Escritor- Filósofo


"La niebla es un paso del camino entre una certeza y otra certeza, jamas he caminado entre cargas y visiones falsas, debemos aprender a caminar en el umbral del camino con nuestro maestro espiritual o gurú. Debemos aprender a desafiar a la muerte y dominarla. Amar es un desafío espiritual." Emiro Vera Suárez

viernes, 15 de febrero de 2008

ESCRITORA INVITADA: ANA TERESA TORRES

As
ANA TERESA TORRES Y LA VOZ DIRIMENTE
Por Julio Ortega
El exilio del tiempo de Ana Teresa Torres (Caracas, 1948), fue publicada en 1990, aunque según explica la autora en una entrevista, es necesario saber que se escribió cinco años antes. Esta novela es una biografía familiar en la cual la narradora, interesantemente, es anónima. Ambos hechos (advertir el lapso entre escritura y publicación, la ausencia del nombre propio en una novela multibiográfica) parecen declarar, por una parte, el afincamiento en el presente de la escritura, que explica la perspectiva crítica y política; por otra parte, el balance histórico de una crónica familiar, donde si algo suelen tener los personajes es un nombre propio. Aquí es la voz del presente la que carece de nombre.
Lo primero que distingue a un personaje de otro es la marca de su diferencia nominal. Pero en esta novela, el hecho de que el personaje central, donde está depositada la articulación de las voces narrativas, esté desprovisto del suyo, no aparece necesariamente como una carencia. Puede ser hasta un signo de plenitud de la voz, puesto que quien está en posesión del cuento, está en posesión de los nombres, del escenario nominativo; esto es, de la memoria tanto familiar como tribal. Además, el hecho de que la personaje no tenga nombre la libera de su propia historia, y le permite la estrategia de contar la historia de los otros como la prehistoria de sí misma. En este espacio en blanco de la voz narrativa, los personajes usan el tiempo no necesariamente como un exilio sino como una presencia incluso abundante. O sea, tienen una gran capacidad de reconstruir sus propias vidas, gracias a que la narración sitúa a esas vidas en el cuento, la crónica, el testimonio, la biografía, y hasta la interpretación política. Con todo, el proceso de este relato biografista canjea, en un momento, la vida de los demás por la voz propia del sujeto. Lo cual hace recordar una observación de Helene Cixous acerca de la voz de la escritora, quien recibiría la suya desde la palabra materna. La palabra materna en esta novela es privilegiada: está hecha de las voces de las varias madres, abuelas, bisabuelas y tías tutelares, que son como fuentes del narrar, y también modelos de contar; favorecen, en fin, el escenario, robusto y fecundo, de la identidad del narrador (acto) o narradora (voz).
En un sentido, esta novela no reconoce problemas con la identidad porque los personajes saben quiénes son; ese es uno de los rasgos configurativos de la identidad de clase, la identidad histórica y la identidad nacional, favorecidas a su modo por su propio discurso. Por lo tanto, el hecho de que la narradora carezca de nombre y favorezca, así, la voz recobrada de las madres, sugiere que cuando asuma su propio cuento deberá dirimir su voz en ese escenario de voces. Dicho de otro modo, cuando asume su identidad (aunque su identidad esté obviamente cargada por la espesura del relato familiar) habrá disputado su propia voz. En ese momento, en la novela aparecen otras voces, que ya no son necesariamente familiares, sino que están vinculadas por otro sistema de parentesco. Se trata de personajes nuevos, como la hija de los antiguos sirvientes. Y en estos relatos los hijos de familia se reconocen como otros. Ocurre un cierto desdoblamiento de la propia voz, que se construye desde su reflejo antagonista. Si al comienzo teníamos las voces que hablaban con todo el tiempo a favor en un relato prolijo, hecho de anécdotas y digresiones; al final tenemos una cierta urgencia del habla y una especie de disputa por ocupar la persona narrativa. En ese momento de la parte final, incluso aparecen unos personajes muy antiguos en el linaje familiar, como el vasco y otros; pero también aparecen personajes muy recientes; y esta especie de interpolación de historias que diversifican el tiempo y el espacio narrativo, ocurre justamente cuando la persona que no tiene nombre está ganando su voz propia. Esa voz se genera en la intermediación de las otras voces, las de la diferencia.
La biografía familiar aparece en esta novela como romance nacional. El romance nacional es el relato en el cual se construye una representación de la ciudadanía, de la formación de la nacionalidad, del drama de la diferencia cultural. Esto es, representa el decurso de la identidad en el imaginario de la comunidad hipotética. Aquí la representación del país es histórica, puesto que requiere explicarse los tiempos coloniales; y es de clase, puesto que se refiere a una clase tradicional dominante y en evolución. De modo que estamos ante un romance familiar (ante un nacer nacional en la épica doméstica) que tiene que ver con la relación e interacción del país, desde su representación en Caracas, con las otras clases, con los inmigrantes, con las transformaciones de la modernidad y con la modernización venezolana; pero también con la historia mundial, porque estos personajes son testigos de varios acontecimientos importantes del devenir contemporáneo. Es sintomático que el romance familiar venezolano, por una vez, no sea regional. Baste recordar que el romance familiar en Teresa de la Parra ocurre como la nostalgia aristocrática (tradicional y antiburguesa) de una arcadia autárquica que se reconstruye como universo señorial, tan perfecto que ha desaparecido. El romance familiar en Gallegos es regional, y dramatiza un conflicto de códigos: de honor, de género, de clase; y se da sobre el escenario de la modernización, que es la incertidumbre de su época. El romance familiar en la novela de Adriano González León, País portátil, es un intrincado recuento del pasado, medido generacionalmente en la biografía laberíntica de las regiones disputadas por la incertidumbre, ahora, de lo nacional, que ha sido usurpado por el Estado; sólo que ya no hay arcadia arcaica sino crónica de violencias y saga de fracasos. Ana Teresa Torres coincide en algunos puntos con la contraépica de González León; su novela también asume el fracaso de los personajes, sobre todo de algunas mujeres que ven frustrada su vocación en la socialización compulsiva. Sin embargo, el romance familiar tiene la peculiaridad de desarrollarse aquí como un cuento acerca de la evolución misma de la nación venezolana. Es decir, el romance familiar viene a ser una metáfora de la modernización cultural, política y social de este país. Es por eso que, interesantemente, se da no como regional sino como una interacción de lo nacional con el exterior, a través de los viajes de la clase tradicional aristocratizante a Francia; a través de la evolución de la burguesía más moderna que se vincula a los patrones y modelos norteamericanos; y a través de los más jóvenes, cuya educación sentimental y literal se hace en una interacción con el mundo exterior. La otra peculiaridad de este romance familiar, emblemático de la nacionalidad procesal, es que varios de los personajes son inmigrantes. Es revelador el caso del vasco, que hace el recuento de su vida venezolana; como el extranjero que conquista pero que luego es conquistado y, al final, vencido.
Al plantear este romance nacional como una biografía familiar, la novela no requiere insistir en la crítica del mundo que representa, un mundo coherente, sistemático y codificado, que es el de la alta burguesía. Más bien, la novela se plantea un problema formal, desde el punto de vista de la representación narrativa: cómo representar legítimamente una clase social que, en la mayor parte de sus prácticas sociales, es ilegítima. Otros autores enfrentados a similar dilema han dado en algunas resoluciones paradójicas y distintas. El ejemplo clásico es el de Balzac, que decidió retratar fielmente a la burguesía francesa para elogiar su dinámica en la construcción de la nacionalidad, y que terminó, irónicamente y sin pretenderlo, cuestionando su integridad. De otro orden es el caso de Proust, porque la formalidad de su mundo aristocrático, en contraste a las burguesías nuevas, está hecha en el exceso de sus saberes y poderes. Más próximo nos es el ejemplo de Alfredo Bryce Echenique. Un mundo para Julius (1971) es una novela marcada por el pensar crítico de los años 60, pero al representar a la clase alta peruana confronta el dilema de la legitimidad social desde la perspectiva del humor; y si ese "mundo" es socialmente impensable, profundamente antidemocrático, gracias a la voz relativizadora del humor es disputado por la ternura, la compasión y el diálogo. Por lo mismo, la representación queda mediada por el lenguaje que la construye y, al final, por la lectura que la sostiene. Así, los primeros lectores de esta novela la leyeron como un responso de la alta burguesía latinoamericana. Casi a la manera en que se leyeron Pedro Páramo (1955) de Juan Rulfo o La muerte de Artemio Cruz (1962) de Carlos Fuentes, que liquidaron la revolución mexicana como tema al convertirla en un discurso funerario. Sin embargo, una década más tarde Un mundo para Julius fue leída como una saga nostálgica del tiempo burgués perdido. En el caso de El exilio del tiempo, no ajena al ejemplo de Bryce, hay al comienzo una actitud de distancia crítica frente al mundo representado y, no pocas veces, ese distanciamiento crítico es irónico y opera contrastivamente subrayando situaciones de privilegio, dominación, exotismo y dependencia entre los estilos de vida de la alta burguesía y los de la burguesía emergente. La nueva burguesía es aquella que concibe a Miami como polo de expectativas y que adquiere una compulsión adquisitoria, complacientemente alienada. Frente a esa burguesía que concibe lo bueno como lo que se compra doble, la otra, la más antigua, obviamente se distancia. Se plantea aquí una posición discursiva que es paralela a la de Bryce, la noción que la única aristocracia legítima es de por sí una causa perdida. En Las memorias de Mamá Blanca Teresa de la Parra demuestra, quizá sin proponérselo, que la aristocracia es imposible porque ya no es un programa social, y sólo puede ser un programa arcádico. Pero, en otro sentido, perdida la hacienda todavía le queda el discurso, el valor sin precio de una economía simbólica. En cambio, en la novela de Bryce la nueva burguesía en el poder ya no requiere de discurso: el dinero habla mejor que el lenguaje. Sin duda a la vista de estos ejemplos, Ana Teresa Torres trabaja sobre el dilema de la legitimidad narrativa, ya que sus personajes deben ser específicos y a la vez figuraciones de cada época postulada como un marco de referencia histórico. Por eso, aun cuando algunos personajes puedan resultarnos injustos o dominantes, y aun cuando la novela los condene desde un punto de vista crítico-ilustrado, aparecen creíbles y veraces; y, no pocos de ellos, hasta empáticos y humanizados. Por cierto, otros personajes ganan la dimensión de su propio discurso, como es el caso de Marisol que pretende hacerse guerrillera, aunque uno sospecha que está buscando entrar en una novela de Adriano González León sobre la guerrilla urbana. Pero el personaje de más arraigo es el vasco, cuya historia es realmente conmovedora; primero su carta y luego su monólogo desde la muerte lo hacen extraordinario. Es un personaje de la fundación, del habla de los orígenes, una especie de anti-Pedro Páramo.
