahora estamos en lo que estamos, pero ese era el modelo propuesto. Generacionalmente yo pertenezco a los sesenta, y estaba muy impactada por el fracaso de todo lo que significa la utopía de los sesenta y en qué nos habíamos convertido, en una cosa completamente desvanecida desde el punto de vista de esos ideales; eso era para mi lo más importante.
J.O.: O sea, que la novela nace más bien de una necesidad de esclarecimiento. ¿Y cómo se va imponiendo el placer del cuento en esa armazón crítica de revisiones?
A.T.T.: Bueno, porque hay un placer del relato, a mí me gusta relatar; hay escritores que no les gusta relatar, que no les gusta la anécdota, a mi me gusta la anécdota y yo disfruto, en la lectura de una novela, mucho de la anécdota. Entonces, hay un placer en cada una de esas historias, porque la novela yo diría que es hiperanecdótica. Hoy día me parece que está excesivamente saturada de anécdotas. Bueno, yo siento un placer en hacerlo, el placer de relatarlo y, además, la estructura un poco va en ese sentido, porque las anécdotas se las relatan unos a otros. Hay generalmente alguien que le cuenta el cuento a otro.
J.O.: Y cuando escribías estos fragmentos, ¿se fueron armando en este contar dentro del cuento, o fuiste organizando un plan sistemático de unos personajes primero y otros después?
A.T.T: Busqué un cierto orden histórico, cronológico, que me diera un poco de estructura. Es un ordenamiento que no está respetado siempre aunque sí lo está internamente; lo hice cronológico en la historia, pero no lo es narrativamente. Después lo intercalé un poco siguiendo una cierta forma asociativa, una sensación de que el cuento rodaba de esa manera.
J.O.: Fluye muy bien el cuento, se lee muy bien, las secuencias van armándose con vivacidad.
A.T.T.: Pero lo que guiaba al relato era el orden cronológico. La secuencia histórica que empieza en los sesenta con la lucha armada, luego los setenta, que son la época perezjimenista, a la que yo le di bastante importancia; y hay muchos saltos, aunque el siglo XIX no lo toqué demasiado.
J.O.: ¿Tenías también el propósito de hacer una novela cuyo centro estuviera ocupado por la experiencia femenina venezolana? ¿Había una intención crítica o fue apareciendo el tema con los personajes?
A.T.T.: Yo creo que fue apareciendo. Tú hablaste del asunto de la voz y de la escritura; pienso ahora, que aparecían porque me parece que parten de mi experiencia, que la voz de la mujer no tiene nunca espacio; o quizás, en las mujeres de esas generaciones no tenía un espacio, y es una voz siempre oculta, una voz que está siempre debajo. Yo le di un papel más relevante, porque ellas son las que cuentan, los hombres no lo hacen, vienen en las cartas o en los diarios; pero esta voz es más protagónica porque está hablando.
J.O.: ¿Y cómo se fue armando el personaje central, la joven, la narradora que va articulando el relato?
A.T.T.: Yo la vería como un testigo. Por eso es que el personaje central no tiene nombre, pero tampoco tiene un argumento; o sea, su vida no es relatada, quizás hay algunas anécdotas que parcialmente la tocan, pero la idea que yo tenía era la de un testigo, de alguien que puede ver y, de alguna forma, juzgar o presentar; pero que trata de mostrarle a otro lo que está pasando, no su propia vida, sino un espejo de cosas que registra desde su óptica.
J.O.: ¿Qué dificultades te presentó el relato? ¿Fue más complicado de manejar por su misma fluidez?
A.T.T.: No, lo más difícil de manejar era lo que yo llamo armar el rompecabezas. Yo creo que eso es lo más difícil dentro de una novela, de cualquier novela, porque de pronto hay episodios de los que puedes estar más o menos convencido, pero el problema de una novela no es un episodio; es decir, la novela no se puede basar en dos o tres cosas que estén bien; es un edificio, y todo el edificio tiene que sostenerse. Por eso, lo más difícil es cuando empiezas a armar las piezas que sobran, piezas que no pegan, piezas que se repiten, que son incongruentes.
J.O.: Y al mismo tiempo, la novela es un árbol genealógico, otro principio de orden.
A.T.T.: Yo lo hice así creo que para no perderme dentro de los cuentos y de las épocas; para recordar quién estaba casada con quién. Es decir, yo armé la novela a partir de los personajes, aunque todo era modificable porque, al fin y al cabo, es una narración. Me tomó alrededor de dos años escribirla. Este modelo genealógico, por lo demás, venía de mi propia observación, de mi familia y de familias de otras personas; un poco, como creo que uno toma los personajes, o yo los tomo así. O sea que son aspectos de distintos personajes que se condensan y producen uno.
J.O.: Quiere decir que los personajes de esta novela tienen antecedentes en la realidad, son posibles. ¿Hay alguno que sea sólo imaginario?
A.T.T.: Fíjate, yo creo que no hay nunca un personaje que sea totalmente imaginario; no creo que haya un personaje sólo imaginario, o sea, que el ser humano no puede imaginar algo desde cero, no es posible psíquicamente. Pero, digamos, puede ser más o menos imaginario. ¿Quién sería totalmente imaginario? ; el más imaginario debe ser el muerto, indudablemente, el personaje que habla muerto.
También está el Sr. Laing, que no tiene un referente para mí, ni tampoco tiene una explicación, me parece ahora que es como el sin sentido. Aunque de pronto remite a un psiquiatra muy famoso, de ese nombre, quien no tiene nada que ver con la novela.
J.O.: También se puede decir que es un personaje que la novela crea para terminar. Lo más difícil de terminar una novela llena de historias familiares (es casi un siglo) debe ser, imagino, terminarla imparcialmente. Pero, ahora que mencionas la psiquiatría, no podemos olvidar tu profesión de psiquiatra; ¿dirías que las historias de vida en la novela tienen alguna relación con la práctica analítica de los relatos de vida?
A.T.T.: Sí, bueno, sí tiene importancia, yo creo; en el sentido de que yo tenía, sobre todo en ese momento, que era un momento en que yo trabajaba muy intensamente en la práctica, tenía, digamos, como modelo de mi trabajo el escuchar el relato de otro; y escuchar el relato de otro para darle un sentido a ese relato y para integrarlo dentro de otra cosa, digamos, dentro de un esquema de comprensión. Entonces, creo que ese modelo yo lo tenía por una experiencia de trabajo, una experiencia de formación.
J.O.: Una frase que citas en la página 154: "Chivo que se devuelve se esnuca." ¿Se "esnuca" ocurre por desnuca?
A.T.T.: Sí. Pierde la cabeza. Por eso, una vez tomada la decisión hay que seguir adelante.
J.O.: Pero Marisol, que es la que más adelante quiere seguir, me pareció también el personaje más literario.
A.T.T.: Ese es un personaje muy ficcional, pero era una suposición de que ella ideológicamente debía entrar en lo que fue, digamos, la lucha de los sesenta; y debía entrar en una posición de izquierda que ella misma, después, va de una forma perdiendo.
J.O.: Evidentemente aceptarías el calificativo de novela política para El exilio del tiempo.
A.T.T.: Sí, sí lo aceptaría. No es una historia fabulada. Creo que tengo un concepto muy claro de eso, porque tuve una gran amistad personal con Francisco Herrera Luque, y tuvimos la oportunidad de conversarlo; la historia fabulada sería, por ejemplo, si yo tomo a Juan Vicente Gómez y fabulo lo que es la vida de Juan Vicente Gómez, es decir, deformo la historia al incluir elementos de una ficción que yo supongo le va a dar más realidad que la que pudiera darle un texto historiográfico; pero yo no pongo los personajes históricos, está la dictadura de Gómez como un hecho historiográfico. En el caso de mi novela, la dictadura de Pérez Jiménez es un hecho histórico, pero yo no invento al personaje de Pérez Jiménez, yo no le doy nada a fabular a Marcos Pérez Jiménez, sino que consigno los efectos que tuvo la dictadura en un personaje de ficción. Entonces, en ese sentido la historia no está tocada, la historia está, digamos, atrás, atrás de la ficción ocurriendo. Por cierto, me pasó una cosa muy graciosa; un lector de la novela me dijo: "Usted metió allí a mi abuela;" yo me quedé paralizada, le dije: "¿a quién?; y me dijo: "Flor de María Gómez, porque yo soy nieta de Flor de María Gómez". Estaba encantada.
J.O.: Me da la impresión de que la novela postula que la única libertad posible de la mujer es la cultura, porque es la única fuerza que es más poderosa que la mecánica social, ya que la socialización convierte a las mujeres en seres que perpetúan el sistema que las esclaviza. Pero ¿quiénes son las mujeres que rompen el sistema? Una que quiere ser pintora, otra que quiere dedicarse al teatro y la que, al final, va a escribir una novela. Son tres gestos de mujeres artistas. Todas han fracasado, menos la última, que finalmente escribe su primera frase; yo creo que es formidable esta idea de que la novela termine con la primera frase de una próxima novela que no está aquí; o sea, que esta novela, de la cual ella ha sido testigo, le ha construido su identidad para liberarla y, al final, esta frase es la prueba de que va a tener una vida propia. ¿Estás de acuerdo?
A.T.T.: Sí, sí, muchísimo. Quiero decirte que un autor que a mí me gustó mucho, que disfruté enormemente, cuya novela yo tenía en un sentido de modelo, es Alfredo Bryce Echenique y Un mundo para Julius que era muy cercana a nosotros. No estoy segura de que la aristocracia peruana sea similar a la burguesía venezolana, creo que tampoco son parecidas; pero indudablemente en esa novela se descubre que son mundos muy próximos.

umamos la responsabilidad hacia una esperanza

Google+ Followers

Campa sobre el espaldar el crepúsculo marino

Campa sobre el espaldar el crepúsculo marino
Mar, sal del alma

Golondrina, tejado de luz.