Dentro de esta lógica narrativa del romance, aparte de la legitimación narrativa de una clase perdida como causa social, El exilio del tiempo no rehuye explorar el melodrama. En varios momentos el romance familiar es comparado con los grandes melodramas de la opera. En la página 38 leemos: "se casaron pero todo se convirtió en tragedia, como en las óperas." La opera es un sistema de referencia que está, diríamos, dignificando el gasto melodramático del romance nacional. En la página 69, se habla de las películas mexicanas, ("plagadas... de encrucijadas más reales que la vida misma"), sugiriéndose que el melodrama construye la memoria, quizá la identidad. En esta novela, por otra parte, este romance familiar pasa por un análisis bastante agudo y rico de lo que se podría llamar la socialización de la mujer. Esa práctica asigna a la mujer el valor de articulación social, dado que su papel en el intercambio regula simbólicamente cualquier saga familiar. Pero en esta novela casi todos los personajes femeninos se construyen en el relato a partir de su conflictividad social; primero asumen y luego cuestionan, e incluso rompen, los códigos de socialización de lo femenino. La sociedad aparece como una máquina de convertir a la mujer en perpetuadora del orden. Es evidente en la página 71, cuando León habla de su infancia, y enumera una serie de pautas, conductas y valores que tienen que ver con la reconstrucción social de la mujer. Por eso, la abuela dice: "si fuera joven sin duda estudiaría algo o hubiera realizado mi vocación artística"; este es un tema que reaparece, porque justamente el fracaso se presenta como un canje según el cual la realización social de la mujer se cumple a cambio de sí misma. No es casual, entonces, que el matrimonio asegure el contrato social, como el intercambio de las hijas para la perpetuación del orden. Ese intercambio sostiene el poder patriarcal; aunque evidentemente el relato de las madres indica que hay una dimensión matrilineal trabajando su propia historia de los hechos. A veces, el relato de las madres parece sólo la voz de la casa y de la cotidianidad domestica; o sea, el marco desde el cual se construye el sistema patriarcal. Esa es la otra ambigüedad dentro de la complejidad del relato de vida, el cual no permite ver las cosas en blanco o negro, porque el entramado de las historias personales en las historias familiares es un mapa ideológico, histórico y político; lo que demuestra que la vida cotidiana no es esquemática sino conflictiva.
Solamente desde la ideología de la modernidad, desde el relato totalizador del progreso y la racionalidad, podríamos pensar que todas las sociedades son imperfectas frente a la sociedad ideal racional. Esa interpretación optimista convierte a las sociedades tradicionales en ilegítimas, y vacía el contenido del presente a nombre del futuro. A esas versiones responde la memoria como fuente de la identidad y la diferencia en esta novela de novelas. Quizá también todos estos gestos de refutación sugieren una rebelión contra el padre; en la página 117, Mercedes enuncia una letanía sobre el odio: "Odio cómo toda mi vida se ha visto envuelta en problemas que no entiendo", etc., que termina en una frase formidable: "Odio ser yo también un perfecto gesto inacabado". Es revelador como conclusión, porque es un relato de vida que está saturando el discurso con los hechos; pero como ocurre varias veces, lo hace desde la perspectiva del fracaso, del incumplimiento. Un gesto importante sobre la memoria es el del vasco fundador cuando afirma, al final, que la memoria es un principio de deseo."Toda memoria es un deseo" (253), dice, y sugiere también unas memorias del porvenir. En el sentido de que la perspectiva de una narración que ve el tiempo como vivido, puede ver un fragmento de ese tiempo no solamente como pasado sino como anticipación del propio relato que lo va a contar. La novela se beneficia del discurso de la memoria, que es circular, acumulativo y digresivo; pero también es un discurrir formalizado por la presencia o copresencia de distintos narradores que ocupan el teatro de la memoria. Teatro del pasado, este es un libro hecho para recordar cíclicamente, incluso anticipadamente, como es patente en el recuento de vida que sigue a la muerte del vasco. Recordar puede ser desear, esto es, cambiar el sentido de las cosas, reinterpretar y reescribir. El testimonio parece ocurrir como un recuento que se da en el escenario de la memoria por primera vez; pero se da, más bien, en una segunda instancia escénica, como si los personajes hubiesen ya leído todo lo que estaba contándose. Los hechos, en verdad, ocurren en una reescritura de la memoria pluralizada, más abierta que puntual. Porque si una memoria se refleja en otra y si un testimonio se construye frente a otro, tenemos un juego de espejos desenterrados, una representación de la memoria como teatro de voces, donde se equivalen este des-romance familiar y esta contra-historia nacional.
En este debate formal está latente el dilema de las identidades, que es por definición plural y heteróclito. La memoria es una fuente de la identidad, en tanto principio del autorreconocimiento; y la identidad se construye por semejanza: algo es idéntico o parecido a uno; pero también por diferencia: la parte del otro nos distingue como diferentes. En esta novela la presencia del otro está entramada en la construcción de la identidad, al punto que es la diferencia la fuerza que libera a los sujetos. Por eso aquí la identidad que se cuestiona es la de lo semejante; varias veces la novela dice: "esto es lo mismo"; hasta los muebles nos ratifican, porque estamos hechos para perpetuar los mismos gestos, para repetir las mismas cosas. Así, la crítica no es necesariamente, como en los años 60, del contenido ideológico que deslegitimiza a la clase, sino del contenido de identidad homogénea, que sustrae la individualidad de los personajes. Paradójicamente, podemos tener una identidad nacional, cultural o social muy robustas, pero no tenemos identidades individuales saludables y libres; porque las identidades individuales terminan frustradas por los mecanismos que aseguran la identidad de lo mismo contra la identidad de lo diferente.
Se plantea, por ello, una problemática que tiene que ver ya con las prácticas críticas de la literatura postmoderna, donde reaparece la noción de sujeto, y es la del lugar del discurso, allí donde recomienza a desatarse la historia de lo representado como natural para suscitar el relato alterno de la subjetividad entrecruzada de viejas cóleras y nuevos deseos. En la práctica y en el discurso postmodernos, con los movimientos feminista, municipal y ecologista, con las asociaciones de base y las reconstrucciones de la sociedad civil, reaparece la noción del sujeto y, en consecuencia, la recuperación del debate de la identidad. A ese momento del debate emancipatorio del género, del desbase del código, y de la pregunta por la posición del yo en el discurso, pertenece esta novela, que ha debido recorrer toda la historia nacional para recuperar la voz de su instante como un tiempo, aunque siempre exiliado, esta vez afincado.
La identidad de la diferencia, de lo heterogéneo frente a lo homogéneo, contradice, por tanto, el orden construido por las identidades de clase, de nación, de historia, que resultan convenciones canónicas. Al final, el romance nacional aparece contradicho, confrontado y subvertido por la identidad posible de las mujeres frente a estas identidades homogenizantes. No obstante, hay que decir que el personaje que podría ser el héroe de la identidad como diferencia, que es Marisol, la guerrilleara, irónicamente aparece como un personaje codificado por su propio discurso de época. En la página 217, dice: "me acuerdo que un día le dije cuando sea grande quiero ser artista como usted;" y le replican: "pero tú estás loca, chiquita, cuando te gradúes ya nadie se acuerda de que tu papá es conserje." Lo que equivale a decirle: la sociedad es quien te da identidad, nunca podrás ser libre, siempre serás parte del simulacro. Pero hay otro momento, en la página 222, donde ella dice: "De pronto me parece, Oswaldo, que no somos más que productos de una violencia, de una ejecución impensada que cae sobre nosotros, articulándonos en las más diversas posiciones y dejándonos en historias que vamos haciendo nuestras a fuerza de vivirlas." Lo que supone una conclusión melancólica: la noción de que el sujeto no está hecho para la personalización sino que está condenado a repetir la violencia de lo mismo. No obstante, si el relato puede hacerse, en efecto, nuestro, el camino se abre como una fuerza contraria. A ese cruce de caminos nos lleva Ana Teresa Torres con esta entrañable y lúcida novela, capaz de convertir a la historia nacional en la forma que sostiene la opción de una ruta distinta.

Conversación con la autora
Julio Ortega: Para empezar, Ana Teresa, quiero preguntarte por las circunstancias en que escribiste la novela. ¿Cómo se te planteó el libro, y qué problemas y soluciones encontraste en ese proceso?
Ana Teresa Torres: El exilio del tiempo es un libro que yo escribí entre el 84 y el 85, y la base de donde yo partí era, como me imagino que parten la mayor parte de las novelas, de fragmentos, de episodios, de situaciones, escenas, relatos, que en ese momento no estaban organizados; yo no tenía un plan exactamente de cómo era la novela, creo que en ese momento yo no tenía ningún plan, para decir la verdad. Creo que el plan de la novela, o la idea de estructurarla y organizarla, fue algo que surgió desde los propios fragmentos; fue como intentar que los fragmentos produjeran una unidad, que no sé si realmente tienen totalmente. Creo que en novelas posteriores yo me planteé la idea de un plan previo, pero no en esa novela, que es la primera que yo escribí; yo había escrito algunos cuentos, no muchos y sobre todo episodios. Ahora, en tus comentarios tocaste mucho el tema de la identidad en la novela, y yo me estaba preguntando cuál era mi estado de ánimo, cuál era mi idea entonces; bueno, yo creo que en ese momento yo estaba muy impactada por la Venezuela de los años 70, porque hubo un cambio muy impor­tante de la sociedad venezolana después de los años 60, que creo que se formó en los 70 y que se ha venido continuando hasta hoy. Esos cambios se habían producido dentro de la sociedad en todos los niveles, y por eso surge la idea de la identidad, la idea de evocar la memoria, como tu dijiste, para construir la identidad; la memoria, en el sentido de reconstruirme yo misma, es decir, quiénes somos, dónde estamos. Y, en cierta forma, mi personaje es un poco la etiqueta de los años 70, en el modelo de sociedad que se ofreció; lo que pasa es que económicamente el modelo fracasó y ahora estamos en lo que estamos, pero ese era el modelo propuesto. Generacionalmente yo pertenezco a los sesenta, y estaba muy impactada por el fracaso de todo lo que significa la utopía de los sesenta y en qué nos habíamos convertido, en una cosa completamente desvanecida desde el punto de vista de esos ideales; eso era para mi lo más importante.
J.O.: O sea, que la novela nace más bien de una necesidad de esclarecimiento. ¿Y cómo se va imponiendo el placer del cuento en esa armazón crítica de revisiones?
A.T.T.: Bueno, porque hay un placer del relato, a mí me gusta relatar; hay escritores que no les gusta relatar, que no les gusta la anécdota, a mi me gusta la anécdota y yo disfruto, en la lectura de una novela, mucho de la anécdota. Entonces, hay un placer en cada una de esas historias, porque la novela yo diría que es hiperanecdótica. Hoy día me parece que está excesivamente saturada de anécdotas. Bueno, yo siento un placer en hacerlo, el placer de relatarlo y, además, la estructura un poco va en ese sentido, porque las anécdotas se las relatan unos a otros. Hay generalmente alguien que le cuenta el cuento a otro.
J.O.: Y cuando escribías estos fragmentos, ¿se fueron armando en este contar dentro del cuento, o fuiste organizando un plan sistemático de unos personajes primero y otros después?
A.T.T: Busqué un cierto orden histórico, cronológico, que me diera un poco de estructura. Es un ordenamiento que no está respetado siempre aunque sí lo está internamente; lo hice cronológico en la historia, pero no lo es narrativamente. Después lo intercalé un poco siguiendo una cierta forma asociativa, una sensación de que el cuento rodaba de esa manera.
J.O.: Fluye muy bien el cuento, se lee muy bien, las secuencias van armándose con vivacidad.
A.T.T.: Pero lo que guiaba al relato era el orden cronológico. La secuencia histórica que empieza en los sesenta con la lucha armada, luego los setenta, que son la época perezjimenista, a la que yo le di bastante importancia; y hay muchos saltos, aunque el siglo XIX no lo toqué demasiado.
J.O.: ¿Tenías también el propósito de hacer una novela cuyo centro estuviera ocupado por la experiencia femenina venezolana? ¿Había una intención crítica o fue apareciendo el tema con los personajes?
A.T.T.: Yo creo que fue apareciendo. Tú hablaste del asunto de la voz y de la escritura; pienso ahora, que aparecían porque me parece que parten de mi experiencia, que la voz de la mujer no tiene nunca espacio; o quizás, en las mujeres de esas generaciones no tenía un espacio, y es una voz siempre oculta, una voz que está siempre debajo. Yo le di un papel más relevante, porque ellas son las que cuentan, los hombres no lo hacen, vienen en las cartas o en los diarios; pero esta voz es más protagónica porque está hablando.
J.O.: ¿Y cómo se fue armando el personaje central, la joven, la narradora que va articulando el relato?
A.T.T.: Yo la vería como un testigo. Por eso es que el personaje central no tiene nombre, pero tampoco tiene un argumento; o sea, su vida no es relatada, quizás hay algunas anécdotas que parcialmente la tocan, pero la idea que yo tenía era la de un testigo, de alguien que puede ver y, de alguna forma, juzgar o presentar; pero que trata de mostrarle a otro lo que está pasando, no su propia vida, sino un espejo de cosas que registra desde su óptica.
J.O.: ¿Qué dificultades te presentó el relato? ¿Fue más complicado de manejar por su misma fluidez?
A.T.T.: No, lo más difícil de manejar era lo que yo llamo armar el rompecabezas. Yo creo que eso es lo más difícil dentro de una novela, de cualquier novela, porque de pronto hay episodios de los que puedes estar más o menos convencido, pero el problema de una novela no es un episodio; es decir, la novela no se puede basar en dos o tres cosas que estén bien; es un edificio, y todo el edificio tiene que sostenerse. Por eso, lo más difícil es cuando empiezas a armar las piezas que sobran, piezas que no pegan, piezas que se repiten, que son incongruentes.
J.O.: Y al mismo tiempo, la novela es un árbol genealógico, otro principio de orden.
A.T.T.: Yo lo hice así creo que para no perderme dentro de los cuentos y de las épocas; para recordar quién estaba casada con quién. Es decir, yo armé la novela a partir de los personajes, aunque todo era modificable porque, al fin y al cabo, es una narración. Me tomó alrededor de dos años escribirla. Este modelo genealógico, por lo demás, venía de mi propia observación, de mi familia y de familias de otras personas; un poco, como creo que uno toma los personajes, o yo los tomo así. O sea que son aspectos de distintos personajes que se condensan y producen uno.
J.O.: Quiere decir que los personajes de esta novela tienen antecedentes en la realidad, son posibles. ¿Hay alguno que sea sólo imaginario?
A.T.T.: Fíjate, yo creo que no hay nunca un personaje que sea totalmente imaginario; no creo que haya un personaje sólo imaginario, o sea, que el ser humano no puede imaginar algo desde cero, no es posible psíquicamente. Pero, digamos, puede ser más o menos imaginario. ¿Quién sería totalmente imaginario? ; el más imaginario debe ser el muerto, indudablemente, el personaje que habla muerto.
También está el Sr. Laing, que no tiene un referente para mí, ni tampoco tiene una explicación, me parece ahora que es como el sin sentido. Aunque de pronto remite a un psiquiatra muy famoso, de ese nombre, quien no tiene nada que ver con la novela.
J.O.: También se puede decir que es un personaje que la novela crea para terminar. Lo más difícil de terminar una novela llena de historias familiares (es casi un siglo) debe ser, imagino, terminarla imparcialmente. Pero, ahora que mencionas la psiquiatría, no podemos olvidar tu profesión de psiquiatra; ¿dirías que las historias de vida en la novela tienen alguna relación con la práctica analítica de los relatos de vida?
A.T.T.: Sí, bueno, sí tiene importancia, yo creo; en el sentido de que yo tenía, sobre todo en ese momento, que era un momento en que yo trabajaba muy intensamente en la práctica, tenía, digamos, como modelo de mi trabajo el escuchar el relato de otro; y escuchar el relato de otro para darle un sentido a ese relato y para integrarlo dentro de otra cosa, digamos, dentro de un esquema de comprensión. Entonces, creo que ese modelo yo lo tenía por una experiencia de trabajo, una experiencia de formación.
J.O.: Una frase que citas en la página 154: "Chivo que se devuelve se esnuca." ¿Se "esnuca" ocurre por desnuca?
A.T.T.: Sí. Pierde la cabeza. Por eso, una vez tomada la decisión hay que seguir adelante.
J.O.: Pero Marisol, que es la que más adelante quiere seguir, me pareció también el personaje más literario.
A.T.T.: Ese es un personaje muy ficcional, pero era una suposición de que ella ideológicamente debía entrar en lo que fue, digamos, la lucha de los sesenta; y debía entrar en una posición de izquierda que ella misma, después, va de una forma perdiendo.
J.O.: Evidentemente aceptarías el calificativo de novela política para El exilio del tiempo.
A.T.T.: Sí, sí lo aceptaría. No es una historia fabulada. Creo que tengo un concepto muy claro de eso, porque tuve una gran amistad personal con Francisco Herrera Luque, y tuvimos la oportunidad de conversarlo; la historia fabulada sería, por ejemplo, si yo tomo a Juan Vicente Gómez y fabulo lo que es la vida de Juan Vicente Gómez, es decir, deformo la historia al incluir elementos de una ficción que yo supongo le va a dar más realidad que la que pudiera darle un texto historiográfico; pero yo no pongo los personajes históricos, está la dictadura de Gómez como un hecho historiográfico. En el caso de mi novela, la dictadura de Pérez Jiménez es un hecho histórico, pero yo no invento al personaje de Pérez Jiménez, yo no le doy nada a fabular a Marcos Pérez Jiménez, sino que consigno los efectos que tuvo la dictadura en un personaje de ficción. Entonces, en ese sentido la historia no está tocada, la historia está, digamos, atrás, atrás de la ficción ocurriendo. Por cierto, me pasó una cosa muy graciosa; un lector de la novela me dijo: "Usted metió allí a mi abuela;" yo me quedé paralizada, le dije: "¿a quién?; y me dijo: "Flor de María Gómez, porque yo soy nieta de Flor de María Gómez". Estaba encantada.
J.O.: Me da la impresión de que la novela postula que la única libertad posible de la mujer es la cultura, porque es la única fuerza que es más poderosa que la mecánica social, ya que la socialización convierte a las mujeres en seres que perpetúan el sistema que las esclaviza. Pero ¿quiénes son las mujeres que rompen el sistema? Una que quiere ser pintora, otra que quiere dedicarse al teatro y la que, al final, va a escribir una novela. Son tres gestos de mujeres artistas. Todas han fracasado, menos la última, que finalmente escribe su primera frase; yo creo que es formidable esta idea de que la novela termine con la primera frase de una próxima novela que no está aquí; o sea, que esta novela, de la cual ella ha sido testigo, le ha construido su identidad para liberarla y, al final, esta frase es la prueba de que va a tener una vida propia. ¿Estás de acuerdo?
A.T.T.: Sí, sí, muchísimo. Quiero decirte que un autor que a mí me gustó mucho, que disfruté enormemente, cuya novela yo tenía en un sentido de modelo, es Alfredo Bryce Echenique y Un mundo para Julius que era muy cercana a nosotros. No estoy segura de que la aristocracia peruana sea similar a la burguesía venezolana, creo que tampoco son parecidas; pero indudablemente en esa novela se descubre que son mundos muy próximos.