Rapida golondrina vislumbras el sol,

bajo tus mensajes y cristales secretos.

Brillan tus cosas en el agua y copas

de árboles.

Mensajes, breves gestos, marchan

al camino.

Giros en tus molino, oh, golondrina

de pronto éstas.

Cuajas el sol en la piscina, tensas

piel al romperse las elásticas de

los árboles.

Nunca te has marchado, en Reyes menos,

tu imagen vuela cuan golondrina en el

copo de los árboles

He tocado el mar con mis manos,

Dejando la huella en la sal.

Es un ruido de caracol al vuelo

Del Cóndor.

Otea tu camella, cual mariposa avanzar,

Pasar por días, a tu tierra.

Es visibilizar el rostro en tu andar,

A punta de libertad.

Nos descubrimos, sin predecir el

Pasado.

Hasta, levantarme sobresaltado al

Mar.

Es el portal abierto hecho llorar y,

Sueño

Junto al mar.

Emiro Vera Suárez, San Esteban, 31. Diciembre 2011

Mariposa,capullo del rosal


Regresa, no diga más
calla, solo calla.
Eres la hoja de un árbol,
refleja filos, solo salpicaduras.
Eres y serás un recuerdo.

La cascada, es un encuentro,
se abre la piedra al sentarnos
La ansiedad produce sosiegos.
La hoja abre su capullo, ventea.
Después,
tu corazón, siempre será igual,
el mismo.

Es un espejismo, ver tu rostro.
El cielo se oscurece, se dilata.
Es mi corazón
tu amor es infinito. Cruza largo.
Es sobrevivir, nace mariposa
del capullo.

Eres una dama, acogida en despertar.
Tu casa es paz y equidad,
permaneceré en la esquina, cada sueño
vuela mariposa, abre surcos
en mis espaldas, cálidas.
Son tus uñas, descubre mi silueta
le da sentido al infinito, es mi faz


tranquiliza las aguas, conduce tu mirada
sobre rieles, ve a Caracas, háblame,
dime el reflejo de tu rostro.

Emiro vera Suárez, 07 AGOSTO 2013



AIRE

AIRE
capullos y picos del aire y gusano en el corazòn que lame la miel del encanto

Por tu nombre

Por tu nombre
lA PALABRA ES LA VOZ DE QUIENES SOÑAMOS LUCES

LA ALCOBA DE LAS MUSAS


(La pintura es de Gina Intveen)

Me baño con los rayos de luna
y siento que, me provocas,
cuando tu boca recorre las auroras de mi cuerpo
y en el eterno rezo de los dioses
tus manos se agitan
se unen
se abren
me quedo indefensa, aletargada,
solo aspiro tu perfume
me embriago de emociones
mis sentidos juegan aceleradamente.

Tú,
envuelves el tiempo en pétalos de rosa
mientras respiras sobre mí.

Todo sucede
palabras indescifrables
se pronuncian en el vaho oscuro de la noche
el amor se disfraza de sueños
el silencio se rompe en gemidos
y comenzamos a volar.

Aline Bruzas

Alina Bruzas

Alina Bruzas
Escritora Argentina

La Serpiente desnuda

La Serpiente desnuda
arropa tu cuerpo con la soga del cautiverio

La Serpiente Desnuda




Siempre, estaré desnudo
A orillas del árbol. Un noviembre frio.
El amor es una señal humeante
Donde el jugo de tu cuerpo es distante
Y fluye el desierto como agua de coco.

Te siento tan adentro, es tu fruta
En mis labios, no importa el desierto,
Tengo que caminar, arráncame el deseo.
Es un Cují que se desprende del árbol,
Son calladas confesiones

Siempre, se me hace difícil,
Quizás sea verdad lágrimas
Y esperanza, amas o no amas.

Emiro Vera Suárez/03/03/2014

Pintame, de Suyai

Píntame

Desde mi ventana observo el parque, veo los arboles desnudos agitándose con la brisa que al pasar los mueve sin piedad.

La tarde esta gris, es otoño y me siento triste. Los senderos tapizados de marrón cobrizo me ponen melancólico. Imagino crujir las hojas bajo las pisadas indolentes de algunos transeúntes que pasan apurados. Nadie mira a nadie. Estoy solo invisible ¡Cómo cuesta sobrevivir!

Las hojas marchitas se esparcen entre cada ráfaga de viento que las encumbra por los aires, danzan y caen desordenadas formando una alfombra digna de pintar.

Mi tristeza aumenta a cada minuto, estoy en completa orfandad. Las horas son lentas, dolorosas.

A mi mente surges tú, angelical, etérea. Tus ojos esmeralda con la mirada que cautiva, penetra, como descubriéndome, tratando de conocer mis secretos, que no tengo, porque tú eres mí secreto.

Te veo venir a mi estudio, silenciosa, tímida, alborotando mi vida. Disfruto cada momento que estás conmigo, tu compañía se ha transformado en un portal de luz. Tú viniendo a mí, yo ansiando que las horas se detengan y no te vayas. Amo tus largos silencios, tu calidez que se ha hecho tan mío.

Llegas y, te sientas aquí, donde hoy parado al ventanal , miro el mundo de afuera. Descorres las cortinas, abres y dejas entrar el aire fresco. Juegas con tu pelo, absorta por unos instantes, y yo hago como que no te miro. Te mueves coqueta, con ese aire de ausencia que me encanta. ¡Te sabes bella!

Posas ingenua frente a mí, tu boca, tus ojos inquietan, no puedo pintar, tu belleza me deslumbra.

Tienes ese magnetismo que adquieren las mujeres que se sienten admiradas, amadas.

Sonríes y el perfume de tu silueta me envuelve, embelesado me acerco, te acaricio, te beso. Muerdes mis labios con suavidad, te ocupas de mi boca, la recorres toda y me haces tu prisionero.

_Nadie te besará de esta forma_ dices, Porque mis besos los he creado para ti.

_Mis besos en tu boca, llevan mi sello._ Y mordisqueas mis labios hasta hacerme gemir. Tienes esa manía deliciosa de llevar mi labio a tu boca y morderlo. Te enojas cuando digo que me has dado un beso sádico, entonces ríes con esa risa tan tuya que envuelve el estudio y lo transforma en un laberinto lleno de ecos de amor y seducción. En esos momentos la felicidad me inunda, nos inunda.

Esos besos tuyos tan atrevidos, dulces como almíbar subyugan, alteran. Nunca me habían besado como lo haces tú, tus labios me convierten en tu esclavo, lo sabes y haces de mí lo que deseas. Te enlazas a mi cuerpo como serpiente encantándome, y pierdo la noción del tiempo. La pintura y el trabajo carecen de importancia , tú eres lo único que deseo. Mi respiración se precipita y la agitación hace presa de mí, tus manos me palpan, moldean mi piel y vas pellizcando mi espalda. Mi cuerpo temblando de pies a cabeza. Te sulfuras, dices: que es preciso que gobierne mis impulsos, que debo aprender a controlarme y es que cada beso tuyo, cada palabra me enciende y ya no puedo tener calma. Alargas tus manos y recorres con las yemas de tus dedos mi cara. Cierra los ojos dices, ­y ronroneas detrás de mi oreja, besándome, la nariz, el cuello. Bajas por el pecho mordiéndome con suavidad, sigues bajando y me susurras palabras inconexas. Me doy vuelta, te tomo de los hombros y te dejo inmovilizada Te hago el amor incansablemente, mis deseos de ti son insaciables. Tu entrega es indefinible. Juramos amarnos hasta el fin, y tú dices; hasta el fin del hechizo, y ríes.

_Píntame con los colores del amor _ dices. El canela de tu piel, me quedará bien en la sombra de los ojos. _Píntame de rojo carmesí los labios,_ has que tus pinceles hagan derroche en mi cuerpo.

_Me pides que escriba mi nombre en cada espacio de tu piel._ Que marque huella. Cantas viejas canciones de amor en mi oído “Nunca, nunca te dejaré”, “Si tú no estás, la vida no puede ser.” Me embriagas con tu canto de musa angelical, la felicidad me envuelve.