umamos la responsabilidad hacia una esperanza

Editorial

Editorial
Sachero, provocar a Latinoamérica

Conyunturas

Asidero

Merkel, una caída ante el mundo europeo

Angela Merkel, para mantenerse en el poder, tuvo que realizar concesiones entre conservadores y socialistas de Alemania y, pierde en parte el control fuerte y férreo de la zona euro. La idea es poner en práctica el proyecto comunitario y percibir fondos de Bruselas que conlleven a una coalición entre los votantes locales.

La declaración expresa del acuerdo a favor de que Alemania aumente su aportación al presupuesto europeo, una concesión arrancada por los socialistas a una canciller que siempre se ha resistido a los trasvases de fondos hacia Bruselas.

El mundo latino y europeo, refleja un debilitamiento en sus números y, la economía es la gran perdedora, porque ha erosionado la administración pública, dándole paso al universo del narcotráfico y, los errores cometidos en la predicción, diagnóstico y tratamiento de lo que algunos aducen llamar crisis han llevado a la opinión pública darles la espalda. De modo que las voces críticas han sido relevantes y en gran medida existen un consenso en torno a los principios básicos de una mejor negociación económica y los charlatanes dejaron oir su voz y Europa se maneja al filo de la espada.

De modo, que no hay nada extraño en esos acuerdos, viene desde la crisis griega y, es lo que lleva el dialogo. Lo más importante es que debemos ir al cauce de la legalidad política, de allí saltar a una verdadera cultura de mercado para acabar con la corrupción e impunidad. Los juristas, deben trabajar más para lograr una gran conciliación entre Europa y Latinoamérica, pero, todos esperan por Francia, Macron no va a cometer los excesos y errores de su antecesor.

Solo, la habilidad política puede salvar a Merkel, tiene la formación jurídica, pero, se debe ir a una conciliación jurídica, pero, el problema es el grupo yihadista migratorio aceptado por Zapatero, ex premier español y asentado en Cataluña y, cuenta con el apoyo de los jóvenes de Podemos. El asunto, es llevarse bien con los partidos políticos.

Lo importante es avanzar, llamar a los auditores y cronometrar cada despacho, por ejemplo, Bélgica e Italia necesitan del Coltán venezolano, se debe ver como instrumentar los recursos para su envío, mar abierto. Es necesario, avanzar.

Hay sed de justicia social y económica de redistribución de la riqueza y los ingresos. Esa sed de justicia también es muy importante, no solamente la sed de justicia que imparten los tribunales. En el campo administrativo, se debe hacer bien, todos los trabajos, es cuestión de conciencia. Se debe insistir en hacer las reformas de una manera adecuada.

Hay que acabar con el fascismo psicológico, ese bombardeo falso de ideas malsanas, viene quebrantando los niveles agropecuarios de ambas regiones y Merkel, tuvo que ceder ante el férreo asedio de los izquierdistas.

Los típicos recursos de las actitudes racistas y fascistas (no exclusivas de la derecha) son el miedo, la visceralidad y el sarcasmo (los tres, negadores de un análisis riguroso). Se trata de emociones o inclinaciones humanas que, en función de las circunstancias, pueden aflorar en personas de cualquier ideología. Las situaciones límite, como los atentados terroristas u otras tragedias colectivas, favorecen especialmente tales emociones y actitudes. Y acaban con la ideología.

Solo personas altamente críticas y autocríticas, y con una sana concepción de la dignidad humana, están preparadas para evitarlas. No hará falta añadir que el amor incondicional al prójimo es la mejor vacuna para prevenir esa caída y responder como es debido. Esta coletilla, abraza a nuestro presidente, Nicolás Maduro Moros.

De esta manera y por lo expresado, no puedo hablar de un parlamento patrio, La Asamblea Nacional no hizo el trabajo dado por los electores y la nueva Asamblea Nacional Constituyente tiene un cuerpo de legisladores mediocres, porque no tienen carrera administrativa o política y, algunos reflejan una conducta anti ética. El precio es una economía amorfa.

El elemento del cambio sería la inflación, que todavía no se ha despertado, aunque cuando lo haga puede hacerlo muy deprisa. Muchos de los elementos que favorecen las presiones inflacionistas están presentes en EE.UU.: empleo, salarios, parte final del ciclo, aumento de la emisión de deuda pública para alargarlo bajando impuestos e incluso aumentando la inversión en infraestructuras.

En Venezuela, nos encontramos en una hiperinflación.

Aun así, no es probable una subida desbocada de los precios. Les recuerdo que nuestro bolívar este superacabado. Me refiero al precio por dólar.

Desde hace ya más de un año, todos nos hemos dado cuenta de que la nueva Administración de Estados Unidos no va a dejar fácilmente que el ciclo alcista se acabe. La inyección de dinero para empresas y familias de más de 1,3 billones de dólares, a través de la reforma fiscal aprobada el pasado diciembre, lo atestigua. Aunque muchos creen que eso solo retrasará un tiempo el comienzo de la desaceleración, añadiendo sin embargo leña al fuego de los tipos ante una mayor emisión de deuda pública ¿Como vemos estos días, por desgracia, en EE.UU. la batalla política sobre el russiangate puede llevarse por delante el prestigio del FBI, lo que indica un creciente ambiente político de “vale todo”? La FED va a tener que tomar decisiones con repercusiones políticas tanto en 2018, con elecciones de mitad de mandato, como en 2019 y 2020 con elecciones presidenciales. ¿Están los mercados financieros probando el carácter del nuevo presidente de la FED? De momento se mantiene el supuesto de que Powell subirá tipos en marzo.

Esto, repercute en Europa. Y Merkel, lo sabe.

Hay desde luego una forma optimista de tomarse lo que acaba de suceder en los mercados. Si la volatilidad surge por la vuelta a la normalidad en las políticas monetarias, por el miedo a inflaciones moderadas del 2%, nadie puede quejarse demasiado. Lejos estamos de los miedos a una deflación destructora extendida por todos los países industriales, como se temía en plena crisis. La vuelta a la ortodoxia monetaria supone el final de la llamada represión financiera a costa de los ahorradores, también a que los bancos centrales recuperen margen de maniobra antes de la próxima

desaceleración, ya que con tipos negativos poco se puede hacer para reactivar una economía. La pendiente de la curva de tipos está haciéndose más empinada. Es lo natural: pagar más por las deudas a más largo plazo. La innegable recuperación económica en todo el mundo, con inflaciones bajas en casi todos los países, materias primas recuperadas, pero no en exceso, tasas de paro cayendo y con el comercio mundial creciendo son una magnífica base para el futuro. Una situación que hacía más de diez años que no se producía. Si las Bolsas reflejan más la realidad y menos la ingeniería financiera, serán más sostenibles, sin olvidarse de que son negocios con un alto componente especulativo: adivinar el futuro.

El mundo circundante no había cambiado, ni política ni económicamente. Seguimos en una intensa recuperación mundial, que alcanza a la mayor parte de los países, muchos de los cuales están superando los niveles de renta o de empleo anteriores a la crisis financiera de 2008. Los índices bursátiles empezaron a recuperarse al día siguiente en Estados Unidos, dos días más tarde en Europa y Japón. Pero lo primero que vemos es la sincronización mundial de las Bolsas, poco importa que los ciclos económicos, la inflación, los tipos de interés no tengan la misma dinámica. La economía estadounidense lo arrastra todo, buen recuerdo para aquellos que esperan el final de su imperio a la vuelta de la esquina. También un dato más de que la diversificación ha variado con la globalización.

Añadamos que una gran parte de las ventas, de las perdidas, están en las posiciones que apostaban contra la vuelta de la volatilidad a los mercados quienes se habían enriquecido durante 2017 ante su ausencia. Algunas veces nos dicen que la vuelta de la volatilidad antecede a la crisis, aunque la ausencia total de la misma era claramente una anomalía más en el funcionamiento de los mercados, como consecuencia de la intervención de los bancos centrales. Las caídas bursátiles de esta semana no parecen estar basadas en los datos fundamentales corporativos o nacionales. No olvidemos que el mismo índice DOW Jones está hoy un 20% por encima de hace un año.

Es obvio que los mercados financieros quieren saber cómo afectará a las cotizaciones el hecho de que los bancos centrales dejen de comprar bonos e incluso acciones.

En Venezuela, nos quedamos sin efectivo y un colapso inflacionario alto, esperemos que Merkel reaccione y no caiga en los predios del grupo Podemos.

Google+ Followers

Campa sobre el espaldar el crepúsculo marino

Campa sobre el espaldar el crepúsculo marino
Patricia, una poesía deletrea nuestra alma

Golondrina, tejado de luz.

Aventis

Periplo Romano, el Socialismo no es fácil instalarlo en Venezuela

La antigua Roma ha sido pródiga con el derecho, tanto para sí como el que trasciende hasta nuestros días. Como ninguna otra civilización, lo jurídico ha tenido un desarrollo sin parangón en la historia de la humanidad.
Y eso no porque fueran especialmente afectos al derecho. Se trataba de mentes prácticas, de soluciones aplicables, que en no pocas ocasiones persisten en su vigencia hasta nuestros días.
Ese pragmatismo romano no sólo se evidencia en las normas en sí sino también en las organizaciones y cargos jurídicos que crearon a lo largo de los once siglos de su existencia.


Quizás el cargo relacionado con el derecho de más curiosa evolución resulte, por su importancia, el del “prefecto del pretorio”, que a lo largo de cuatro siglos mutó de ser de naturaleza castrense a constituirse en la más alta magistratura jurídica del imperio. Fue un cargo típico de la época imperial, creado por Augusto y terminado de moldear por Constantino I.
Originalmente suponía, en términos estrictamente militares, ser el comandante de la Guardia Pretoriana, unidad creada por Augusto a usanza de las fuerzas militares que constituían en campaña la escolta de los generales romanos.

El prefecto era uno de los hombres de plena confianza del emperador, ajeno a cualquier otro tipo de subordinación militar que al mismo César. En todo su tránsito y cambios, dichos rasgos se mantendrían incólumes.

Debía instalarse en Roma cuando el emperador se hallaba en la ciudad y seguirlo cuando se desplazaba a otra parte, en tal caso acompañado de seis cohortes, cada una de unos 600 hombres, como sus fuerzas de protección. Se trataba de una unidad que hoy diríamos “de elite” que, por su cercanía al césar y la creciente inestabilidad política en Roma, acrecentó en el tiempo su poder, pasando de resguardar al emperador, directamente, instituirlo en no pocas ocasiones.

El praefectus praetorio era, además, uno de los cuatro con jurisdicción sobre la ciudad de Roma, junto al praefectus urbi, una suerte de intendente municipal, el prafectus annonae, encargado de supervisar el abastecimiento de la ciudad, de alimentos en particular, y el praefectus vigilum, una suerte de jefe de policía y de bomberos. Durante el imperio, la Guardia pretoriana llegó a estar comandada por hasta tres prefectos. El cargo se discernía de entre los miembros del orden ecuestre y desde Alejandro Severo confería el carácter de senador si no lo era. Su mando militar se extendió luego a todas las tropas que hubiera estacionadas en Italia, a excepción de las cohortes urbanae -lo que hoy sería la policía de Roma-.
A tales funciones de naturaleza castrense, adquirió jurisdicción sobre causas criminales, que ejerció, no como delegado, sino como representante del emperador. Este carácter luego se transmitiría a los reyes romano-germánicos a la caída del imperio y de allí a los reyes medievales: el ser, además de jefes supremos del reino, su máximo magistrado.

Tales funciones judiciales fueron in crescendo en el tiempo. En el año 331, Constantino decretó que las sentencias del prefecto del pretorio no podrían ser apeladas. Era lógico, si hablaba en nombre del propio emperador. Con Septimio Severo su jurisdicción se amplió para comprender también los casos civiles. El conocimiento de la ley se convirtió en una cualificación para el cargo, desplazando incluso los requisitos militares y, bajo los gobiernos de Marco Aurelio, Cómodo y Severo, tal posición fue ocupada por los principales juristas de la época. Jurisconsultos y hombres de referencia en el derecho tales como Papiniano, Ulpiano y Paulo, entre otros, ocuparon el puesto, que se convirtió en el que sabios del derecho tuvo, incluso sobre el puesto de pretor.

Dicho traspaso de la órbita militar a la civil y jurídica culminó con Constantino I, quien quitó las funciones militares, y lo mantuvo como el funcionario de más alto nivel civil del imperio.
Luego de la caída de éste, el rey ostrogodo Teodorico el Grande lo mantuvo, al igual que gran parte de la organización administrativa romana.
Como puede verse, al observar ese largo periplo de mutaciones en un amplio periodo histórico, no se trató de cambiar por cambiar sino de adaptarse a las cambiantes circunstancias que los tiempos, cada vez más críticos para el imperio, demandaban. Por eso, más allá de maravillarnos con la capacidad de transformar instituciones propias de los romanos, el caso del Prefecto del Pretorio bien representa una muestra cabal de ese pragmatismo y capacidad de adecuación que ha hecho que mucho del derecho de los romanos aún siga vigente en nuestras actuales leyes. En un rincón de la biblioteca yacía una carpeta extraña que no figuraba en los registros de la memoria. Al repasar su contenido reapareció un conjunto de recortes y apuntes sobre la carrera armamentista y las eventuales consecuencias de una guerra de carácter nuclear con alcance mundial.

La cuestión, que preocupaba a todos, hizo que en medio de las complicaciones de la Guerra Fría se organizara, con el auspicio de la Nuclear Freeze Foundation (fundación para la congelación de las armas nucleares), una jornada extraordinaria presidida por los senadores estadounidenses Edward Kennedy y Mark Hatfield, de notable trayectoria en organismos anti armamentistas.
En la reunión de marras, celebrada en Washington el 8 de diciembre de 1983, sus principales relatores -cuatro científicos estadounidenses y otros tantos soviéticos- se comprometieron a trabajar a destajo en favor del desarme mientras explicaban, ante un estupefacto auditorio, los posibles escenarios de una guerra nuclear en la que estallan bombas por un total de 5.000 megatones.
La explosión representaba la utilización de un tercio o la mitad de los arsenales estratégicos, por ese entonces, en poder de Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que no constituían ni mucho menos -según Carl Sagan- “la peor de las guerras nucleares imaginables.”

Ahora, esto prosigue, pero, concluyendo, hace falta voluntad política, desarrollar capacidades técnicas y políticas, inversión y también un cambio cultural (dentro y fuera del Estado). Y los ciudadanos debemos exigir más transferencia y más rendición de cuentas. Y juzgar con vehemencia a aquel que lo hace mal y a aquel que por inercia y picardía no dice nada de lo que hace y pasa desapercibido, sin letra de molde.
Todos necesitamos saber quiénes nos gobiernan. Es inadmisible que haya gobiernos que aún renieguen de publicar sus “Protocolos” o “Declaraciones Juradas”. Necesitamos que los gobiernos firmen su contrato de gestión con los vecinos; más y mejores planes de gobierno porque sólo se puede rendir cuentas sobre lo que se propone como objetivos y metas.

Es inamisible también que hoy en Venezuela, sean contados con los dedos de una mano los gobiernos (por lo general locales) que tienen planes de metas de gobierno.
Tampoco se trata de “infoxicarnos”, intoxicarnos con la sobreabundancia de información que se vuelva censura. Algunos creen que publican mucho, pero en verdad no dicen nada. Esos en realidad publicitan (sí, con dinero) mucho.

Las presiones seguirán bajo un criterio, veremos, donde está la traición.

China, Rusia, El Vaticano , Roma, Francia, Colombia y Chile tienen una agenda en común con Latinoamérica.