Al anochecer te marchas, me lanzas un beso, tus ojos tienen ese brillo de picardía e ingenuidad, te sonrío . _Volveré mañana susurras, cuando el sol esté alto._

Vuelvo a mis pinturas, me dejas ensimismado y una parte de ti se impregna en mí. Tu belleza queda plasmada en el lienzo. Mi mejor obra de arte eres tú.

Tu olor de almendra permanece en mi boca inundando la habitación.

Los días pasan, y pasan. No vienes. Mi vida carece de sentido, pintar se me hace agónico, un dolor agudo me atraviesa el pecho. Sin tu presencia las horas son tan largas y tediosas.

Es imposible ser feliz, cuando se ha bebido el amor y luego mueres de sed.

¡Qué agonía me produce no verte! No sé dónde buscarte. ¿Por qué me has dejado?

¿Fuiste sueño o realidad?‘

Creo verte venir, y no llegas….tus pasos los escucho y al llegar a la puerta, se pierden en la nada, no estás.

Miro por la ventana, la calle tapizada de hojas cobrizas, alguien canta en susurros.

Nunca te dejaré”.”Si tú no estás la vida no puede ser”

Pero acá no estás,me envuelve la melancolía, no viniste y no sé si volverás.

Registrado como autor

Edith Moncada

Edith Moncada
Cantos de Chile

Nuevo amanecer. Edith Moncada



Tus ojos se agrandan, me observas tímido, y no pestañeas. Veo en tus pupilas un brillo que me ciega. De pronto empequeñecen, una lágrima rueda por tu mejilla. Me abrazas como si me fuera a desvanecer, me aprietas a ti con frenesí; siento tu piel erizada, tu aliento quema. Tu pecho desnudo es para mí un imán, no permite que me aleje ni un milimetro de ti. Siento el latir de tu corazón. Seco tu lágrima con mi dedo que resbala por los pliegues de tu cara, lo llevo a mi boca, y mis ojos no pueden apartarse de los tuyos. Beso tu frente, tu nariz, busco tus labios que se abren prestos a darme la bienvenida, los voy mordiendo con suavidad, sin embargo el roce tierno se desmide, la inquietud me abrasa. Te haces dueño de mi boca y el desenfreno nos invade. En este laberinto nuestras lenguas se buscan, se enredan, se reconocen. Una placidez dulce , misteriosa nos envuelve. Dejo de ser yo, y tú, te conviertes en mi respiro. Morir y vivir en este instante, abrazados en esa soledad tan tuya, tan mía, que va desapareciendo.


Susurros, gemidos, ya no se quien los hace, si eres tú o soy yo. Reímos y nuestra risa se hace eco, nos abandonamos invisibles a los ojos del mundo en esta felicidad seductora.



El amor nos ha tocado, nos viste en la desnudez de nuestra piel, explora, trepa y los sentidos se multiplican, nos deja sumisos ante su embestida. Ni tú ni yo, recordamos haber sentido antes algo parecido, la memoria busca, y jamás un instante como éste, acude a nuestra mente.


Las pupilas encandiladas brillan, su resplandor nos ciega. Nos vemos por primera vez, no sabía de tu hermosura , no imaginé tu poder . Nunca te conocí como hoy.


Tu boca es mía, he escrito en ella mi nombre, y en la piel de tu dorso dejé mi huella.


Observo tus alas multicolores, las mías se han tornado violetas. La brisa trae aroma a madreselvas, una fina lluvia comienza a mojarnos. Sueltas mis cabellos. Un arco iris nos saluda en el infinito. Tu lágrima aparece y rueda por mi cuello, anidándose a mi vientre, ha comenzado un nuevo día.


Suyai


D/R


2014




EDITH SUYAY MONCADA- VALPARAISO

EDITH SUYAY MONCADA- VALPARAISO
ESCRITORA DE CHILE

Toco a su puerta


Nunca pensé que sería capaz , y ahora me encuentro llamando a su puerta.

Esta noche mi alma necesita conocer su intimidad. Los rincones

que la vieron reír, llorar, vivir.

Grandes ventanales y techos de distintos relieves hacen la casa acogedora.

Subo los peldaños siete en total. La terraza me recibe con macetas de begonias rosadas,

alegría del hogar, filodendros colocados al este y oeste de los ventanales.

Ella amaba las plantas. En un rincón de la puerta de entrada me llama la atención un cactus,

lo recuerdo perfectamente,me mandó la foto cuando lo compró estaba feliz, había dicho que

apenas lo vio se enamoró de él y lo tenía para mí. Florece una vez al año_ dijo__

me lo entregaría cuando nos viéramos. Mi pequeña nunca pude tenerlo en mis manos y

hoy, te siento conmigo a través de él . Perdóname por invadir tu hogar.

___Buenas noches, se que usted no espera visitas, deseo expresar cuanto lo siento,

conocí a su esposa en el taller de arte. Era una persona sensible, muy querida.

Sus ojos brillarony abrió la puerta de par en par.

___Pase usted, por favor, tenga la bondad.

En su ancha espalda puedo ver el peso del dolor que lleva a cuesta.

Es más joven que yo. Noto su tristeza, y su voz tenue al hablar, hago esfuerzo por escucharle.

Cosa extraña de pronto mi rabia se extingue, este hombre me digo no es mi enemigo,

nos une el mismo dolor. Ambos la perdimos, yo más que él, porque él la tuvo cada día, cada noche.

Yo solo la soñé.

___Disculpe dijo, no soy buena compañía, pero si usted conoció a mi esposa,

me siento halagado de su visita, necesito hablar de ella.

Me mordí la lengua quise enjuiciarlo, darle una trompada, remecerlo de golpe,

propinarle una estocada, que sufriera más que yo. Él fue afortunado al tenerla,

yo un ladrón que robo su cariño, pero siempre volvió a él.

Quise decirle todo, que yo la había amado, que era tan mía,

como de él, pero más mía, su dolor, su afabilidad me desarmó.

Me ofreció asiento, nos quedamos mirando de frente, por un instante pensé que lo sabía.

Ese sofá en el que usted se ha sentado, era el preferido de ella, allí, permanecía

horas mirando tras la ventana, o dibujando, era difícil sacarla de sus ensimismamientos.

Siempre la admiré, era el motor de mi vida, logró hacer de mí un hombre sensato,

en una época fui ….y su vista se perdió tras una fotografía que estaba en la chimenea.

Era Elu con su pelo largo, se puso de pie, la tomó y la trajo hacia mí, dijo;

se veía frágil, pero era muy fuerte, muy fuerte.

Nunca imaginé que se iría antes que yo, ella brindando siempre cariño a todos con esa sensibilidad

a flor de piel. Se desplomó en el sofá y sin más lloró...

Quise decir algo y mi boca enmudeció. Mis ojos me traicionaron, y confieso me fue difícil

ocultar también mi llanto, dos hombres en este instante lloran y recuerdan a la misma mujer.

Permanecimos silenciosos mucho rato.

No recuerdo en qué momento me sirvió un trago, me vi con un whisky en la mano

y sentado al comedor, miré el reloj de pared, llevaba dos horas allí. No se de qué hablamos.

En mis manos me encontré con un ábum de fotografías, de su vida juntos.

¡Juntos! Esta en Zapallar tenía entonces treinta años, pero siempre demostró menos, esta

otra en el sur de Chile con nuestros hijos; Lucas y Matías, la adoraban, fue excelente madre.

Se me puso la piel de gallina. Pensé por un instante que este hombre quería humillarme,

de alguna manera sabía hacerlo, cada parte de sus vidas estaba allí, yo miserable de mí,

tenía solo mis recuerdos y el amor en mi piel . Forjó en mi su nombre, ya estaba escrito

que yo también sufriría.

Me temblaron las manos cuando vi una fotografía donde él la besaba y ella reía feliz.

Era de antes, mucho antes, pero mi amor propio me hizo ponerme de pie y cerrar el álbum de golpe,

él me miro, le escuché decir:

___ Era muy bonita ¿verdad?

Ya en la puerta le contesté; Sí, muy hermosa, siempre lo fue.

Con el álbum en la mano me despidió, venga cuando quiera,

necesito hablar de ella, y usted sabe escuchar.

__ Cualquier día vuelvo, me escuché decir, y no podía creerlo.

Al bajar los escalones me di vuelta, allí estaba el cactus, aquel que no

alcanzó a entregarme, erguido con una sola flor en el centro,

me alejé de allí con el corazón roto, más roto que cuando entré.

TORBELINOS


"he sido sabio en el tiempo, déjense pecadoras de utilizar la palabra áspera y adornar el engaño y lengua con la sabiduría de Dios, es un engaño. La Biblia dice que en casa de justo hay gran provisión, pero turbación en las ganancias del impío"

Dolarización

Dolarización
El Camino a la Pobreza extrema

La ‘dolarización’: ¿Un vomito negro?


Por: Edgar Perdomo Arzola

“Estamos especializados en una armoniosa repetición del desastre y la estupidez.”