Suramérica

La Tecla Fértil.

Pekín, su cercanía a Chile y Argentina

China y algunos países latinos, buscan el comercio bilateral, sin Venezuela, para fortalecer a la región y las cooperativas que reflejen un interés común y se adhieran a una Corporación para agilizar los dólares necesarios y, en un salto espectacular de nivel financiero, equilibrarlo con el Yuan. La sincera voluntad de cooperación ya se ha traducido en las estrategias de implementación y políticas concretas. El Presidente Xi Jinping y el Premier Li Keqiang, en sus respectivas giras por América Latina en 2014 y 2015, formularon el nuevo marco de cooperación denominado “1+3+6” (1 se refiere a un Programa: el Programa de Cooperación 2015-2019; 3 a tres motores: comercio, inversión y financiamiento; y 6 a seis áreas clave: energía y otros recursos, infraestructura, agricultura, manufactura, innovación científico-tecnológica e informática) y un modelo de cooperación enfocado en el fomento de la capacidad productiva, ambos planes endosados por correspondientes paquetes de financiamiento por un valor combinado total de 65 mil millones de dólares.

En Santiago de Chile, la segunda reunión ministerial del Fórum China-CELAC, que constituye otra genuina manifestación de la más firme voluntad del gobierno chino de seguir fortaleciendo su cooperación multifacética con América Latina, ahora en el marco de la Iniciativa Franja y Ruta. A juzgar por los resultados arrojados por la reunión y las declaraciones de los dignatarios asistentes, se registra un amplio consenso entre las partes en torno a las acciones a tomar a corto y mediano plazo conjuntamente por China y los países miembros de CELAC, a los que China considera socios indispensables para la construcción conjunta de la Franja y la Ruta, a fin de elevar la cooperación ganar-ganar chino-latinoamericana a un nivel jamás antes visto.

En este contexto, Panamá, gracias a su singular posición ístmica, se destaca sobremanera precisamente como puente y punto de conexión entre China y el conjunto de las naciones latinoamericanas. Tengo plena confianza en que ambos países, trabajando bien una agenda bilateral que contempla, entre otras cosas, auspiciosos proyectos en materia de libre comercio y de desarrollo logístico, obtendrán óptimos resultados ganar-ganar de nuestra cooperación bilateral al tiempo que contribuirán juntos al fomento de la cooperación China-CELAC.

Tanto Argentina, como Chile buscan conformar un bloque de servicios financieros que se aboquen a administrar los arrebatos de la nueva economía y declarar como plausible, los convenios tratados con el gobierno de Xi.

La nueva concepción revolucionaria, busca aires de libertad, pero, también debe existir una disciplina fiscal para agitar las manos para el trabajo fructífero y sostener los sombreros y los corbatines librados al viento, por el trabajo dado.

. Así que, estos países progresistas buscan impulsar un nuevo ideario con base al crecimiento industrial y enriquecimiento de las universidades con una nueva disciplina laboral. El espíritu del trabajo debe fortalecer a los nuevos empleados y la serenidad de ver a su familia crecer, es signo de una gran responsabilidad.

Hay que ser un luchador y constructor de ideales para entender este gran paso histórico y, poner en evidencia los grandes negociados. Es necesario, rescatar la memoria de nuestros pueblos y abrir, las puertas de los cerrazones claustrales y empresariales. Suramérica se abre a un nuevo concepto de trabajo, muy alejado de ese socialismo contaminado por el Estado fallido, tal como se desarrolla en un país hermano como Venezuela.

En América Latina, tenemos un aproximado de dieciocho democracias, sobre un total de veinte y un países, con relación a 1973, que solo había dos.

Las democracias deben medirse en términos de calidad, no sólo por si tienen elecciones medianamente limpias o no, también interesa saber si hay un mínimo de igualdad económica, si las libertades de las personas, de las organizaciones, de los activistas, de los periodistas son realmente efectivas o no y si hay grupos ligados al poder ejerciendo presión para que las personas no hagan uso de o limiten sus libertades.

Una buena democracia debe realizar la aspiración humana de libertad e igualdad, pero en la región hay poderes, aparte de los estatales, que propician desigualdad porque, al contrario de lo que alertó Max Weber en el sentido de que la representación debe ser ejercida por políticos -personas sensibles que entienden y son capaces de sentir las penas de los demás-, la novedad es que en nuestras democracias, en los gobiernos y en las cámaras legislativas están los empresarios que carecen de sensibilidad política. No entienden ni pueden entender al pueblo porque sus fines están más ligados a la ganancia económica.

Esta situación llevó a algunos países a una situación insoportable, el ejemplo es Venezuela, donde echaron a los empresarios y terminaron eligiendo gobiernos extremadamente populistas. El pueblo pone un remedio a esa situación, pero a los líderes populistas no les importa ni se dan cuenta de que en un mundo globalizado tienen que cuidar ciertas variables de la economía. Y eso profundiza aún más la crisis y las clases sociales desfavorecidas terminan pagando estos errores.

El compromiso ideológico es fundamental y se deben respetar las posiciones económicas, como una opción válida para el camino iluminado del crecimiento geopolítico, lo demás no importa.

Los argentinos y chilenos, piensan distintos. Abren el espacio para cautivar a los empresarios extranjeros para avanzar en el campo tecnológico y empresarial al lado de los rusos y gobierno estadunidense.

Así que China, desea mantenerse en socialismo, pero, más allá de su profunda conciencia anticapitalista, busca integrar la conciencia de los trabajadores hacia un sentir del pueblo.

Los romanos entendieron temprano el intríngulis que les planteaba este núcleo social poderoso, pero de convicciones evanescente. “Pan y circo” fue una de las fórmulas elegidas. La otra, promover la exaltación del nacionalista recurriendo a las capas más profundas y primarias de la conciencia del hombre.

China, reconoce la influencia de Italia y España sobre Venezuela, por eso, su único interés es vender los productos latino hacia los países asiáticos.

Estamos en una época de balances y, debe existir una sola política de Estado, como político, el gobierno debe estar ante la lupa del pueblo y protagonizar su propia hazaña histórica en bienestar con el pueblo

El Estado siempre ha sido un actor clave, y en estos aspectos más aún.



Iglesias

Iglesias
capullos y picos del aire y gusano en el corazòn que lame la miel del encanto

lLas emociones

lLas emociones
La palabra es una voz, donde soñamos luces

La deslealtad y traición a un pensamiento unitario e integracionista en el Sur.

El Reloj del Tiempo

Putin, se aleja de Venezuela y acerca al Sandinismo

Managua, (Nicaragua) despierta ante Latinoamérica y el presidente y Comandante, Daniel Ortega Saavedra, logra que su homólogo, Vladimir Putin, (Rusia), reconsidere a este país suramericano, como el centro de operaciones para el Continente Sureño y, de esta manera lograr una cooperación económica aceptable, al igual que militar, en el sentido de entregar una flotilla de tanques y armamentos de última generación y livianos.

El ejército nicaragüense, viene superando en disciplina castrense a muchos Estados periféricos, incluso, con aquellos que reflejan un mismo sentir ideológico

Las relaciones ruso-nicas se reactivaron en 2007, cuando el mandatario sandinista regresó al poder. El estrechamiento de ellas fue reanudado después de la derrota del sandinismo en 1990 y la caída de la extinta Unión Soviética. Putin empezó a enviar a Nicaragua granos básicos (especialmente trigo), y vehículos de transporte (taxis y autobuses). Sin embargo, los envíos moscovitas pronto llamaron la atención regional. En esa oportunidad, Ortega Saavedra indicó:” Es una agenda muy amplia la que tenemos con usted, con su pueblo, en la que hemos venido avanzando de manera sostenida”,

Además de los tanques, Nicaragua ha recibido cuatro lanchas patrulleras rápidas Mirazh 14310 con ametralladoras, dos barcos misileros 1241.8, y un número no especificado de aviones de combate y entrenamiento Yak-130. La justificación oficial es el combate al narcotráfico y la protección de las aguas del Caribe, cuya jurisdicción fue dada a Nicaragua por la Corte Internacional de Justicia, tras un largo diferendo con Colombia.

El principal socio comercial de Nicaragua, Estados Unidos, también ha comenzado a inquietarse con la relación de Putin y Ortega. El Kremlin instala en Nicaragua el sistema satelital Glonass, una versión del GPS norteamericano. La reciente construcción de una estación en el borde del cráter de la laguna de Nejapa, en la capital nica, levantó sospechas en Washington.

El comandante Ortega, a pesar de ser un hombre de izquierda, mantiene cuotas de participación política y convenios industriales con Donald Trump, al igual que el indio Evo Morales, de Bolivia.

Los analistas de seguridad, ven los movimientos militares en Centroamérica como una posible refutación a la creciente presencia militar estadounidense en Europa del Este, mostrando que Rusia también puede apoyarse en el patio trasero de Estados Unidos.

Pero, Rusia tiene grandes reservas con Venezuela, (Nicolás Maduro Moros), y Cuba, (Raúl Castro). La actitud de ambos, ya no es de confiar por el aumento de la corrupción, inflación y el bajo nivel de estabilidad social que tiene el pueblo.