Terenci Moix…

El pueblo venezolano sufre desde hace 2 años, los efectos devastadores de una especie de vomito negro dolarizado, agudizado el pasado 21 de mayo cuando el paralelo superó la barrera de los 400 bolívares, que representa desde ese día la dolarización de nuestra moneda para el consumo, que nos ha sido impuesta en una forma económica dictatorial, esto no se le ha consultado a nadie, en primera instancia al mismo pueblo que es el más afectado, por ser el dueño absoluto de la soberanía nacional; ni a la Asamblea Nacional, utópica representante del soberano, como tampoco se ha pronunciado el presidente Nicolás Maduro Moros, ya que esto es de estricto rigor por ser algo de suma importancia para el desarrollo nacional.

La dolarización es un castigo, es una deuda que debe hacérsele pagar a los responsables de este desastre económico, pues los venezolanos padecemos los efectos de este monstruoso vomito negro, como el de los peores en el planeta Tierra por la alta inflación que este produce, que succiona los bolsillos de los ingresos vitales, provocando en la población una grave anemia económica.

Con esta perversa dolarización, las grandes mayorías populares sienten quedar sumidas en una situación de escasez, más pobreza, especulación, dada la caída drástica del poder adquisitivo de nuestra moneda, el Bolívar, así como la caída, y devaluación de los salarios, puesto que el valor de los bienes de consumo en general, alimentos, ropas, medicamentos, repuestos domésticos, y automotrices, etc. Se han disparado exageradamente. El costo de vida se ha hecho prohibitivo para el pueblo, no para aquellos a quienes la dolarización le lleva la dedicatoria de tenerlos como piedras depositados en el exterior.

En este año electoral de la Asamblea Nacional, el pueblo con su sabiduría, y esta triste experiencia que no quiere corregir la presente administración gubernamental, y lo más importante es que el pueblo sabe perfectamente bien a quién le cobrará este daño: ¿y a quién más? Si no al burocratismo estalinista que bajo su tutoría, ha puesto en práctica una desventurada economía de guerra, cuando se ha embarrancado a nuestro pueblo, y al país en el vórtice de este gigantesco vomito negro, del cual el actual gobierno le ha costado tanto agarrar este ‘toro inflacionario’ por los cachos.

A toda costa, nuestro pueblo debe afianzar en la derrota de esta “guerra económica o economía de guerra”. Alguien debe pagar el crimen cometido contra nuestro pueblo por esta alta inflación, cuyo burocratismo quien es además acusado de otras fechorías por la gente de la Marea Socialista, de la dolarización, y la estafa al Estado con los dólares de CADIVI, y un delito similar con los depósitos en el Banco de Andorra, que según las investigaciones que se llevan a cabo, se apropiaron ciertos funcionarios, y sus testaferros, y depositados en el susodicho banco extranjero.

Somos venezolanos, y sentimos los latigazos de este alto costo de la vida, tenemos que asegurarnos, y es el clamor de muchos ciudadanos, de que no sigan ocurriendo esta clase de desastres, estafas, fraudes y descomunales vómitos negros, nuestro pueblo debe cobrarle al o los culpables este cheque inflacionario , ignorándolos, desconociéndolos en las elecciones parlamentarias nacionales de este 2015, propiciando un abrumador, y total triunfo a los que garanticen asegurarnos de que no continuarán los tantos problemas que empobrecen a nuestro pueblo, y desarrollar los proyectos hasta ahora catapultado por la misma revolución bolivariana, para beneficio, y como una bendición para miles, y miles de familias venezolanas pobres, y necesitadas, pero no a través de las perversas dadivas, y en particular, con un cuidado especial a los del agro, y al sector productivo no politizado, e ignorados.

Que la sabiduría de nuestro noble pueblo, trabajador y honrado, se conviertan esta vez en un potente satélite que señale el camino económico correcto, en vez de hundir en la miseria a nuestro país, por eso enfilo esta crítica constructiva, y benéfica en beneficio de toda la población.

Percasita11@yahoo.es


COCA COLA

COCA COLA
La muerte en el camino

Coca Cola: 100 años enfermando a la gente


Por: Carlos Ruperto Fermín |


“No es 100 años vieja, sino 100 años joven y 100 años nueva”. Con esas erráticas palabras la transnacional estadounidense Coca Cola, festeja el centenario de su icónica botella de vidrio Contour, que desde el año 1.915 viene lavándole el cerebro a toda la Humanidad, destruyendo la salud de sus inocentes víctimas, contaminando los recursos naturales del Medio Ambiente, y adorando ciegamente a la chispa del dios dinero, que le paga con religiosidad las infernales estrategias de marketing.

Aunque comenzó siendo vendida en las farmacias de Estados Unidos, el tónico cerebral Coca Cola generaba una gran adicción al juntarse con la saliva, con la lengua y con la garganta de sus hipnotizados pacientes, por lo que el espíritu capitalista del farmacéutico Pemberton, convertiría el codiciado jarabe para la tos en el famoso refresco americano, que representa la máxima expresión cultural del gran pueblo estadounidense.

¿Por qué es tan oscuro el líquido de la Coca Cola? Si bien Samuelson intentó disimularlo con la elegancia de una silueta curva en relieve, no pudo limpiar la sucia imagen de la botella americana, que sigue siendo imposible de mirarla fijamente a los ojos, porque desconocemos el grosor de las cicatrices que burbujean en su turbio corazón. Yo me quedo admirando la forma y el fondo de la Coca Cola, solo para preguntarme ¿Cómo es posible que la gente ingiera litros y más litros de la atrofiada pócima mágica? Seguro que Dalí, Warhol, Baker y Rockwell se arrepienten de haber manchado el óleo y la tinta de sus obras de arte, con el simplismo taciturno de la estampida del buey.

Si no entiendes el significado de mis laicas palabras, es porque te encanta beber y eructar con una refrescante Coca Cola en la palma de tu mano, mientras te rascas el trasero lleno de flatulencias y hemorroides con el imperdible control remoto, esperando disfrutar la televisión basura que entretiene desde el cómodo sofá de tu hogar.

Dicen que el Universo es tan infinito como la ilimitada estupidez humana. Agua para que florezcan las plantas del soleado jardín, y Coca Cola para enfermar nuestros envejecidos cuerpos. La gente ya no distingue el bien del mal, el amor del odio y la verdad de la mentira. ¡Qué fácil es lavarle el cerebro a la Sociedad Moderna! Basta con un constante bombardeo publicitario en las calles, con hiperactivos spots en la TV, con pegajosos jingles en la radio y con coloridos banners en la Internet, para que el Tío Sam y su legendario adoctrinamiento de masas Made in USA, logre conseguir todas las metas que se proponga en la vida.

No es casualidad que uno de los slogans de la Coca Cola, para celebrar los 100 años de la botella Contour sea "Contiene recuerdos y otros ingredientes secretos". Precisamente, en sus ingredientes secretos radica el mayor éxito de la Coca Cola, pues transmite oralmente enfermedades degenerativas a todos sus consumidores, gracias a la prematura llegada de la diabetes que te vuelve adicto a la inyección de una trágica insulina, por toda la glucosa que se acumula en la sangre producto de la obesidad de los enfermos, quienes tarde o temprano acabarán postrados en una cama, preguntándose ¿Qué hice yo para merecerme esto?

Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS), que cada año recibe el jugoso financiamiento económico de la empresa Coca Cola, tuvo que reconocer públicamente que la venta indiscriminada de refrescos alrededor del planeta Tierra, es uno de los factores principales que acelera la aparición de la hiperglucemia, de la osteoporosis, de la hipertensión, de la gastritis aguda, de los cálculos renales, de la taquicardia y del deterioro del esmalte dental por la presencia de caries.

Recientemente leía comentarios escritos en las redes sociales por unos fanáticos de la Coca Cola, quienes no reconocían los daños a la salud causados por su ingesta. Ellos criticaban al resto de los foristas, y argumentaban sus opiniones a favor del refresco diciendo lo siguiente: "Váyanse a la mierda hijos de puta. ¡Aguante la Coca Cola!" "No digas boludeces maricón, andá a cagar" "Vergación si hablan paja, son una bola de huevones".

Navegando de incógnito en la Web, me preguntaba en silencio ¿Qué relación existirá entre la gente boca sucia y los consumidores de Coca Cola? Uno sale a la calle y observa que la mayoría de los individuos groseros, vulgares y obstinados que nacen, crecen y se reproducen en la amalgama multicultural de nuestras ciudades, son acérrimos adeptos de las bebidas carbonatadas que ofrece la transnacional estadounidense Coca Cola.

Antes de perder mi fe en la Humanidad, leí otro comentario que decía "Es un tema complejo, porque todos sabemos lo dañina que es la Coca Cola para la salud, pero con hielo y estando bien fría, qué mas da, jajaja". Tras leer su mensaje le pregunté en calidad de invitado "Amigo ¿Por qué no lees lo que acabas de escribir? Él me dijo ¿A qué te refieres? Y yo le dije ¿Cómo es posible que sigas bebiendo Coca Cola, si tú mismo reconoces que es perjudicial para el organismo? Finalmente me respondió "No lo sé, algún día supongo que la voy a dejar, no sé cómo ni cuándo, pero de que la dejo, la dejo", y me colocó un emoticón de carita feliz para terminar con su sincera respuesta.

Esa triste forma de pensar, es un espejo social de la adicción generada por el consumo de los refrescos a escala mundial. Hay mucho conformismo, terquedad y necesidad en dejar que otros decidan nuestro propio estilo de vida, incluyendo los hábitos alimenticios, los tiempos de ocio, los perfiles laborales, los gustos musicales, el estado civil, los prejuicios morales y hasta las preferencias sexuales. Vemos que la presión social de encajar con los ovejas del rebaño, nos deja esclavizados a obedecer la mediática voz de mando, sin pensar en el quiebre de la capacidad analítica y reflexiva que yace con independencia en cada uno de nosotros.

Quisiéramos preguntarle a la bondadosa Sylvia Likens, qué sintió después que la obligaron a meterse en dos ocasiones, una botella de Coca Cola dentro de su vagina. Por infortunio, ella murió y jamás reveló la fórmula secreta del alucinante refresco. Pero nos dejó una gran lección de vida: La Coca Cola es un fiel reflejo del deshumanizado Mundo en el que vivimos, donde el materialismo, la hipocresía, la sed de venganza, el rencor, el orgullo, la soberbia y la envidia, van de la mano con la refrescante chispa de la vida.

Pregúntate y respóndeme con sinceridad ¿Le habrías salvado la vida a Sylvia? Yo creo que le hubieras hecho bullying hasta cansarte, luego le tomarías un selfie mientras se desangra frente a ti, y finalmente subirías la macabra foto a tu muro de Facebook, para obtener con rapidez un millón de nuevos seguidores.

Desde su fundación que data del año 1886, la Coca Cola se transformó en el gran símbolo de la guerra, del racismo y del genocidio impuesto por el régimen norteamericano, representando con gran fidelidad la fútil idiosincrasia de su gente. No sólo porque financió la campaña electoral del genocida George W Bush, quien ya tiene asegurado un puesto V.I.P en el infierno, sino porque la Coca Cola siempre ha estado involucrada en desfalcos, sobornos, actos de corrupción, secuestros, torturas, paramilitarismo y asesinatos que cobraron la vida del sindicalista Pedro Quevedo en Guatemala, cuya sangre llena de impunidad social, sigue resplandeciendo en el hermético vestíbulo del Hotel Mezhdunarodnaya en Rusia.

Con su hashtag #BotellaÚnica, la Coca Cola viene desarrollando una agresiva campaña de marketing para festejar sus 100 años de poca madre. Desde las redes sociales de Twitter y Facebook, hemos visto analogías que comparan la ingesta de la Coca Cola con el cosquilleo que produce dar el primer beso. Se afirma que la felicidad se destapa cuando compartes una Coca Cola. Piden que la efervescencia alcance las estrellas dentro de sus botellas. Nos aseguran que el sonido perfecto "Phsst, fizzzz, clink clink, glug, glug… ahhh" proviene de una Coca Cola. Y hasta un fanático extremo reconoce que sus dos amores en la vida son la videoconsola X-Box 360 y una botella de Coca Cola.

Yo creo que la Coca Cola se convirtió en una religión adorada por los "cocacoleros", porque nos acompaña en los momentos de alegría y nos ayuda en los momentos de tristeza. Es omnipresente, pues se vende en más de 200 países del Mundo. Todos los días la compramos y la honramos como si fuera un mandamiento o un manuscrito bíblico. Ninguna religión es más todopoderosa que la canonizada Coca Cola, ya que rompe con las barreras culturales, lingüísticas y sociales que separan a diario a su feligresía universal.

Tanto así, que Coca Cola inspiró a 200 jóvenes de distintas nacionalidades, para que cantaran desde una colina en Italia "Me gustaría hacer del Mundo un hogar, quiero enseñarles a cantar y enviar un mensaje de paz". Definitivamente ¡Lo lograron! Por eso nos deleitamos al observar que todas y todos le rinden pleitesía al monoteísmo de la Coca Cola, y se gozan al máximo cada bendito sorbo que ilumina la chispa de la vida, simbolizando una luz de esperanza para mantener la paz que habita en el esquizofrénico planeta.

Cabe destacar, que en su nuevo spot titulado "Un Mundo Generoso", podemos ver el altruismo que despierta la Coca Cola en sus solidarios consumidores. Desde un agradable turista en un kiosco, pasando por una enojada monja a quien le remolcaron su accidentado carro con una grúa, y llegando hasta un valiente bombero rescatista, se inhiben de beber el codiciado refresco para entregarle "la felicidad" a otra persona menos favorecida. ¡WOW! Es sorprendente ver el júbilo de la monja al aceptar la Coca Cola, y tenerle más fe a una sagrada botella de vidrio que al rezo de los grandes misterios del rosario.

No hay duda que vivimos inmersos en un despiadado proceso de transculturación, de hipnosis colectiva y de alienación social, que deja a la Pachamama al borde del fatal ecocidio. Pese a la alegría de la monjita, debemos considerar que por culpa de la reluciente botella Contour, el tono rojizo de la Coca Cola se convirtió en un baño de sangre para la Madre Tierra. Tenemos el anecdótico caso del río Matasnillo y de la Bahía de Panamá, donde Coca Cola derramó miles de litros de un colorante químico, que perturbó la hermosísima flora y fauna panameña e impactó el iris de los atónitos pobladores, quienes pensaron ser testigos de la primera de las plagas egipcias.

Sabemos que la prestigiosa confederación Oxfam ubicó a la Coca Cola, en la lista de las 10 transnacionales menos comprometidas en frenar los estragos ambientales, causados por las emisiones de gases de Efecto Invernadero en el planeta Tierra. La colosal quema de combustibles fósiles (petróleo, gas natural, carbón), facilita la retención en la atmósfera del dióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Así, se acrecienta el problema del Cambio Climático y de sus drásticas alteraciones meteorológicas, que incluyen sequías, incendios forestales, pérdidas de cosechas y desertificación de los suelos, para que se acelere el implacable Calentamiento Global en los cimientos de la biosfera.

En calles, plazas, aceras, parques y demás espacios públicos de nuestras ciudades, hay un sinfín de latas y botellas de Coca Cola aglomeradas en el suelo, las cuales van destruyendo el equilibrio ecológico de ríos, playas, humedales y campos rurales. Es común visualizar el recorrido citadino de los gigantescos camiones rojos de la Coca Cola, llenos de humo diesel para quemar la santidad del aire a través del tubo de escape, y provocar enfermedades respiratorias en los malogrados pulmones del prójimo. Los camioneros deben mear y entregar con premura el adictivo refresco a los restaurantes, a los kioscos, a las tiendas, a los colegios, a las canchas deportivas, a los bodegones y a los centros comerciales.

Pero nunca se aprecia que los monstruosos camiones o sus diminutos consumidores, se dediquen a recoger, reutilizar y reciclar todos los envases de plástico, vidrio y aluminio que se acumulan en la capa vegetal o en el asfalto. La apatía ecológica de la Coca Cola, es comprobable viendo el etiquetado especial de sus botellas, para evocar los 100 años de la inigualable Contour. Si observamos en detalle la información de la etiqueta, resultará casi imposible hallar el símbolo de respeto ambiental, que invita a desechar el envase en un contenedor de basura.

Recordemos que el plástico y el vidrio son dos de los materiales sintéticos, que generan mayor polución en el entorno biofísico que albergamos, pues la Naturaleza tarda de 100 a 4000 años en lograr la biodegradación total de los tóxicos envases inorgánicos. Por culpa de transnacionales irresponsables como Coca Cola, hay más de 8 millones de toneladas métricas de plástico flotando en los océanos del planeta Tierra, que se están transformando en basureros marinos repletos de tereftalato de polietileno (PET), por la falta de políticas públicas que prioricen el reciclaje y protejan a las especies de fauna acuática.

Es consabido que la Coca Cola junto a sus salvajes aliados comerciales, que abarcan a Monsanto, Nestlé, McDonald´s y Cargill, están involucrados en graves delitos ambientales, que engloban la deforestación progresiva de los bosques nativos y la contaminación de fuentes de agua dulce y salada en la geografía del Mundo, por la expansión de la frontera agrícola y por las frecuentes descargas de residuos industriales que polucionan los hábitats. Así, se priva del vital líquido a los pueblos y a los lugareños que se cruzan con el mercantilizado camino de la ambición corporativa, buscando que las atemporales concesiones, las explotaciones de pozos o las kilométricas hectáreas, tengan espacio de sobra para aniquilar los ecosistemas y la biodiversidad autóctona.