Juan González, quien fue subsecretario adjunto de Estado para Asuntos del hemisferio occidental durante la administración del presidente Barack Obama, alertó que la presencia rusa en Nicaragua debería “alarmar”. “Nicaragua ofrece una cabeza de playa para Rusia para ampliar sus capacidades de inteligencia, elección e intromisión cerca de los Estados Unidos”, dijo.

El exvicecanciller de Nicaragua, Víctor Hugo Tinoco, dijo a Univisión Noticias que en esta relación Moscú–Managua convergen dos intereses distintos. Por un lado, los de Putin: “Los rusos buscan cómo desarrollar su plataforma para tener una especie de carta de negociación frente al gobierno norteamericano, ahora que demanden que liberen de presión algunas zonas cercanas a sus fronteras”.

Mientras que el de Ortega tiene que ver más con su propia supervivencia: “El interés ruso se complementa o coincide con el interés de Ortega de que necesita tener un socio fuerte del cual colgarse. Piensa que puede colgarse para conseguir algún tipo de ayuda económica, algún tipo de crédito, ahora con la fuerte disminución de la cooperación venezolana”, analizó Tinoco.

Serían solo cuatro naciones sancionadas en el mundo, entre ellas Nicaragua. Ortega reconoció a los países separatistas de Georgia en 2008, cuando empezaba su coqueteo con Putin. Estados Unidos considera a estos países “territorios georgianos ocupados por Rusia”.

La Ley HR 244, Consolidated Appropriations Act, tendría efecto inmediato y prohíbe a representantes estadounidenses en organismos financieros internacionales apoyar programas que “violen la integridad territorial y la soberanía de Georgia.

“Esa decisión de Ortega de reconocer esos territorios estaba dentro del plan de irse colgando del poder ruso poco a poco”, alertó Tinoco. “Ahora se ha revertido y amenaza a lo inmediato algunos flujos económicos. Fue una medida descabellada”.

El exvicecanciller afirma que durante la Guerra Fría Nicaragua jugó un papel de peón entre ambas potencias. Pero en la actualidad es diferente. Ve menos ideológico el asunto.

Algunos representantes comunistas obvian que Las sociedades globales son capitalistas todas, el problema es que Ortega busca colgarse de Rusia para mantener su régimen sin fin. Ortega mete a Nicaragua en una situación entre dos súper potencias en la que debería no estar.

Los gobiernos de Ortega y Putin intercambian constantemente felicitaciones y loas a través de comunicados oficiales. Por ahora, la relación se mantiene sin contratiempos.

Putin, ya no esta muy interesado en Caracas y La Habana, menos ahora, menos cuando el gobierno bolivariano esta super endeudado con la potencia China y Xi, máximo representante de ese buro pro liberal y socialista en su estructura social.

El hecho de que Putin haya sido el primer presidente ruso en visitar Nicaragua varias veces, es un reflejo de la apuesta rusa en este país centroamericano. Aunque la estadía del mandatario ruso apenas dure unas horas, Ortega dejó clara su admiración por él: “Admiramos y reconocemos y acompañamos las iniciativas que el presidente Putin ha tomado a favor de la paz ante los conflictos mundiales y en particular frente los conflictos que se han venido multiplicando en su región”.

poesia

poesia
el alma percibe sueños.

erotismo

Fuente Literaria/ Poesías Eróticas N° 35

Pizca de arena en un labio enguayabado.

Temblaste, esa noche, cuando te encontre, intacta estabas

Las hormigas y el aire oruguban tu alma para despertar

En tu cuerpo, pasión.

Estas allí, entre mis sueños y visiones. Cuando el aire

Te despoja de vestimentas.

Me gustas.

Las espinas de tu cuerpo, se agitan y sujeta a la tierra,

Me persiguen. Son rosas, conmovida por tus emociones

Al ras de la arena.

Me enamore

Son gémidos, suplicantes de amor, entre una falda

Semiabierta y nuestros labios henchidos por el jadeo

De las llamas.

Eres pasionaria y sientes miedo al besarte.

Dejemos que nuestros labios, se acechen y el silencio

Te haga temblar de emociones. Tu rostro es mio, como tus ojos

En el silencio de la noche.

Emiro Vera Suárez, 08/02/2018





maripili hernández



Escapan, pero, sin realidades

Escapan, pero, sin realidades
visionar espectros

NOCHE UNICA


Fuente Literaria/ Relatos de Ciencia- Ficción, / 2;28

Escondrijos, atierran los espantos en plena montaña

Es aterrador, ver desde el firmamento mi planeta Tierra y ubicar mi origen terráqueo. A la población, la trasladan al Trono de Hierro, donde serán muertos bajo una gran penuria, los complicados personajes se vadean por el poder y crear más conflictos. Muchos hombres y mujeres se escapan hacia el poniente y el miedo, los hiere como las espadas más afiladas. Muchos, desconocen que esa región es salvaje y peligrosa y, solo el sofá, donde descanso me da seguridad, mi hermana de sangre regalo unos muebles de mi propiedad y solo visualizo vacíos delante de mí, es como un circuito cerrado.

Es un mundo vivido, el pasado es fuerte, como una ley. Aquí ganas o mueres, los héroes caen como moscas, donde la traición, astucia y la fuerza, son armas afiladas. Un mundo, que existe desde la seguridad de mi sofá, el cual fue adquirido a una prima, cuando apenas tenia doce años y papá trabajaba con los gringos en una petrolera, mi tia Melida Vera De Ferrer me daba unos centavos y los reunía, mi trabajo era evitar que los patos ingresaran a la cocina de la casa metalizada y vigilar una imprenta que Rómulo Betancourt escondía bajo tierra hacia el lado, donde se encontraba el potrero principal del ganado. Ahora allí, se alza estruendoso, el hospital civil de Ciudad Ojeda, cerca de la carrera N.

Estoy solo, escondido entre las montañas, es odioso estar afuera y en el pueblo, hay muchos delatores, con su arma muy afilada, la lengua.

Muchos de nosotros todavía no tenemos claro qué soberano se sentará definitivamente sobre el Trono de Hierro, pero Nicolás Maquiavelo, además de que podría haber sido un consejero de la corona excelente, sabría muy bien a qué caballo apostar, pues era buen conocedor de las características que debe poseer un líder para alcanzar (y mantenerse) en el poder, incluso en los convulsos Siete Reinos.

O quizá no importe lo más mínimo. Porque, si hacemos caso de las profecías, la suerte ya está echada, el dragón tiene tres cabezas y Azhukar morirá a manos de uno de sus hermanos. En ese caso, Daenerys bien podría dedicarse a pasear por ahí con sus dragones que, si está destinada a gobernar Poniente, el tiempo se encargará de sentarla en el trono. O quizá no. Quizá para cumplir su destino tenga que transformarse, convertirse en sí misma, como diría Quazim.

Aldana, la deje atrás, es una aprendiz de bruja, saca fantasmas. Su mundo es netamente mágico y esta muy contenta, porque ya es tía, reside en Palmira, una comunidad junto al mar de Uruguay. Su mamá reencarnó conmigo hace años y tenemos la piel idéntica, pero, ella es hembra y, por lo tanto, soy varón. Nos escapamos del Poniente, hace varios años atrás. Tuve que dejarla por celos con Crisol, una teletransportadora, muy inteligente y avezada, pero, extremadamente tozuda, no le gustaba hacer virajes en la nave y, los meteoritos rozaban el vehículo espacial.

Al final de los tiempos, mi destino es el Castillo del Cerro Azul, donde se encuentran enterradas mis dos novias, aunque, tuve que desposarme con una de ellas, la cual me prohíjo, dos ejemplares humanos, hembra y varón. Ambos, me han dado tres varones como nietos, fueron preparados en sueños para proyectar genéticamente, niños varones. Esto, lo explicare más adelante.

He venido luchando con mi microflora intestinal., trato de aprovechar toda sustancia alimenticia y tomar posesión de mis mucosas, es darle vitalidad al cuerpo y tener buena flexibilidad intestinal, porque cada planeta tiene un modelo alimenticio. Algunos muy fríos y otros sofocantes.

Los alimentos, deben ser básicos y no aceptan sobornos ni translocaciones, mucha gente muere por no saber cocinar y darle temperatura adecuada al cocerlos.

Hay que cerrar los ojos, siento cosquillas en los pies, ha sido una travesía indescriptible y la sangre debe moverse para adecuar los tejidos. Nuestro cuerpo, esta lleno de bacterias, somos barro y el mismo es bacteria.

Me gustar viajar y tomar atajos, nadie logra conocer el camino. Se me apareció una mujer en la pantalla del tiempo, pero, desapareció y transcurren los días y, nada. Dijo que orara por nosotros y desapareció.

La sociedad de este planeta se encuentra dividido en clanes y hay muchos espacios libres en su territorio y cada ciudadano es responsable de sí mismo, no tienen el sentido de la responsabilidad, luce un poco descuidado, como sus habitantes. No comen moléculas energéticas. Es que habitan un espacio terráqueo, pero, su hedor es infernal, como el que desprende el carnicero humano.

La bruja, se pasea con su mascota, cerca de la nave. Es carismática y entrañable, pero, distante y, le gustan las aventuras. Es la única que posee una identidad propia y solo, Aldana puede ocasionar su muerte, porque es una caza fantasma. ¿Y lo mejor? Deja siempre un cabo suelto para razonar y esta siempre acompañada por gnomos.