Usted seguramente desconoce que por cada litro de la azucarada Coca Cola, se requieren en promedio 2,5 litros de agua, para comprobar el fracaso de los Objetivos del Milenio emprendidos por la ONU, y reeditar el triunfo del incontrolable empobrecimiento global. Basta con mover la brújula a Chiapas, Kerala, Concón, Fontibón o Nejapa, para beber un poco de los efluentes cancerígenos que se llevan la vida de los agricultores y de los campesinos. No obstante, duele reconocer que esos aguerridos compatriotas en pie de lucha, también se beben los litros de la espumosa Coca Cola mientras protestan por los derechos de sus tierras, ya que la transnacional yanqui sabe confundir, engañar y lavarles el cerebro a las comunidades globales.

Además, la Coca Cola es con insistencia demandada por la explotación laboral, por los despidos masivos y por el incumplimiento de contratos que afectan a sus trabajadores. Ellos no son vistos como Seres Humanos, sino como máquinas borregas dominadas por el sistema opresor de turno. Basta con viajar a la planta embotelladora de Coca Cola en Fuenlabrada (España), y apreciar como el desmantelamiento de sus instalaciones perjudicó a gran parte de la masa obrera, que fue echada a la calle, golpeada y reprimida por la policía española al servicio de la transnacional americana.

Un gran número de asalariados no fueron reenganchados a sus puestos de trabajo, incumpliendo las decisiones judiciales de los organismos competentes en España. Pero cuando se trata de cumplir con la ley, la Coca Cola siempre evita pagar los sueldos, las prestaciones sociales, los seguros médicos y demás beneficios contractuales, porque tiene maletines dolarizados por doquier para comprar los bolsillos de los jueces, de los tribunales y de las salas constitucionales. Incluso, los recortes de personal establecidos sin previo aviso, sumado a las pésimas condiciones de trabajo y a la sobrecarga laboral impuesta por la Coca Cola, han llevado al suicidio forzado a muchísimos de sus empleados, tal como aconteció con los trabajadores de Télécom en Francia o de Foxconn en China.

¡Qué loco se ha vuelto este Mundo! Se encuentra tan oscuro como el pasado, el presente, y el futuro de la hitleriana Coca Cola en el Cuarto Reich. Antes nos exterminaban dentro de las cámaras de gas, con el ácido cianhídrico enlatado en el Zyklon B. Ahora nos asesinan a cielo abierto, con el ácido fosfórico embotellado de la Coca Cola. Ambos son potentes pesticidas que causan la muerte de sus cándidas víctimas. Seguimos estando presos en el holocausto de Auschwitz. El Zyklon B lo siguen vendiendo para exterminar la plaga de insectos y roedores checos. La Coca Cola la siguen vendiendo en casi todo el planeta Tierra, para exterminar insectos, roedores y al Homo Sapiens. Ayer nos decían con entusiasmo Arbeit macht frei. Hoy nos dicen con alevosía zu Tode Trinken.

Creemos que si las personas se atrevieran a triturar una lata con el puño cerrado, o a romper una botella de vidrio con furia en el pavimento, seguro que se les quitarían las ganas de ingerir litros y más litros de la gasolina con hielo. La gente bebe Coca Cola como una ridícula treta psicológica para sacarse las frustraciones, el stress, los corajes y las ansiedades que se amontonan en la vida diaria de ancianos, adultos y niños.

Sin embargo, dicen que la única forma de que la Coca Cola pueda causarle daño a un niño, sería que alguien lanzara una botella por la ventana y le cayera encima. Por eso me entristece ver que jovencitos y hasta bebés recién nacidos, se la pasan chupando Coca-Cola por la completa irresponsabilidad de sus padres, quienes acabaron traumados por tantas botellas de Coca Cola que les lanzaron desde la ventana en la etapa de la infancia.

Es la auténtica verdad. Sus progenitores juegan con la salud de sus hijos, sin pensar en las consecuencias negativas de malograr el hígado, los riñones, el páncreas, la vesícula, los dientes, y los huesos de sus gordísimos retoños lactantes. Lo que empiezan siendo calambres musculares, se convierten en úlceras que terminan en amputaciones, por los kilos de azúcar que la diabética Coca Cola deposita e incinera en el reloj biológico del cuerpo humano.

Hirviéndola en una cazuela a fuego lento o mezclándola con leche descremada, con filetes de carne, con pastillas de mentas, con bichos del jardín o con tornillos oxidados, es impresionante dilucidar al alto poder corrosivo de la Coca Cola, que se transforma en azul petróleo, en huevo podrido, en desinfectante del inodoro, en aceite lubricante, en explosión doméstica y en plaguicida de bajo costo.

Vale aclarar, que la combinación de agua carbonatada con ácido ortofosfórico, cafeína, aspartamo, benzoato de sodio, fenilalanina, metanol, color caramelo, fructosa, acesulfame de potasio, y demás ingredientes adheridos a las gaseosas de Coca Cola (Original, Light, Zero, Stevia), influyen con mayor daño en nuestro organismo que los cigarrillos, los energizantes y las cervezas.

Es tanta la perversión consumista, que Coca Cola le paga a famosos nutricionistas, instructores de gimnasios y expertos del fitness, para que tiren a la basura su ética profesional y afirmen en blogs, en periódicos y en revistas como "American Heart Month", que una lata pequeña de Coca Cola constituye "una buena merienda" para mantener ejercitado el cuerpo. De igual manera, se maquilla el veneno con el uso de saborizantes artificiales (vainilla, limón, naranja, cereza, uva), que envician las papilas gustativas de los adictos cocacoleros, para que rechacen cualquier bebida, zumo o alimento de origen natural.

Seamos sinceros, la composición química de la Coca Cola demuestra claramente que es una droga vendida sin prescripción médica. Usted se está drogando a diario consumiendo una sustancia transgénica invasiva, que desequilibra el bienestar físico y mental del cuerpo humano. Si supieran que la vida es un pequeñísimo instante sideral en retrospectiva, no fueran tan tontos para asfixiar por voluntad propia el pequeñísimo sueño cósmico de la vida, bebiendo la ignorante chispa que honra la muerte.

Piensa que tu abuelo podría haber vivido 10 años más, tu mamá podría haber vivido 5 años más, y tú tienes la vida entera para recapacitar y no continuar haciéndole un irreparable daño al organismo. Yo no lo digo porque escribí un artículo de opinión o porque investigué bastante al respecto. Lo afirmo, porque como la gran mayoría de las personas, yo también compraba los refrescos de la Coca Cola, pero fue por mi propia mala experiencia que dejé de ingerirlos hace más de 10 años.

Recuerdo que cuando estudiaba en la universidad y bebía Coca Cola, me daba con recurrencia acidez estomacal. El centro del pecho se me endurecía muchísimo, hasta pensaba que me daría un infarto por el fuerte dolor torácico. Los ojos se me enrojecían. Sentía que mis dientes se estaban volviendo arcilla, y perdía la paciencia con facilidad. Era obvio que las bebidas carbonatadas me estaban enfermando.

Por eso, decidí cambiar drásticamente mis hábitos alimenticios, bebiendo ocho vasos de agua al día que activan los órganos internos, favorecen la digestión, bajan la presión arterial, aumentan la energía, reducen el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, hidratan la piel y desintoxican el sistema linfático. A su vez, le dí prioridad a las galletas integrales, a los jugos naturales, a las ensaladas, a los cereales, a las frutas y a la milagrosa práctica del veganismo. Ese cambio radical en mi estilo de vida, me ha transformado en un hombre más positivo ante los retos que trae consigo la vida, mejorando mi estabilidad emocional y mi concentración, para desenvolverme como periodista en mi querida Venezuela.

Dicen que no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. Pero parece que el flash capitalista en el centenario de Coca Cola, inmortalizará el destino de todos sus ángeles caídos.

Ecoportal.net

Vanessa Senior

Vanessa Senior
La valiente mujer que descubre nuestro rostro

VANESSA Y LA CONTRAPROPAGANDA DE FARMATODO.

La Tecla Fértil


La Tecla Fértil


En años anteriores, los señores Toni Blair y George Bush justificaron la invasión de Irak, bajo el argumento de que se trataba una guerra contra el terror. El objetivo era proteger a los Estados Unidos y Europa de ataques terroristas, ya han pasado una década desde esa invasión y, en vez de desaparecer la propaganda y hechos de guerras, la misma se ha proyectado hacia Siria.

Todo está claro, Occidente presentaba a los Yihadistas de Siria como luchadores por la libertad que llevaban una lucha heroica contra el régimen tiránico de Assad. Lo que, ahora se llama el Estado Islámico, recibió apoyo, dinero y armas de los norteamericanos, británicos, franceses, así como de los saudíes y qataries.

Se supone que la invasión de Irak iba dirigida contra Alqaeda, pero antes de que los estadounidenses entraran en Bagdad, no existía Alqaeda en Irak, ahora, éste grupo tiene un punto de apoyo en Irak y desde el Oriente Medio se proponen organizar ataques terroristas en toda Europa y otros lugares.

Esto, es altamente significativo, existe una contrapropaganda muy utilizada por los estadounidenses para confundir y a través de los medios publicitarios, rompen con la civilización occidental que tiene un carácter democrático, cristiano y libre. Las imágenes son puntos de lucha para enfurecer a los jóvenes y mujeres. Llevarlos al campo que ellos requieren.

Estoy seguro que Farmatodo, aplica su venganza contra el gobierno bolivariano de Venezuela en el asunto de las cremas dentales. Antes, en marzo se podía adquirir hasta un máximo de cuatro cremas de distintas marcas, pero, en éste instante, no más de dos. Me pregunto. ¿Quién financia a la señora Vanessa Sénior para proferir un lenguaje no correcto en Farmatodo y luego se descarga contra nuestro Libertador Simón Bolívar y Francisco de Miranda?. Por ley, estas ofensas llevan una amonestación pública por parte de Fiscalía General de La República.

Farmatodo, que broma con esta factoría binacional, que en una oportunidad fue botica y muy buena. En abril fui a una de sus tiendas un martes- en Las Chimeneas, Valencia, Carabobo- y precisamente correspondía a mi número de Cédula de Identidad y la dependiente me indicó que no podía comprar dos cremas dentales. Me retire y revise el papel de registro y al reclamar, indicó que era por captahuellas, bueno regrese la semana siguiente y la información es que el día fue cambiado para los terminales dos y tres al miércoles, bueno, simplemente salí, porque estaba enajenado. Fui a otra tienda y me traje las cuatro cremas.

Bueno, ahora aparece esta moderadora de un canal privado, motivando a una campaña y precisamente sobre cremas dentales, es sospechoso. Esto, ha tenido sus ensayos de aciertos y errores.

La CIA Y USAID- NED, vienen utilizando los medios para justificar acciones en América Latina y derrotar las anclas del ALBA, como son Ecuador, Argentina, Venezuela y Bolivia. Quieren llenar las páginas de los impresos de contrapropaganda para lograr sus cometidos ya planificados con anterioridad en el Legado de Henri Kissinger.

Francia y los británicos buscan el lanzamiento de repetidas aventuras militares, sin importarles la población. Aquí, tienen a sus títeres de la derecha que no se atreven a caminar los barrios, como lo fue en tiempos pasados.

Desde que terminó la II Guerra Mundial y la mayoría de los imperios reconocidos se disolvieron, ha prevalecido lo que podríamos calificar como el moderno imperialismo económico, donde el dominio no se manifiesta de manera oficial. Por ejemplo, Estados Unidos ejerce un considerable control sobre determinadas naciones del Tercer Mundo debido a su poder económico y su influencia en algunas organizaciones financieras internacionales, tales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Del mismo modo, las potencias europeas han seguido interviniendo de forma significativa en la vida política y económica de sus antiguas colonias, por lo que han sido acusadas de practicar el neocolonialismo, que consiste en ejercer la soberanía de una nación sin que exista un gobierno colonial oficial.

La tentación fascista sigue insinuándose permanentemente en nuestras democracias latinoamericanas. Actualmente hay quienes hablan de la existencia de un "fascismo amistoso", de un "fascismo de rostro humano", de un "fascismo estilo Madison Avenue", que sería la actual tendencia de poder en los Estados Unidos de la era Reagan- Barak Obama.

Su primera raíz es la vinculación íntima entre el capitalismo y el Estado. Su segunda raíz es el poderío creciente y la cohesión en marcha de la élite en el poder. Su tercera raíz es la voluntad, participada por muchos, de detener el proceso de ruina de la familia, de decadencia de la comunidad, de pérdida de sentido del trabajo. Junto a ello hay otros ingredientes coyunturales. Este tipo de "fascismo benévolo" adopta la forma de un autoritarismo de rostro democrático.

Por todo esto, el presidente Nicolás Maduro Moros, debe actuar sin ver atrás, los industriales no son amigos de nadie, o se acoplan al Estado o se le aplica la ley.

Por otra parte, el venezolano debe disciplinarse en la compra de productos regulados y no regulados. Por ejemplo, un desodorante tiene una duración de tres meses, si es utilizado una vez diaria y cuarenta y cinco (45) días sí es utilizado dos veces diarias.

Lo demás, es asumir pensamientos fuera del marco de referencias. La Guerra Económica es otra realidad en referencia a los programas norteamericanos hacia la intervención del Sur.

Los ojos ven mi alma

Los ojos ven mi alma
El espíritu vaga en mi aire

OCASO DE LA LUZ

Carta a Arthemis


Nada morirá, el viento vuela en mi alma,

Nada morirá, el corazón fluye su respirar

Mi espíritu aviva el soñar de mi alma

Y me despierta cada día en mi cama.

La perfección no existe en las almas de poca conciencia, Elena siempre se quejó de su defecto, ser ciega espiritual, a pesar de tener un buen origen familiar, todos la queríamos y una vez, quise verla sonreír y le doné mis ojos.

Las olas y el mar, es un clamor de un pastor

Toma mis manos y bendeciré tú alma,

Dios es supremo, libra el corazón del opositor,

Comprende, la noche esta entrada, aquella piragua es rara.

El mundo es encantado, ojala pudieses verlo con mi carta en la mano, es una cantata, que habla por tus ojos y, ya no están huérfanos, son encantados por la alegría de tu mirada y que todavía eres una chica, sentada en el malecón.

No caviles, adelántate al camino de Salvación

El pastor guía tu camino, no es el mismo vacío

Es la balanza, detente, es el día de rectificación,

Tus pelos rizados, juzgan tus motivos, los he visto.

Elena, jamás dio gracias, la carta se la llevó el mar y el viento, me apoyé hasta el final, quedando huérfano, te di la oportunidad como amigo, porque nunca tuviste familia y el mundo conoce tu alrededor, sobretodo tu familia y amistades.

La vida me pone furioso, he salido a la calle,

Es iracundo pensar en lo amado, es tiempo del bautizo.

Ideas descabelladas, el iracundo tendero

Nada es prohibido, tómalo desdichadamente

Emiro Vera Suárez, julio 16 de 2015

Militarismo, una nueva fase política

Militarismo, una nueva fase política
y los civiles, obviados

LIDERAZGO, FASE REAL DE LA DEMOCRACIA

Aventis.


Hoy día, las organizaciones políticas devanan sus sesos, buscando ideas para convencer al pueblo para que voten por ellos, grupos familiares conforman su monopolio para canalizar los posibles potentados y beneficiarse con el poder que les da el Estado de manera democrática, estamos igual al siglo XIX. El liderazgo actual no es real, prácticamente se convierte en una fuerza hereditaria, hay una gran disputa por el control del poder, tanto de la derecha como la izquierda.

Ambos, reflejan un mismo resultado y donde la paz, reina por su ausencia ante actos vandálicos promovidos por pandillas, sea cual fuere su origen. Se debe romper con los dogmas, utilizar el conocimiento colectivo para el nuevo ejercicio de libertad política y garantizar el autoabastecimiento básico agroalimentario a las comunidades, el Estado debe manejar una ruta común para estar al servicio de cada comunidad y de su manejo económico.

La democracia es el conocimiento del pueblo y como éste debe utilizar su concepción para el manejo integral de la tierra y tener un área de administración social de la producción para generar un liderazgo real.

Los cuerpos urbanos de actividad social deben estar bajo una jurisdicción política e ideológica, Los cuerpos colegiados en función de su autoridad, elegía a los funcionarios de orden público en base a expedientes claros y precisos. En Londres, por ejemplo eran los sheriff, en la vieja Europa eran los jueces y en Italia, los consulados que regía lo inmigrante, extranjeros y nativos, tres concepciones de los derechos humanos en una sola realidad.

Así, ocurrió con los gobiernos tradicionales, entre el siglo XIII y XIV, la monarquía reinante modificó su concepción del poder real, su actitud frente a los diferentes sectores sociales y sus modos de operatividad. Eran esos reinos vastos dominios , dentro de los cuales se movían los grupos mercantiles que buscaban expansión territorial, basado en actividades miliares, así llegamos al Esequibo. Una zona firme de exploración y de afluencia para los británicos y luego los estadounidenses. Es una zona de firme influencia para irlandeses, británicos y franceses, cuyos investigadores tienen una cartografía exacta de la zona, como su antropología.

Venezuela ha dado el primer paso para darle constitucionalidad a sus leyes y derechos humanos en su declaración universal, pero, el venezolano ha sido ápatico en las luchas sociales, dándole paso a grupos migratorios que han dominado territorios y poseen su propio armamento de defensa, se encuentran nuclearizados dentro del mismo poder. Guyana, extendió los límites de sus muros, hemos llegado al mestizaje.

De allí, la importancia de la lucha de clases, reconocer nuestra jerarquía dentro de ella. Actualmente, en Venezuela el pueblo llano se moviliza por corrientes adversas a su sentido común de acción, obviando los planes originales escritos por el Comandante, Hugo Chávez Frías en cuanto a la verdadera lucha de acción social por la política y la democracia.