La vuelta del verano, me traía mucha alegría, la familia era ese centro, como todos los años. El lugar era San Esteban Pueblo. La prima Luisa, las hijas de Régulo, Los Ramos. Pero, el Pozo del Coco es nuestra alegría y sentarnos en el lecho del rio en sus partes bajas, ante de llegar al puente de los españoles. Los domingos a festejar con Jehovah, nuestro Rey y guía espiritual. Es sentirse querido y alejado de las voces del mundo y escuchar l trinar de los pájaros y emanar palabras de bienestar, no de las lisonjeras de nuestros compañeros de aula. Es incontrolable esas ideas, al pasar la vieja hacienda de café, el monolito de Esteban y la casa de Los Romer.

Es incansable el camino a tomar. La dinámica de la vida se olvida y, es bueno recordar los placeres primitivos que obtuve al pisar porprimera vez el Seminario Kermaria a pasar unas vacaciones, meses planeando para lanzarme a su gran piscina, pero, nada como el río San Esteban pueblo y las tardes, cuando visitaba los Morenos en la Escalona, ya he envejecido.

Por fortuna, aquí estoy vivo, huyendo de ese lugar atroz de carniceros, matando al pueblo de hambre, encubiertos en una dictadura oscura, dominada por la santería.

Queremos volar, sacar resultados y conclusiones. Todo es mimetizado, salimos a trabajar y no regresamos, todos tienen la sensación de creerse dioses, es el pecado.

Solo deseo pasar una noche de placer y confianza espiritual en mi pueblo, San Esteban de Puerto Cabello, allí nací y me moví hacia el infinito.

Editorial

Editorial
La palabra es versificación de un Fe y Verdad

Visión del Sur

Aventis

Espectro de un enjambre progresista

Venezuela, ha venido protagonizando una reyerta verbal con los países hispanoamericanos y los estadounidenses, esto es preocupante, porque tenemos unos espectadores inermes, desconcertados y desinformados, que poco les preocupa el destino del país y las argumentaciones de una oposición incapaz.

Visto así, el diagnóstico es malo; pueda ser que regrese un poco la sindéresis a Venezuela y, la nación pueda tomar decisiones juiciosas y que elijan el camino del progreso, de la paz, la equidad, el de la protección de nuestra moral y ética, mal herida, y por el respeto profundo de los derechos humanos dentro y fuera de nuestras fronteras. Oro a mi Jesús para que éste falso dios se lleve su maldad al mundo que lo trajo, el oscurantismo.

El estado de cosas en Venezuela no solamente se debe a la dictadura de Maduro, que cada día se radicaliza más en sus arbitrariedades contra el pueblo. Buena cuota de culpa recae en la oposición que no tiene un rumbo definido y menos un líder conductor contra el gobierno, que canalice todo el descontento.

Pero a quién se le ocurre que habría garantías con un gobierno que ha hecho y deshecho con la Constitución. Solamente dos hechos era para darse cuenta de lo que a la oposición le esperaba: El primero, la Asamblea Nacional Constituyente, totalmente espuria, hecha para ejercitar un golpe de estado al asumir todos los poderes.

Estamos hablando del ejecutivo, obviamente, del judicial, y del despojo de atribuciones constitucionales a la Asamblea Nacional, que es el parlamento venezolano con la mayoría antigobiernista. El segundo hecho, la represión con más de 120 muertos en las manifestaciones callejeras contra el régimen.

Los discursos de campaña de Chávez, Correa y Morales escondieron sus verdaderas intenciones y aprovecharon un ambiente de pesimismo y desconfianza para hacerse elegir. Una vez en el poder, acabaron con la propiedad privada, desincentivaron la creación de empresas y restringieron las libertades y derechos de sus ciudadanos.

Venezuela, no es ajena a este riesgo, varios candidatos promueven esas ideas. Aprovechan el descontento ciudadano, 76% de los ciudadanos cree que las cosas van por mal camino. Este es un país abandonado por el desgobierno de ocho años, desde que Chávez se enfermó y agravo que prefirió sentarse en la Habana a complacer a un grupo, que a resolver y escuchar las necesidades de sus ciudadanos. Dilapidó la bonanza petrolera, destruyó la credibilidad institucional; todo se lo gastó en complacer la politiquería corrupta con la no tan dulce, mermelada.

En este terrero desértico de la hiperinflación, es muy fácil prometer subsidios para todos, tierra para todos, asegurar que superará la pobreza y la inequidad en un solo golpe. Sencillo promover el mensaje de la lucha de clases, del odio a los ricos, tildándolos como culpables de la pobreza de los otros. La teoría de la conspiración de unos en contra de otros, cala entre la población hastiada de la corrupción de la politiquería.

Necesitamos de seguridad democrática, tanto izquierdistas como derechistas deseamos un nuevo país y, tenemos que enfrentar el discurso populista.

Tenemos que ir hacia una economía creativa, cuya denominación surgió de su gestor, el señor John Howkins, quien expuso sus ideas en el sentido de que la Economía Creativa representa una riqueza enorme basada en el talento, la propiedad intelectual, la conectividad y la herencia cultural.

La Economía Naranja se entiende como el conjunto de actividades que de manera encadenada permiten que las ideas se transformen en bienes y servicios culturales, cuyos valores están determinados por su contenido de propiedad intelectual. El universo naranja, envolvente de la Economía Naranja, está compuesto por: 1) La economía cultural y las industrias creativas, en cuya intersección se encuentran las industrias culturales convencionales 2) Las áreas de soporte para la creatividad. De esa manera lo explican los economistas Iván Duque Márquez y Felipe Buitrago Restrepo, consultores de la División de Asuntos Culturales, Solidaridad y Creatividad del Banco Interamericano de Desarrollo-BID, quienes son los autores del estudio sobre la Economía Naranja-Una oportunidad infinita.

Definirla es bastante complejo, pues cultura, creatividad y economía son conceptos que merecen ser tratados con suma escrupulosidad; pues, la relación entre economía y cultura suele ser de escaso conocimiento entre muchos. Además, su desarrollo y manejo no es tan relevante dentro de la teoría económica tradicional.

La cuantificación financiera de las actividades culturales y creativas se está haciendo apenas desde tiempos recientes. Por eso es necesario que empresarios y representantes de estas actividades se involucren, hagan parte del debate económico y se sumen a los negocios culturales; por ello, el Banco Interamericano de Desarrollo- BID pintó de naranja al valor agregado que generan las industrias y empresas culturales.

Por esto, Venezuela debe abrirse paso a una nueva realidad socialdemócrata y, lo que pudo suceder, ya paso. Debe existir un nuevo enfoque de la izquierda para triunfar y limpiar el país de quienes la corrompieron. Debemos definir esta nueva etapa histórica, los culpables, sin duda, deben ir a juicio.

Hay que descubrir la verdadera trama contra Venezuela y el testimonio de sus protagonistas, estén detenidos o no. Venezuela, viene inyectándole- desde hace años- millones de dólares a países extranjeros, mientras nuestro pueblo sufre. Putin, debe hablar como presidente de Rusia, porque le vendió armas letales a un gobierno tan cobrizo, que no es de derecha, ni de izquierda. La familia Clinton, no escapa de esta realidad y su ubicación en Haití-República Dominicana.

Nos encontramos ante un dossier con datos y que Patricia Poleo enfoco en un programa de Jaime Bailey sobre el Coltán y Uranio venezolano que desde 1999 navegaba hacia Irán y Rusia, según espía infiltrado en el sector nuclear ruso, William. D. Campbell. Por esto, el gobierno central de EEUU viene anunciando, su interés para unas entrevistas a Rafael Ramírez, el superministro de Hugo Chávez Frías y, porque la ex fiscal no se aisló de este torbellino que, hoy, afecta a miles de familias venezolanas y tiene que ver con la salida del país de sus hijos

Por algo, Los Clinton permanecieron muchos años anclados entre Haití y República Dominicana.

Campbell fue originalmente un efectivo de la CIA que, tras ganarse la confianza de contactos en el sector nuclear en Rusia y Kazajstán, fue reclutado por el FBI.

Pero, por otro lado, y es lo que nos interesa, Cataluña es, junto a Cantabria, la Comunidad Autónoma con la mayor caída interanual en la creación de empresas, con desplome del 22,4%, hasta un total de 1.246 nuevas sociedades. Madrid, por su parte, registra una caída de tan solo el 6,1%, y crea más empresas que Cataluña, con 1.412. La creación de empresas se redujo el 6,6% en 2017, al constituirse 94.382 nuevas sociedades, lo que representa el primer descenso tras siete años consecutivos al alza, según los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Lo resaltante es que José Luis Zapatero influyo en Podemos para dividir y buscar la independencia de Cataluña y colocar inmigrantes árabes, como lo hicieron en Venezuela y tener poder económico en el negociado de dólares y aislar a las FARC, como lo vienen ejecutando y quitarle el control de las selvas colombianas.

Así, tengamos cuidado con este nuevo enjambre de avispones que viene desde México hasta Las Pampas Argentinas para llevarse riquezas y despojar a millones de habitantes de su más rico acervo, la honestidad e igualdad social.