Debemos tener cuidado en ésta etapa revolucionaria, no llegar a un absolutismo monárquico, el exceso de autoritarismo y la implementación de las fuerzas militares en las gobernaciones e instituciones claves del gobierno central, dejando a un lado a la población civil preparada para ejercer tales funciones jurídicas y políticas.

Los errores, deben ser corregidos con suma urgencia, no hay tiempo. Las movilizaciones de extranjeros en nuestro país y su legalización en papelería nos han hecho mucho daño, hemos tenido una mirada muy complaciente, que, ahora nos corroe la revolución.

Este Proyecto Bolivariano, debe garantizar el ejercicio del poder en plenitud y nunca hacer una escalada entre la verdad y mentira, justicia e injusticia, la caridad y mezquindad, la razón y el fanatismo. El proceso revolucionario es un cambio democrático hacia una realidad de país, tal como sucedió en La Alemania del Siglo XVII, cuna de los saberes políticos junto a Atenas, hoy atacada por los monarcas británicos y estadounidenses, el juego fatal es el petróleo, el Delta del Orinoco y las plantas amazónicas. Ya Libia, Siria e Irak van pasando, se levantaran diez naciones para hablarnos de Paz, cinco del continente europeo y cinco del Medio Oriente, de ellas quedaran siete, u fin es manejar un nuevo orden mundial basado en una economía netamente mercantil, como en los tiempos delos Welsers.

Necesitamos un liderazgo civil en éste Proyecto Bolivariano, no militar, es hora de que nuestras Fuerzas Armadas regresen a los cuarteles, eso lo contempla el plan original de la patria, ahora pasamos a un país clave en el orden mundial y nuestros militares deben estar preparados para esta nueva actitud mundial.

Escritora argentina

Escritora argentina
libros y libros

FRASES



Caminar a tientas era el desafío: no hay oscuridad viva que la voluntad no doblegue... Ana Caliyuri

Zulika King

Zulika King
Analista

RICARDO SANCHEZ

Por: Zulika King

Siempre se ha dicho que en política no hay nada escrito y, si me permiten, hasta que sucede. En el caso de este joven, Ricardo Sánchez, la realidad ha superado la ficción. Es indudable que la inclusión de su partido político al GPP a todas luces resulta unaafrenta a nuestra moral revolucionaria, a nuestros caídos en revolución y más atrás en el tiempo. Vemos una vez más las contradicciones en nuestro proceso revolucionario. A nosotros, a las filas militantes se nos pide lealtad, y así debe ser; pero sin duda, la lealtad es a los principios y valores que rigen a nuestra Revolución Bolivariana y a sus líderes.

Camaradas, he tratado de mantenerme callada en estos últimos tiempos, pero a la vez muy atenta de todos los acontecimientos que en estos últimos meses se vienen desarrollando en nuestra Patria. Sin duda preocupantes en su gran mayoría, a caras de las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre. Me he abstenido de escribir por el simple hecho que las críticas abundan ya y sobra quien las haga, sin que nada pase, lo que se evidencia día tras día.

En esta ocasión, con el caso de Ricardo Sánchez no he podido callar, pues la situación me supera y me retuerce la moral revolucionaria, máxime cuando en casi todos mis escritos, y ustedes lo saben, he hecho un llamado a la directiva de nuestro partido PSUV, a nuestro camarada Presidente Nicolás Maduro, con profundo respeto y amor, para que se reuniera con los camaradas que pudiesen estar descontentos asumiendo posiciones críticas frente a la realidad que nos golpea. Como es el caso de los camaradas de Marea Socialista, el camarada Toby Valderrama, Héctor Navarro, Profesor Giordani, Ana Elisa Osorio, Vanessa Davis, Alberto Nolia y un sinfín que se han ido quedando en el camino y hoy son tratados de contrarrevolucionarios y vilipendiados en muchos casos. Al contrario de Ricardo Sánchez, estos camaradas sí son profundamente chavistas. Su único pecado ha sido acotar situaciones y posibles desviaciones haciendo uso de la crítica que siempre fue estimulada por nuestro Comandante Eterno.

Puede no gustar a algunos, pero a ninguno de ellos se les puede tachar de traidores, contrarrevolucionarios u oportunistas, pues su trayectoria dice lo contrario. Pareciera que para ser considerado un verdaderorevolucionario, respetado en nuestro proceso, hay que ser un corrupto o traidor y atentar contra la estabilidad política y la paz de nuestra sociedad, como el caso de William Ojeda, en su momento, y ahora Ricardo Sánchez.

¡Ahh! Antes que se me olvide: Y a otros se les ha "castigado ejemplarmente" dándoles grandes cargos por no haber hecho bien su trabajo, como fue el caso de Alejandro Fleming, en su momento presidente de la extintaCadivi, hoy Cencoex. ¡Y eso es para que no lo hagas más!

Esto me recuerda aquella famosa frase de Galeano: El Mundo al Revés. ¿No les parece camaradas? En estos momentos tan decisivos para el proceso revolucionario, donde hay que estimular a las filas militantes para la movilización en defensa del legado de nuestro Comandante, poco se ha hecho para construir la verdaderaunidad revolucionaria que tanto trabajó nuestro máximo líder Hugo Chávez. Al parecer, se ha impuesto el orgullo, la poca visión estratégica, a cara de lo electoral; y lo más imperdonable aún es el hecho que casi le ponen una alfombra roja al joven Ricardo Sánchez para su entrada triunfal al GPP. Sería interesante saber qué dirá sobre este tema el camarada Mario Silva. Espero se pronuncie, pues la verdad es revolucionaria. A la contrarrevolución ni un tantico así, diría el Ché.

Lo sucedido con Sánchez da muestras de desesperación y debilidad, de un mal cálculo político. ¿Alguien puede creer que un escuálido tan oportunista y visceral como él ha sido, pueda sumar a la Revolución Bolivariana?

¿Creen nuestros líderes que esto no va a repercutir políticamente y que saldremos indemnes de este monumental error? ¿Qué necesidad había de ello? Una vez que se derrama el agua es difícil recogerla. Sin duda hay un revuelo entre los camaradas que se encuentran muy indignados. Muchos se han resteado con nuestra Revolución y hoy son apartados como perros sarnosos. Esto es un llamado de atención, nunca es tarde para rectificar y avanzar en la búsqueda de la unidad necesaria. Es aquí cuando se hace clara la definición de la política como el arte de lo posible. ¿Hasta cuándo nuestros líderes nos seguirán dando mensajes equivocados que nos pueden costar caro? La pregunta obligada es si la mayoría revolucionaria, chavista, entenderá y aceptará esta situación.

Otra pregunta: ¿Qué es para nuestro gobierno ser un contrarrevolucionario? ¿Será hacer uso de la crítica acompañada de una profunda preocupación? Camaradas, los valores y principios revolucionarios son inexpugnables, no se negocian, se defienden hasta dar la vida misma de ser necesario, pues de nada le sirve al hombre ganar el mundo si se pierde a sí mismo.

Con profundo dolor e indignación, se despide su camarada por siempre Zulika King.

PD: nuestro Comandante Chávez nos pidió siempre la unidad en la diversidad, pero eso sí la unidad revolucionaria, y todo esfuerzo que se haga para construirla es poco, el tiempo se agota. Esperanzada quedo en que se imponga la madurez política por encima del orgullo. Amarecerá y veremos. ¡Honor y gloria a todos los camaradas, indistintamente de su trinchera de lucha! ¡Mis respetos! ¡Qué viva el legado de nuestro Comandante Chávez por siempre!

Zulika King
Movimiento de Batalla Social Punta de Lanza

Contralores Sociales

En Guatire, la Villa Heroica, a los 04 días del mes de agosto de 2015.


Fecha de la Noticia: 05 de Agosto de 2015
Hora: 19:07:35
Fuente:
APORREA

ANA CALIYURI

ANA CALIYURI
Poetisa Argentina

Tras la ventana todas las ventanas


Hubiese jurado que era solo una ventana, un mundo propio, absurdamente limitado entre la calle y el alma. Hubiese dicho que las sombras como las luces eran juegos de rebote a la distancia y que la niebla, indefensa ella, se quebraba en llanto en este día lluvioso. Hubiese pensado, en otro tiempo, que una ventana es solo eso y no más. Pero, todo cambia, la perspectiva, la vida, las paredes y hasta la ventana. Tras ella, aunque no pueda demostrarlo o tal vez sí, hay mundos secretos para desentrañar, como verdades que hacen mímica y nos esperan cautelosas. Un mundo por ventana, un reducido mundo que es todo lo que nos permite asirnos a esta existencia llana, y luego en la frondosa imaginación tras la ventana están todas las ventanas, como si la humanidad y un trozo de universo fuesen el correlato de lo que deberá ser. La distorsión de una verdad dentro de otra, de una falacia empujando a la fantasía, la luminosidad del futuro o quizá el mundo de las suposiciones albergándonos. Me gusta preguntar qué se ve tras la ventana. Estoy segura que vemos aquello que proyectamos, bah no estoy segura. Tras la ventana…todas las ventanas.

Principio del formulario